Poco después de que cayera la bandera a cuadros en Mónaco, el 7 de junio de 2026, quedó claro que la clasificación final todavía podía cambiar, ya que Alpine solicitó un Derecho de Revisión (Right of Review). Cinco días después, la clasificación fue modificada, pero en lugar de cerrar el asunto, aquello volvió a abrir la puerta a nuevas impugnaciones. McLaren y Red Bull presentaron protestas, mientras que Mercedes solicitó otra revisión, con una nueva audiencia programada para este sábado.
Andrea Kimi Antonelli ganó la carrera y Lewis Hamilton terminó segundo. Sin embargo, el destino del último escalón del podio sigue siendo incierto. Pierre Gasly cruzó la meta en tercera posición, pero posteriormente fue relegado al séptimo puesto, lo que permitió a Isack Hadjar celebrar un podio con Red Bull. Días después, Gasly recuperó su posición y Hadjar cayó nuevamente a la cuarta plaza, aunque todavía podrían producirse más cambios.
Entonces, ¿qué está ocurriendo realmente? ¿Pueden volver a cambiar los resultados? ¿Y cuándo terminará todo esto? Lo explicamos todo de forma sencilla a continuación.
¿Qué ocurrió exactamente?
Durante el Gran Premio de Mónaco se sancionó a un número inusualmente alto de pilotos por exceso de velocidad en el pit lane. Cinco pilotos —entre ellos Pierre Gasly en dos ocasiones— recibieron penalizaciones de cinco segundos por superar el límite por apenas 0,4 km/h. Cinco de las seis infracciones registradas fueron de solo 0,1 km/h por encima del límite.
Varios días después salió a la luz que la mayoría de esas sanciones podrían haberse impuesto de forma incorrecta, después de que Formula One Management (FOM) admitiera que el sistema de cronometraje del pit lane había sido configurado erróneamente.
El problema era especialmente grave porque esas penalizaciones, aunque mínimas, tuvieron un impacto enorme tanto en el resultado de la carrera como en la lucha por el campeonato. Uno de los pilotos afectados fue George Russell.
La situación se complicó todavía más porque el piloto de Mercedes intentó cumplir su sanción durante la carrera, pero no lo hizo correctamente.
La normativa establece un procedimiento específico para cumplir este tipo de penalizaciones. Los equipos deben “perder” cinco segundos durante la siguiente parada en boxes del piloto. Si el piloto no vuelve a detenerse, esos cinco segundos se añaden al tiempo final de carrera.
George Russell, Mercedes, Lando Norris, McLaren
Foto de: Guido De Bortoli / LAT Images via Getty Images
Lo que salió mal para Russell fue que decidió por iniciativa propia entrar en boxes y cumplir la sanción durante un periodo de coche de seguridad. Mercedes no esperaba que lo hiciera y no siguió el procedimiento reglamentario. Como consecuencia, Russell recibió una segunda sanción, esta vez un drive-through, que le dejó fuera de los puntos.
¿De quién es la culpa?
Es una pregunta difícil de responder.
La FIA es responsable de la parte deportiva de la Fórmula 1, pero en este caso actúa como cliente del proveedor oficial de cronometraje, que es Formula One Management, el promotor del campeonato.
El error se produjo antes del evento, después de que la configuración del pit lane de Mónaco se modificara ligeramente respecto a años anteriores.
El sistema mide la velocidad media entre varios puntos de control en lugar de utilizar radares. Es un método que ha funcionado de forma fiable durante años y que se considera más robusto, ya que evita que los equipos intenten engañar al sistema frenando solo en un punto concreto mientras exceden el límite en otras zonas.
Sin embargo, en Mónaco, uno de los sectores de cronometraje parece haber sido configurado con una distancia incorrecta, lo que provocó que algunos pilotos fueran detectados como infractores pese a no haber superado realmente el límite de 60 km/h.
También existe una opinión bastante extendida de que los equipos afectados comparten parte de la responsabilidad.
Lewis Hamilton, Ferrari
Foto de: Andrej Isakovic / AFP via Getty Images
Los equipos conocen el funcionamiento del sistema y se espera que dejen un margen suficiente para compensar posibles imperfecciones. Durante los entrenamientos y la clasificación ya se produjeron varias infracciones por exceso de velocidad en el pit lane, por lo que, en teoría, los equipos podrían haber reaccionado reduciendo ligeramente la velocidad de sus limitadores para evitar problemas con un sistema que muchos sospechaban que estaba mal configurado.
¿Por qué solo se revisó el resultado de Gasly?
Hay dos motivos.
En primer lugar, los comisarios —que son independientes de la FIA y únicamente se encargan de aplicar el reglamento— no disponían de un mecanismo formal para revisar automáticamente todas las sanciones. Como solo Alpine presentó un Derecho de Revisión, únicamente podían analizar el caso de Gasly.
La razón principal por la que se anularon sus penalizaciones fue la evidencia aportada por Alpine, incluida una declaración de FOM confirmando que el sistema de cronometraje del pit lane había funcionado incorrectamente.
Pierre Gasly, Alpine
Foto de: Guido De Bortoli / LAT Images via Getty Images
Esa prueba no estuvo disponible hasta el miércoles posterior a la carrera, por lo que otros equipos no pudieron impugnar inmediatamente los resultados.
Además, para Mercedes y McLaren revertir las consecuencias era mucho más complicado.
Russell ya había intentado cumplir su sanción durante la carrera, mientras que Oscar Piastri sí cumplió correctamente la suya durante una parada en boxes. En el caso de Gasly, los comisarios simplemente restauraron su tiempo original de carrera. En los otros casos, era mucho más difícil determinar cómo deshacer las consecuencias de unas sanciones que ya habían sido cumplidas.
En aquel momento, muchos consideraban que simplemente no existía una solución práctica.
¿Por qué protestan ahora los equipos?
Porque tanto la admisión de FOM de que el sistema estaba mal configurado como la posterior decisión de eliminar las sanciones de Gasly sorprendieron a muchos.
Los comisarios anularon las penalizaciones de un piloto mientras mantenían intactas las del resto.
En su resolución, señalaron específicamente que no existía ningún mecanismo reglamentario para revertir las consecuencias sufridas por los demás pilotos afectados, ya que sus carreras habían evolucionado de forma diferente debido a esas sanciones.
Aunque sigue sin estar claro si existe alguna forma práctica de revertir esas consecuencias, los equipos rivales sostienen que cancelar únicamente las sanciones de Gasly crea un precedente peligroso.
Desde su punto de vista, Alpine se ha beneficiado de un fallo del sistema mientras que otros equipos siguen sufriendo las consecuencias del mismo error.
También existe un argumento puramente deportivo. En el caso de Russell, la sanción errónea pudo costarle un podio y una importante cantidad de puntos para el campeonato.
¿Se anularán ahora otras sanciones?
Es imposible saberlo. El caso se vuelve más complejo y enrevesado cada día que pasa.
Los comisarios ya han creado un precedente importante al eliminar las sanciones de Gasly, y es difícil prever qué otros precedentes podrían derivarse de ello.
El problema fundamental es que probablemente no existe una solución que satisfaga a todas las partes implicadas. Alpine ganó su caso y está satisfecha con que los resultados permanezcan como están. Red Bull quiere recuperar el podio de Hadjar. McLaren sostiene que la decisión tomada en el caso de Alpine “corre el riesgo de generar desigualdad deportiva y socavar la confianza en la aplicación coherente del Reglamento Deportivo de la FIA”. Mercedes, por su parte, sigue buscando justicia para Russell.
La petición de Derecho de Revisión presentada por Mercedes ha sido aceptada y los comisarios de Mónaco volverán a reunirse por videoconferencia el sábado para escuchar los argumentos del equipo.
Lo que ocurrirá con las protestas de McLaren y Red Bull, y cuándo se resolverán, sigue sin estar claro.
¿No sería más fácil anular toda la carrera?
Realmente no.
Además de que el reglamento no contempla ningún mecanismo para invalidar el resultado completo de un Gran Premio, hacerlo castigaría injustamente a equipos y pilotos que no se vieron afectados por el problema del cronometraje en el pit lane.
Sobre todo perjudicaría a Antonelli, que dominó el fin de semana y ganó la carrera por méritos propios.
También hay otro aspecto importante: de los 22 pilotos que tomaron la salida, solo cinco fueron sancionados finalmente por exceso de velocidad en el pit lane. Aunque eso no cambia el hecho de que el sistema estuviera mal configurado, sí demuestra que evitar las sanciones era posible. Si los equipos hubieran dejado un margen algo mayor y hubieran ajustado sus limitadores a una velocidad más baja, quizá toda la polémica se habría evitado.
¿Cuándo terminará todo esto?
Potencialmente —y ojalá— antes de que la Fórmula 1 llegue a Austria.
Ni siquiera la audiencia del sábado garantiza una resolución inmediata. Tras el Derecho de Revisión ganado por Alpine, los comisarios tardaron un día completo en publicar una resolución de siete páginas.
Los comisarios están lidiando con una situación sin precedentes, lo que significa que la Fórmula 1 se mueve actualmente en territorio desconocido. Sea cual sea la decisión final, es probable que haya partes descontentas.
Con la clasificación del Gran Premio de Mónaco todavía sin resolverse casi dos semanas después de la bandera a cuadros, el caso ya se está convirtiendo en una de las disputas deportivas más largas de la historia reciente de la Fórmula 1.
Como resumió una persona involucrada en el asunto: “Esto puede alargarse durante meses, y los únicos que realmente ganan ahora son los abogados”.
Max Verstappen, Red Bull Racing, Pierre Gasly, Alpine, Isack Hadjar, Red Bull Racing
Foto de: Sam Bagnall / Sutton Images via Getty Images
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