La pausa de 20 años estaría acompañada de … un alivio a las sanciones. Por su parte, Irán ha propuesto suspender sus actividades nucleares durante cinco años, tal y como ha informado ‘The New York Times’. Las negociaciones del sábado en Pakistán terminaron sin acuerdos ni resultados concretos, aunque conforme pasan los días se van conociendo detalles de la reunión.
Las propuestas reportadas serían una versión más ligera de la demanda de Trump de que Irán termine por completo sus ambiciones nucleares. El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance ha dicho que Washington dejó claro sus líneas rojas y que corresponde a Irán dar el siguiente paso hacia la paz.
Vance ha adelantado que Trump ha dicho que no serán flexibles «en dos cosas en particular»: «Una cosa es que los iraníes digan que no van a desarrollar un arma nuclear. Otra es que seamos nosotros quienes pongamos en marcha el mecanismo para asegurar que no pase», agregó. Asimismo, el número dos del Gobierno estadounidense ha asegurado que la misión norteamericana ha dejado «clara» su disposición a ser receptivos, pero también su exigencia de que «el material nuclear salga del país». «Nos gustaría tomar posesión de él», ha aclarado antes de afirmar que «ese material está enterrado bajo tierra» gracias a la ofensiva israelo-estadounidense.
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, ha afirmado que la responsabilidad de dar el próximo paso en las negociaciones de paz con Irán recae sobre Teherán, alegando que la delegación estadounidense abandonó las Conversaciones de Islamabad sin acuerdo porque su contraparte iraní «tuvo que regresar» para «obtener la aprobación» de los términos estadounidenses.
«La pelota está en el tejado de Irán», ha declarado Vance en una entrevista con la cadena Fox News en la que ha asegurado que la representación estadounidense partió de la capital paquistaní sin alcanzar un compromiso porque los enviados iraníes «no lograron llegar a un acuerdo y tuvieron que regresar a Teherán, ya sea con el líder supremo (Mojtaba Jamenei) o con otra persona para obtener la aprobación» sobre los términos propuestos por Estados Unidos.
«Si lo pensamos a largo plazo, el presidente (Donald Trump) no quiere que el próximo presidente, ni el siguiente, se preocupen por este programa, así que queremos sacar ese material del país por completo para que Estados Unidos tenga el control. Esa es la prioridad número uno», ha manifestado, antes de destacar «algunos progresos» en el segundo objetivo: «asegurar que (Irán) no tenga la capacidad de obtener uranio enriquecido, que es como estuvieron tan cerca de desarrollar armas nucleares antes».
Por otra parte, el vicepresidente norteamericano también ha reclamado la reapertura «por completo» del estrecho de Ormuz, aspecto en el que ha acusado a la legación iraní de «intentar cambiar las reglas del juego durante la negociación», pese a que Teherán ha insistido en que quien viró en sus demandas fue el equipo estadounidense.


