Díaz-Canel afirmó que el «dramático agravamiento» de los apagones en la isla tiene «una única causa», que es «el genocida bloqueo energético al que EE.UU. somete» a Cuba, «amenazando con aranceles irracionales a cualquier nación que nos provea de combustible».
A este respecto, la estatal Unión Eléctrica (UNE) pronosticó para este miércoles que el mayor apagón de esta jornada dejará sin corriente de forma simultánea a un 63 % del país, una de las mayores tasas registradas desde que empezaron a publicarse estos datos en 2022.
El Gobierno cubano reitera su apuesta por el diálogo
Los apagones en las últimas jornadas han sido especialmente intensos en toda la isla, con áreas con más de 20 horas consecutivas sin corriente y cortes del suministro en La Habana de hasta 15 horas seguidas.
Debido a esta situación, el ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, tendrá una intervención especial en la tarde de este miércoles en la televisión estatal.
«Lo que los voceros del régimen estadounidense tratan de mostrar al mundo como consecuencia directa de una mala gestión del Gobierno cubano es, en realidad, el resultado de un perverso plan que pretende llevar a niveles extremos las carencias y dificultades del pueblo», argumentó el presidente.
A su juicio, las sanciones contra Cuba tienen como «principal objetivo el sufrimiento de todo el pueblo» y buscan «tomarlo como rehén y conducirlo contra el Gobierno» de la isla.
«Nuestra respuesta sigue siendo la misma: dispuestos siempre al diálogo en igualdad de condiciones, seguiremos resistiendo y creando, convencidos cada vez más de que nos toca saltar con esfuerzos propios por encima de las enormes dificultades, unidos como nación, y firmes para enfrentar los más duros desafíos», concluyó Díaz-Canel.
Infraestructuras obsoletas por la falta de inversión
Cuba vive una profunda crisis energética desde mediados de 2024, agravada desde enero por el asedio petrolero de EE.UU., una medida calificada por Naciones Unidas como contraria al derecho internacional y que ha paralizado casi totalmente su economía.
Los expertos independientes señalan que, además del déficit de combustible importado (al que Cuba tenía ya dificultades para acceder antes del bloqueo por falta de divisas), está la situación de las centrales termoeléctricas, obsoletas tras décadas de explotación sin la adecuada inversión.