La presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, aclaró este miércoles que su gobierno no mantiene relaciones diplomáticas con Nicaragua. La mandataria explicó su postura tras la polémica generada por interpretaciones de sus declaraciones recientes y remarcó que la política exterior costarricense hacia Nicaragua responde a principios de institucionalidad, respeto y defensa de los intereses nacionales.
Durante una conferencia pública, Fernández destacó: “Yo soy una persona prodemocracia, soy una persona que ama la libertad, que ama la justicia, sobre todo amo la dignidad humana, la dignidad de las personas humanas son, es y será siempre mi prioridad, no soy admiradora de ningún gobierno, de ningún régimen, de derecha, de izquierda, de centro, yo no soy admiradora de ningún presidente, de ninguna persona que esté al frente de ningún país”. Con esta frase, la jefa de Estado buscó dejar claro que su posición no obedece a simpatías personales ni ideológicas con gobiernos o líderes de la región.
En su intervención, la mandataria detalló que mantiene “una buena relación de trabajo” con distintos mandatarios de América Latina, entre ellos Nayib Bukele de El Salvador, Luis Abinader de República Dominicana, José Raúl Mulino de Panamá, José Antonio Kast de Chile y el expresidente Donald Trump de Estados Unidos.
“Fui enfática en esa entrevista de una hora, fui enfática en que con Nicaragua nosotros no tenemos relaciones diplomáticas, Costa Rica ni siquiera tiene embajada en Nicaragua”, dijo la Jefa de Estado sobre el vecino país.
Fernández defiende respeto a los nicaragüenses que trabajan dignamente en Costa Rica
Además, la mandataria explicó que la ausencia de relaciones diplomáticas no significa hostilidad ni rechazo hacia el pueblo nicaragüense.
“No por eso yo puedo ir a una entrevista a despotricar contra un país vecino, no sería tan irresponsable, especialmente porque con Nicaragua compartimos una frontera por donde se moviliza buena parte del comercio costarricense, también hay muchos nicaragüenses que trabajan dignamente en Costa Rica y a todas esas personas se les trata con consideración y respeto, así que mi posición en este tema ya la di, yo no promuevo ni defiendo, mire a duras penas me alcanza el tiempo para arreglar los problemas de Costa Rica como para yo irme a meter en problemas ajenos”, manifestó Fernández.
La presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, aclaró que la ausencia de relaciones diplomáticas con Nicaragua no implica rechazo y subrayó que los nicaragüenses que trabajan en el país son tratados con dignidad y respeto.
Asimismo, enfatizó la necesidad de contar con mecanismos ordenados donde las personas nicaragüenses que viven en Costa Rica estén reguladas al amparo de la ley, pero también advirtió: “No voy a disimular lo que está mal, no voy a consentir migrantes de Nicaragua o de ninguna otra nacionalidad que vengan a delinquir a Costa Rica. Vamos a endurecer la seguridad en las fronteras, especialmente por los que se vienen a robar el oro a Crucitas. Vamos a aplicar política de mano dura contra personas que, según reportes, hemos deportado hasta 45 veces y se vuelven a meter a Costa Rica a robarse el oro”.
La presidenta insistió en que la institucionalidad, el respeto mutuo y la protección de los derechos de las personas migrantes son principios esenciales en la política exterior costarricense.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


