Un email interno del Departamento de Defensa de EE.UU. plantea la posibilidad de expulsar a España de la OTAN, lo que significaría una medida sin precedentes en la alianza militar y una medida de la máxima gravedad en las relaciones trasatlánticas.
El mensaje ha … sido revelado por Reuters y en él se detallan los posibles castigos que podrían imponerse a los aliados de EE.UU. que no han querido implicarse en la guerra de Irán, como había exigido con insistencia el presidente Donald Trump. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha contestado, esta mañana antes de la reunión en Chipre de los líderes de la UE, que ellos «no se basan en correos electrónicos, sino en documentos y posiciones oficiales.
El Gobierno de Pedro Sánchez se ha esforzado en colocarse como el gran antagonista de Trump en lo referente a la guerra de Irán. España no tardó en anunciar que no permitiría que EE.UU. utilizara las bases militares compartidas en territorio español -las de Morón y Rota- y que cerraba sus cielos a los vuelos estadounidenses relacionados con la campaña militar en Oriente Próximo.
El último ejemplo de esos esfuerzos de Sánchez ha sido la reciente cumbre internacional con líderes izquierdistas, celebrada en Barcelona, donde Sánchez ha buscado coronarse como la referencia del ‘no a la guerra’ y contra Trump a nivel internacional.
Esto ha acabado por romper la relación entre ambos Gobiernos, muy deteriorada después de que Sánchez se desmarcara de sus socios europeos durante la negociación del aumento del gasto en Defensa. Trump exigió que los países de la OTAN elevaron su gasto hasta el 5%, algo que fue aceptado por los europeos, excepto por España.
Desde entonces, Trump ha atacado sin descanso al Gobierno español y ha amenazado con castigos arancelarios. Pero la expulsión de la OTAN sería una medida de una gravedad desconocida.
El mensaje, descrito a Reuters por una autoridad del Pentágono, no establece qué mecanismo pondría en marcha EE.UU. si decidiera apostar por la expulsión de España, pero el email ha circulado en niveles altos del Departamento de Defensa.
Frustración en Ormuz
La revelación de este email interno llega en un momento en el que la guerra de Irán está en un impasse incómodo para Trump, frustrado por el cierre del Estrecho de Ormuz por parte de Irán, casi la única baza militar y estratégica con la que cuenta lo que queda del régimen de los ayatolás.
Además de la negativa al uso de las bases y del espacio aéreo, España y el resto de aliados europeos en la OTAN no acudieron al llamamiento de Trump de participar en el desbloqueo de Ormuz, lo que enfureció al presidente de EE.UU.
Trump ha deslizado en público la posibilidad de que EE.UU. abandone la OTAN. «No han estado ahí por nosotros», ha lamentado una y otra vez en las últimas semanas por la falta de cooperación de los socios.
La OTAN establece la obligación entre estados miembros de socorrerse en caso de recibir ataques de un tercero, pero no impone que deban entrar en las campañas militares iniciadas por uno de sus aliados. EE.UU. no coordinó la campaña militar contra Irán iniciada de forma conjunta con Israel el pasado 28 de febrero.
Castigos a otros aliados
El mensaje del que ha tenido conocimiento Reuters no plantea esa posibilidad de que EE.UU. inicie el proceso de salida de la OTAN. Tampoco plantea un posible cierre de bases militares en Europa o una posible retirada de tropas estadounidenses del continente. La crisis en las relaciones entre EE.UU. y España había puesto un interrogante sobre el futuro de Morón y Rota, que el mensaje no menciona de forma explícita.
Pero sí que habla de otras represalias a otros aliados, más allá de la expulsión de España. Por ejemplo, considera la posibilidad de sacar a países «difíciles» de puestos de responsabilidad o de prestigio en el seno de la OTAN.
El objetivo de estas medidas sería «rebajar el privilegio al que los europeos creen que tienen derecho» en relación con la OTAN, según aseguró la fuente del Pentágono. En el caso de España, buscar la salida de la alianza militar tendría un alcance limitado para las operaciones militares de EE.UU. pero sí un gran impacto simbólico, argumenta el mensaje.
El otro país que aparece mencionado con fuerza en el email interno es Reino Unido, el aliado histórico de EE.UU., al que Trump no ha dejado de criticar por abstenerse de participar en la guerra de Irán. El castigo para los británicos sería también histórico: el mensaje habla de revisar la posición y el apoyo de EE.UU. a las «posesiones imperiales» de los aliados europeos, y cita el caso de las islas Malvinas, cuya soberanía disputa Argentina a Reino Unido.
Al igual que ha ocurrido con el Gobierno español, Trump ha descalificado de forma recurrente al primer ministro británico, Keir Starmer, por lo que ha calificado de falta de coraje y le ha afeado que se haya ofrecido a cooperar «cuando la guerra ya está ganada». «No es Winston Churchill», ha dicho en más de una ocasión.
Es relevante que el Pentágono no ha desacreditado estas informaciones y la posibilidad de que busque la expulsión de España de la OTAN. «Como ha dicho el presidente Trump, a pesar de todo lo que EE.UU. ha hecho por nuestros aliados de la OTAN, ellos no han estado ahí por nosotros», reaccionó un portavoz del Pentágono, Kingsley Wilson. «El Departamento de Guerra (es la denominación que la Administración Trump ha dado al Departamento de Defensa) se asegurará de que el presidente tenga opciones creíbles para garantizar que nuestros aliados dejen de ser un tigre de papel y, en su lugar, cumplan con lo que les toca. No tenemos más comentario sobre deliberaciones internas al respecto».


