SANTO DOMINGO.— Con un llamado a la coherencia, tras volver a rechazar la reproducción de testigos, el juez del Primer Juzgado de Instrucción reanudó este lunes la audiencia preliminar en contra de los hermanos Espaillat por el colapso de la discoteca Jet Set.
Los abogados querellantes en este caso insistieron en la importancia de escuchar a Gregory Adames como testigo en esta preliminar.
Sin embargo, el juez Raymundo Mejía ratificó su decisión y volvió a rechazar la petición de los abogados.
La fiscalía no se opuso al pedimento, al mostrarse dispuesta a cambiar la calificación jurídica de homicidio involuntario que hace en su acusación.
Tras rechazar la petición, la audiencia continuó escuchando a los abogados querellantes en el caso que, por cuestiones de tiempo, no expusieron en la última audiencia.
Mientras los imputados eran trasladados a la sala de audiencias, Jhosan Capell, quien los defendía públicamente, agredió al familiar de una víctima del caso, quien se querelló en su contra.
Ante la cantidad de víctimas querellantes, el tribunal pidió que sea designada una comisión para dar sus declaraciones finales.

