Cómo Wolff y Mercedes quieren evitar repetir 2016 con Kimi Antonelli y Russell #F1 #FVDigital

0
14


Por una vez, la conversación en el paddock del Circuit Gilles-Villeneuve no giró en torno a las baterías o la gestión de la energía. En cambio, el foco estuvo claramente puesto en la acción en pista. Durante la carrera sprint del Gran Premio de Canadá de Fórmula 1, la batalla entre Andrea Kimi Antonelli y George Russell estalló por primera vez.

El joven italiano intentó adelantar por el exterior en la curva 1, pero acabó sobre la hierba cuando Russell le cerró la puerta. Eso dejó frustrado a Antonelli, que argumentó que tenía el retrovisor a la altura de Russell. Sin embargo, cuando se trata de adelantar por fuera, las directrices de pilotaje de la FIA no se centran en la superposición de los retrovisores, sino en la posición del eje delantero.

El documento de la FIA establece explícitamente que “adelantar por el exterior siempre será considerado una maniobra más difícil de completar”, precisamente la visión que compartió Russell tras la carrera:

“Cuando éramos niños en el karting, sabemos que hay un cierto elemento de riesgo al adelantar por el exterior. Son adelantamientos increíbles cuando salen bien, pero las posibilidades son bastante reducidas”.

¿No estaba en línea con las reuniones previas a la carrera?

Más importante que determinar exactamente quién tenía razón es cómo afecta esto a la batalla interna en Mercedes y cómo Toto Wolff decide manejarlo. Antonelli estaba frustrado al volante, hasta el punto de que Wolff sintió la necesidad de intervenir dos veces por radio.

La segunda intervención llegó tras el comentario más interesante de Antonelli: “¡Si tenemos que correr así, entonces está bien saberlo!”, soltó el líder del campeonato.

Hablando después en la rueda de prensa —una vez que los ánimos se habían calmado un poco— Antonelli explicó que, desde su punto de vista, lo ocurrido en pista en Montreal no fue del todo coherente con las reuniones previas de Mercedes.

George Russell and Kimi Antonelli came close to disaster in Canada

George Russell and Kimi Antonelli came close to disaster in Canada

Photo by: Sam Bagnall / Sutton Images via Getty Images

“Obviamente, hacemos reuniones antes de las carreras y eso es lo que hablamos en la sala. Luego, por supuesto, competimos para ganar e intentamos hacer lo mejor para defender nuestra posición. Así que probablemente entendí el significado de esa reunión de una manera un poco diferente”

Preguntado por Motorsport.com sobre si cambiaría su enfoque si este tipo de defensa se considera aceptable, Antonelli continuó:

“Seguro. Creo que probablemente solo necesitamos un poco de claridad. Y una vez que esté claro, todo irá bien, creo. Definitivamente, probablemente necesito volver a preguntar. Todos queremos lo mejor, primero los unos para los otros, pero también para el equipo. Así que seguro que lo aclararemos y entonces todo irá bien”.

Una diferencia crucial respecto a 2016

Ese último punto es naturalmente el más interesante: cómo se desarrollará la conversación tras la sprint y si Mercedes ya siente la necesidad de endurecer sus reglas de enfrentamiento.

La historia reciente ofrece dos ejemplos interesantes. El año pasado, McLaren intentó gestionar la batalla entre Lando Norris y Oscar Piastri mediante las famosas “papaya rules”.

Ese término cobró vida propia rápidamente y, a principios de este año, varios miembros del equipo McLaren admitieron que el enfoque pudo haber sido demasiado restrictivo en algunos momentos, complicando más de lo necesario la vida tanto al equipo como a ambos pilotos.

Sin embargo, es una línea muy fina: sobrerregular frente a permitir que las tensiones crezcan demasiado y acaben explotando en pista. Wolff tiene mucha experiencia con esto último por la lucha por el título entre Lewis Hamilton y Nico Rosberg en 2016.

A lot has changed for Toto Wolff since 2016

A lot has changed for Toto Wolff since 2016

Photo by: XPB Images

El año pasado, durante una sesión con los medios sorprendentemente sincera en Zandvoort, el jefe de Mercedes compartió reflexiones reveladoras sobre aquella época.

“Quiero decir, obviamente yo también era bastante inexperto entonces. Y tratamos de ser siempre abiertos y transparentes sobre cómo manejaríamos los coches y todo lo demás” comenzó Wolff.

“Donde se volvió más difícil, supongo, fue cuando Lewis sufrió la rotura del motor mientras lideraba en Malasia. Y eso fue muy difícil de aceptar para él”.

“Y a partir de ahí, el error que cometimos fue intentar terminar la temporada con la menor controversia posible. En lugar de decir: vamos a ganar igualmente ambos campeonatos —constructores y pilotos—, dejemos que ocurra. Y eso es algo que quizá haría de otra manera hoy si alguna vez volviéramos a estar en una posición tan privilegiada como aquella”.

Son comentarios extraordinariamente sinceros, aunque esta situación es fundamentalmente distinta por dos razones, lo que significa que Wolff no puede simplemente hacer lo que sugirió en Zandvoort.

Lo más importante es que todavía estamos al principio de la temporada y la competencia está mucho más igualada que entonces, especialmente con McLaren. Ninguno de los dos campeonatos está ni mucho menos asegurado ahora, lo que significa que Mercedes no puede permitirse dar libertad total a sus dos pilotos.

Hacerlo equivaldría a jugar a la ruleta rusa tan temprano en un nuevo ciclo reglamentario, donde el orden competitivo puede cambiar rápidamente mediante el desarrollo de los coches. En cualquier escenario, los intereses del equipo deben prevalecer, quizá incluso más que en el ejemplo de 2016.

A frosty handshake between George Russell and Kimi Antonelli?

A frosty handshake between George Russell and Kimi Antonelli?

Te podría interesar:

Photo by: Sam Bagnall / Sutton Images via Getty Images

El propio Wolff lo reconoció inmediatamente después de la sprint en Montreal, diciendo que precisamente ahí necesita aplicar una lección diferente de 2016:


“Lo que aprendí es que tengo que intervenir antes —o que todos tenemos que intervenir antes juntos— y no quejarnos públicamente de ello”.

Parece un buen momento para hacer exactamente eso, especialmente teniendo en cuenta el panorama competitivo.

“A veces hace falta un pequeño momento para recordarnos cuáles son nuestros objetivos. Esto no es particularmente contra uno u otro, pero hay un marco que queremos establecer y prefiero tenerlo en una carrera sprint, donde no hay tantos puntos en juego, que en la carrera principal”.

Preservar las relaciones a largo plazo

Otra diferencia importante es que Mercedes no parece enfrentarse a una repetición del escenario Rosberg, donde uno de sus pilotos abandona la F1 al final de la temporada. Antonelli sigue siendo la apuesta de futuro de Mercedes, mientras que Russell también tiene muchas temporadas más por delante.

Por supuesto, la cuestión Max Verstappen sigue rondando de fondo, pero Wolff ha reiterado en varias ocasiones que considera la alineación actual una buena opción para el futuro de Mercedes. Si realmente cree eso, entonces la relación entre sus pilotos debe mantenerse.

En ese sentido, los comentarios de Wolff en Zandvoort sobre 2016 también son muy reveladores. Incluso con la salida de Rosberg, aquella temporada dejó cicatrices, especialmente en la relación con Hamilton.

Toto Wolff admits he had a

Toto Wolff admits he had a “really, really tough time” with Lewis Hamilton in 2016

Photo by: Getty Images

“Fue una época difícil también con Lewis. Pasamos un momento realmente, realmente duro alrededor de la gala de premios, cuando Nico lo anunció, y también en las semanas posteriores. Y ahí fue cuando dije: escuchad, tenemos que sentarnos a hablar. Porque si no hablamos entre nosotros, ¿a dónde va esto?”.

“Y solo quiero que sepas que me gustaría que estuvieras en el equipo durante mucho tiempo. Eres el mejor piloto. Si crees que somos el mejor equipo, entonces tenemos que sentarnos y aceptar nuestras diferencias o sacar todos esos puntos sobre la mesa. Y lo que realmente aprendimos es que necesitas comunicarte”.

Esa lección vuelve a aplicarse hoy —empezando por la claridad que Antonelli está pidiendo— y luego asegurándose de que la relación entre ambos pilotos siga siendo saludable, incluso con la vista puesta en el mayor premio.

El panorama competitivo es diferente al de hace diez años, lo que significa que Mercedes debe mantener un control firme sobre la situación, aunque el nivel de libertad que pueda permitirse dar a sus pilotos podría cambiar más adelante en el año. Pero, por ahora, el equipo debe mantener el control de una forma que ambos pilotos puedan aceptar, y para ello la claridad es clave.

No solo es importante para el presente, sino todavía más por lo que podría estar en juego si la lucha por el título se intensifica más adelante en la temporada.

Una medida de emergencia sería amenazar a los pilotos con tener que pagar ellos mismos los daños, tal y como Mercedes hizo en 2016. Por ahora, sin embargo, Wolff puede bromear sobre esa posibilidad y prefiere conversaciones constructivas antes que castigos económicos:

“Bueno, hace mucho tiempo que no necesitamos esa opción, ¡pero ahora tendré que volver a inventarme algo!”, bromeó el austríaco.

En un tono más serio, este es un momento importante para que Wolff utilice toda su experiencia de 2016. Es una situación —tener a dos pilotos luchando por las victorias— con la que soñó durante años, y sigue siendo un desafío mejor que lidiar con los coches de efecto suelo. Y, más que nada, Wolff quiere convertir este desafío en una oportunidad: las bases para la claridad y una rivalidad sana pueden —y quizá deben— establecerse ahora.

Relacionado:

Queremos tu opinión

¿Qué le gustaría ver en Motorsport.com?

Responda a nuestra encuesta de 5 minutos.

– El equipo de Motorsport.com



Source link