Cómo limpiar y desinfectar tu lavavajillas de forma efectiva y natural

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El lavavajillas es una herramienta muy útil en la cocina para limpiar y desinfectar la vajilla y utensilios de cocina. Sin embargo, es importante recordar que el propio lavavajillas también necesita una limpieza regular para garantizar su correcto funcionamiento y evitar problemas como malos olores, residuos de comida acumulados y deterioro del aparato.

¿Por qué es importante limpiar y desinfectar el lavavajillas?

El lavavajillas es un electrodoméstico que está constantemente expuesto a restos de comida, grasa y otros residuos. Estos pueden acumularse en el filtro, las rejillas y los conductos internos del lavavajillas, lo que puede generar malos olores, moho y atascos. Además, la cal y las impurezas presentes en el agua pueden deteriorar el aparato y afectar su funcionamiento.

Es por eso que es fundamental limpiar y desinfectar el lavavajillas de forma regular. Al hacerlo, eliminarás los restos de comida, grasa y otros residuos, evitando malos olores y manteniendo el aparato en óptimas condiciones. Además, la desinfección adecuada del lavavajillas garantizará la eliminación de bacterias y microorganismos potencialmente dañinos, asegurando una vajilla limpia y segura para su uso.

Método 1: Limpiar con vinagre blanco y bicarbonato de sodio

El vinagre blanco y el bicarbonato de sodio son dos ingredientes naturales y efectivos que pueden ayudarte a limpiar y desinfectar tu lavavajillas. Aquí te explicamos cómo utilizarlos:

Paso 1: Preparación

Reúne los siguientes materiales:

  • Agua tibia
  • Jabón para platos
  • Vinagre blanco destilado
  • Bicarbonato de sodio
  • Palillo de dientes
  • Cepillo de dientes
  • Paño de microfibra
  • Guantes de goma

Recuerda que es importante no utilizar cloro para limpiar el lavavajillas, ya que puede ser perjudicial para el aparato.

Paso 2: Retira los accesorios y el filtro

Antes de comenzar a limpiar el interior del lavavajillas, retira los accesorios como las rejillas y los portautensilios. Luego, desenrosca o retira el filtro, dependiendo del modelo de tu lavavajillas.

Paso 3: Remojo en vinagre blanco

Llena un recipiente apto para lavavajillas con agua tibia y añade una taza de vinagre blanco destilado. Coloca los accesorios y el filtro en la mezcla y déjalos en remojo durante al menos 30 minutos. Utiliza un cepillo de dientes suave para frotar las áreas difíciles de alcanzar y eliminar los residuos.

Paso 4: Limpieza del interior

Una vez que hayas retirado los accesorios y el filtro, es hora de limpiar el interior del lavavajillas. Utiliza agua jabonosa y un paño de microfibra para limpiar las paredes interiores y las esquinas. Presta especial atención a los brazos rociadores y a los pequeños agujeros y ranuras donde se pueden acumular restos de comida y residuos.

Paso 5: Desinfección con vinagre y bicarbonato de sodio

Luego de limpiar el interior del lavavajillas, es momento de desinfectarlo con vinagre y bicarbonato de sodio. Llena un recipiente apto para lavavajillas con una taza de vinagre blanco y colócalo en el fondo del lavavajillas vacío. Selecciona un ciclo de agua caliente y deja que el vinagre actúe descomponiendo los restos de comida, grasa y residuos.

Una vez finalizado el ciclo de vinagre, esparce una taza de bicarbonato de sodio en el fondo del lavavajillas. Pon en marcha un ciclo corto de agua caliente para que el bicarbonato elimine las manchas y refresque el lavavajillas.

Paso 6: Limpieza de la puerta y el exterior

No te olvides de limpiar la puerta y el exterior del lavavajillas. Utiliza un limpiador específico para la superficie del lavavajillas o una mezcla de detergente para vajilla, agua y vinagre blanco. Limpia la superficie con un paño de microfibra, prestando especial atención a los tiradores y al panel de control.

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Método 2: Limpieza con lejía (solo para lavavajillas de plástico)

Si tu lavavajillas tiene un revestimiento de plástico, puedes utilizar lejía para limpiarlo y desinfectarlo. Sin embargo, ten en cuenta que la lejía puede dañar los lavavajillas de acero inoxidable, por lo que no se recomienda su uso en este tipo de aparatos.

Paso 1: Preparación

Reúne los siguientes materiales:

  • Lejía
  • Recipiente apto para lavavajillas

Paso 2: Lejía en el lavavajillas

Llena un recipiente con media taza de lejía y colócalo en el interior del lavavajillas. Enciende la máquina y selecciona el ciclo de lavado con agua caliente. La lejía desinfectará el lavavajillas, eliminando gérmenes, moho y hongos.

Paso 3: Enjuague y limpieza adicional

Una vez finalizado el ciclo de la lejía, enjuaga el lavavajillas con agua caliente para eliminar cualquier residuo de lejía. Luego, realiza una limpieza adicional utilizando los métodos descritos anteriormente, como el uso de vinagre y bicarbonato de sodio, para asegurarte de eliminar cualquier olor o residuo restante.

Mantenimiento y consejos adicionales

Para mantener tu lavavajillas en óptimas condiciones y prolongar su vida útil, te recomendamos seguir estos consejos:

  • Revisa regularmente el filtro del lavavajillas y límpialo con jabón para platos y un cepillo de dientes.
  • Retira los restos de comida de los platos antes de introducirlos en el lavavajillas.
  • Evita introducir en el lavavajillas utensilios de acero templado o de madera, cristalería fina, sartenes con recubrimiento antiadherente y tapas de ollas a presión.
  • Realiza una limpieza completa del lavavajillas al menos una vez al mes.
  • Coloca la piel de un limón u otro cítrico en la bandeja de los cubiertos para mantener un olor agradable en el lavavajillas.

Siguiendo estos consejos y utilizando los métodos de limpieza y desinfección mencionados, podrás disfrutar de un lavavajillas limpio, desinfectado y eficiente sin la necesidad de recurrir a productos químicos agresivos. ¡Tu vajilla estará impecable y tu lavavajillas funcionará como nuevo!

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Angie Bravo

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