Por primera vez desde 2016, cuando Haas aterrizó en el Gran Circo, en este 2026 la parrilla de la Fórmula 1 ha recibido la entrada de una nueva escudería, creada desde cero tras un gran trabajo entre bastidores: Cadillac.
La llegada de Cadillac al mundial se ha llevado a cabo tras un ejercicio de construcción acelerada sin precedentes en la Fórmula 1 moderna. Levantar desde cero una estructura capaz de competir al máximo nivel del automovilismo en tan poco tiempo exige algo más que talento técnico: requiere una base tecnológica sólida.
Y, por primera vez en la historia, la IA (Inteligencia Artificial) ha sido clave en la creación de un nuevo equipo de Fórmula 1. Ahí es donde entra en juego IFS, socio estratégico del equipo estadounidense, que ha servido de ayuda desde las finanzas iniciales hasta la gestión integral de la cadena de suministro, la producción o la ingeniería.
En un deporte donde cada milisegundo cuenta, la capacidad de tomar decisiones en tiempo real marca la diferencia. Por eso, Cadillac apostó por integrar todos sus datos operativos en un único sistema, lo que le permitió optimizar recursos y reaccionar con rapidez tanto en el desarrollo del monoplaza como en la ejecución en pista. Además, la automatización de procesos ha sido clave en un entorno muy condicionado por el límite de gastos y unas reglas técnicas cada vez más exigentes.
Pero más allá del rendimiento, la tecnología también juega un papel fundamental en el cumplimiento normativo. En la Fórmula 1 actual, cada pieza del coche está registrada, trazada y auditada. Antes de salir del garaje, los equipos deben declarar a la FIA todos los componentes utilizados, que posteriormente son verificados uno a uno por el organismo rector. Un error en este proceso puede derivar en sanciones o incluso la descalificación.
En ese sentido, la IA de IFS ha facilitado y acelerado los procesos de cada componente para ser trazado, registrado y auditado, reduciendo los tiempos de trabajo de Cadillac, evitando que se pierda tiempo en los siguientes procesos:
- Asegurar que cada pieza del coche tiene un número de serie y un historial completo
- Cumplir con el límite estricto de uso de componentes (motores o cajas de cambios)
- Demostrar en todo momento que cumplen con el límite de gastos de la FIA
- Asegurar que cualquier modificación técnica relevante es declarada y aprobada
La entrada de Cadillac no solo pone a prueba su rendimiento en pista, sino también la integración completa de la IA como un modelo de construcción basado en datos, automatización y agilidad.
Un enfoque que refleja hacia dónde se dirige la Fórmula 1: un campeonato donde la tecnología fuera del coche es casi tan decisiva como lo que ocurre dentro de él.
Valtteri Bottas, Cadillac Racing
Foto de: Clive Mason / Getty Images
Queremos tu opinión
¿Qué le gustaría ver en Motorsport.com?
– El equipo de Motorsport.com


