Recién destituido en una moción de censura orquestada por los socialdemócratas y la ultraderecha prorrusa, Ilie Bolojan anunció la noche del martes que su partido pasa a la oposición y que desde allí trabajará «por un polo de modernización» de Rumanía. Tras una … reunión con la directiva de su Partido Nacional Liberal (PNL), de más de cuatro horas de duración, confirmó que «desde una perspectiva proeuropea, seguiremos contribuyendo a una Rumanía moderna, sin privilegios, a un Estado que cree condiciones de prosperidad para los ciudadanos de nuestro país«, dijo Bolojan.
Ciprian Ciucu, primer vicepresidente del PNL, leyó la decisión tomada por el Buró Político Nacional del Parlamento y anunció oficialmente que los liberales pasan a la oposición, aunque otra destacada figura del partido, Catalin Predoiu, hasta ahora viceprimer ministro, declaraba por su parte que está dispuesto a pactar con los socialdemócratas del PSD y asumir el cargo de primer ministro.
Tras la caída del Gobierno, los partidos rumanos buscan fórmulas de mayoría en un contexto marcado por líneas rojas difíciles de conciliar. Hay varios escenarios en discusión, desde un gobierno tecnocrático hasta la restauración de una mayoría PSD-PNL, con el PSD en una posición dominante. En opinión del politólogo Lucian Dardala, de la Universidad Danubius de Galati, todos los escenarios parten de lo que ocurrirá dentro del PNL. «La situación actual de los liberales podría cambiar si hay presión por parte de los líderes territoriales para que el PNL permanezca en el gobierno, incluso con una variante con el PSD. En cambio, en este momento, el escenario más plausible consiste en un gobierno sin coloratura política, pero que sería apoyado por el PSD y el PNL», explica.
«Ambas partes pueden apoyar una fórmula tecnocrática de duración limitada con el argumento de que deben cumplirse una serie de objetivos nacionales, como la obtención de los préstamos SAFE o la entrada en la OCDE. No veo la posibilidad de que un primer ministro que no sea independiente para que se forme una ‘coalición prooccidental’, como dice el presidente Nicusor Dan», valora los matices de este posible gobierno tecnócrata, al tiempo que descarta la idea de una coalición formal entre el PSD y la Alianza para la Unión de los Rumanos (AUR) de George Simion. El presidente de Rumanía, el centrista Nicusor Dan, ha declarado que no nombrará «a un primer ministro apoyado por la AUR».
El presidente de Rumanía, el centrista Nicusor Dan, ha declarado que no nombrará a un primer ministro apoyado por la extrema derecha
«Un gobierno minoritario del PSD con apoyo parlamentario de AUR tiene también pocas posibilidades de éxito«, rechaza Dardala, que sugiere un gobierno tecnócrata y sin partido, por el cual el presidente Nicusor Dan debería asumir parte de la responsabilidad y que «funcionaría como gobierno interino, es decir, sin asumir proyectos que causen divisiones entre sus partidarios».
«En Rumanía pasará como en Francia»
El periodista Toni Hritac, que dirigió la redacción de ‘Ziarul de Iasi’ durante más de 20 años, compara por su parte la situación de Rumanía con la de Francia, a Bolojan con François Bayrou, que cayó el otoño pasado, también tras diez meses en el cargo. Al igual que Bolojan, Bayrou defendía un plan de reducción del déficit, elogiado por «las élites liberales conservadoras, pero despreciado por las élites socialistas de izquierdas». Hritac recuerda que, en lugar de Bayrou, el presidente francés nombró a un primer ministro que hizo concesiones presupuestarias a los socialistas «para satisfacer sus intereses electorales, con el objetivo de mantener el cordón sanitario contra el extremismo político».
«Nicusor Dan buscará una solución similar… Buscará y encontrará un camino intermedio, un rigor, es decir, el apoyo parlamentario a un gobierno que mantenga la dirección europea, sin reformas importantes. Una construcción política para la imagen externa y para obtener el dinero del PNRR y SAFE», prevé Hritac, para el que lo más probable es un gobierno de la coalición actual, centrado en PSD-PNL. «Puede ser formal o en forma de apoyo en el Parlamento para un gobierno en minoría. Al menos hasta el segundo paso del rotatorio, que se volverá a invocar», añade.
«Como en Francia, nadie quiere elecciones anticipadas ahora. Sin embargo, además de los intereses electorales, en Rumanía también existen los intereses financieros, la mayoría de las veces onerosos, de los grupos de presión multipartidistas», dice también, sin descartar una posible disolución del PNL.
El historiador Dorin Dobrincu, presidente del Movimiento para el Desarrollo de Moldavia (MDM), augura que en el próximo periodo los conflictos políticos se intensificarán, en ausencia de una mayoría política clara, y ve también la posibilidad de una división en el PNL, dado que la historia reciente de los liberales «está llena de juegos y acuerdos, de episodios de reposicionamiento político a menudo justificados invocando el ‘interés nacional’». «Aunque la dirección del PNL decidió inmediatamente tras la moción que no entrará en un nuevo gobierno con el PSD, las tensiones internas siguen siendo visibles: probablemente al menos un tercio del partido querría realmente seguir en el poder», calcula.


