Diario al Día | San Francisco de Macorís, Duarte, República Dominicana – Abraham Adino Torres se entregó voluntariamente este viernes a las autoridades de la Fiscalía de Duarte para iniciar el cumplimiento de su condena de 30 años. La noticia generó gran expectativa en el Palacio de Justicia.
El hombre había sido sentenciado en 2017 por su responsabilidad en la muerte de la maestra Argentina Díaz Santiago, conocida como «La China», en el sector La Javiela en 2016. La comunidad esperaba desde entonces que enfrentara la justicia.
Tras la sentencia, Abraham Adino Torres logró evadir a las autoridades, permaneciendo prófugo durante casi una década, a pesar de que la Suprema Corte de Justicia ratificó su condena. Su ausencia prolongó la incertidumbre familiar y social.
Al llegar al Palacio de Justicia, Adino Torres fue recibido con atención mediática. Al ser entrevistado por la prensa, negó su implicación en el caso: «Soy inocente… no sé por qué me involucraron en este caso», declaró, asegurando no conocer a la víctima.
Su abogado, el licenciado Gerson Lizado, explicó que la entrega fue completamente voluntaria. Indicó que aunque no habían recibido notificación formal de la Suprema Corte, decidieron presentarse ante el juez para regularizar la situación legal de Abraham Adino Torres.
Lizado detalló que el tiempo que el imputado pasó en prisión preventiva será reconocido, pero los nueve años prófugos no contarán para la condena. Por lo tanto, deberá cumplir el resto de los 30 años de sentencia en el centro de reclusión que las autoridades designen.
La acción de Abraham Adino Torres pone fin a casi diez años de incertidumbre para la familia de «La China». Sus allegados esperaban este momento para ver que se hiciera justicia y que la sentencia se ejecutara plenamente.
Expertos legales señalan que la entrega voluntaria podría influir en el cómputo de beneficios futuros. No obstante, recalcan que la decisión de cumplir la condena demuestra un reconocimiento tácito de la sentencia emitida hace años.
Durante la llegada, el ambiente reflejaba tensión y curiosidad ciudadana. Varios residentes del sector La Javiela se acercaron para presenciar el hecho y seguir de cerca el proceso de ejecución de la pena.
El caso de Abraham Adino Torres también reabre el debate sobre la efectividad de los mecanismos de seguimiento judicial en situaciones de evasión prolongada. Aun así, su entrega marca un cierre parcial para la sociedad dominicana.
Con este acto, la justicia dominicana asegura que las decisiones de los tribunales se cumplen, mientras la comunidad reflexiona sobre la importancia de enfrentar las consecuencias legales y mantener la confianza en el sistema judicial.
Finalmente, se espera que el proceso de cómputo de la condena se realice de manera ordenada. La historia de Abraham Adino Torres servirá como precedente en casos de larga fuga y cumplimiento de sentencias prolongadas.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


