La tragedia ocurrida en la discoteca Jet Set cumple este luneso un año y dos meses desde el colapso de su techo, un derrumbe que cobró la vida de 236 personas y dejó centenares de heridos, convirtiéndose en uno de los hechos más devastadores registrados en la historia reciente de República Dominicana.
Mientras familiares de las víctimas continúan lidiando con las secuelas emocionales de la tragedia, el proceso judicial avanza hacia una etapa decisiva con la expectativa de que se determinen responsabilidades penales por el hecho.
El próximo 15 de junio de 2026, a las 10:00 de la mañana, el juez del Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, Raymundo Mejía, dará lectura a la decisión sobre si envía o no a juicio de fondo a los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, imputados por el Ministerio Público por homicidio involuntario al ser propietarios del emblemático centro nocturno.
La acusación sostiene que ambos habrían incurrido en negligencias vinculadas a la operación y mantenimiento del establecimiento, circunstancias que, según la teoría del órgano acusador, contribuyeron al desplome de la estructura durante una actividad que congregaba a cientos de personas. Tanto el Ministerio Público como los acusados han presentado peritajes para indicar la causa del derrumbe. Mientras la parte acusadora sostiene que la sobrecarga en el techo provocó el desplome, los hermanos Espaillat atribuyen la tragedia a defectos de construcción en el establecimiento.
La audiencia preliminar ha sido observada de cerca por familiares de las víctimas y sobrevivientes, quienes consideran que la decisión del tribunal marcará un punto de inflexión en la búsqueda de justicia tras la tragedia.
A catorce meses del colapso, el dolor permanece presente en cientos de hogares afectados por la pérdida de seres queridos. Muchos familiares han insistido en que el proceso judicial debe desarrollarse con celeridad y transparencia, al tiempo que reclaman sanciones para los acusados.
La decisión pautada para mediados de junio definirá si el caso pasa a la fase de juicio de fondo, donde podrían ventilarse las pruebas reunidas por el Ministerio Público y las defensas de los imputados, en un proceso que sigue siendo seguido de cerca por la sociedad dominicana.


