#Salud: Temperatura de la plancha por tejido: guía rápida

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Cada año, miles de prendas se estropean por un gesto
tan habitual como ajustar la plancha a una
temperatura
demasiado alta y utilizarla igual para todos los
tejidos. Sin embargo, cada tela necesita un nivel de calor
diferente, y un error puede dejar brillos, quemaduras, marcas
permanentes o incluso hacer que la prenda encoja.

El problema también puede ser el contrario: si la
temperatura es demasiado baja para tejidos más gruesos, las arrugas
no desaparecen, obligándote a planchar una y otra vez y sometiendo
la ropa a un desgaste innecesario. Por eso, ajustar la temperatura
según el tejido no solo ayuda a conseguir un mejor resultado, sino
que también alarga la vida de las prendas.

Con una guía sencilla y aprendiendo a interpretar las
etiquetas, planchar dejará de ser una tarea de prueba y error para
convertirse en un proceso mucho más fácil, seguro y eficaz.


¿Por qué importa tanto elegir bien la temperatura de la
plancha?

El calor alto puede deformar fibras sintéticas, sacar brillo en
pantalones oscuros y dejar costuras marcadas. En lana y tejidos
finos, además, aplasta la textura y arruina la caída de la prenda.
Si la plancha se queda demasiado tiempo en el mismo punto, el daño
puede ser permanente.

En cambio, una temperatura baja en algodón o lino apenas mueve
la arruga. Entonces aprietas más, das más pasadas y tardas el
doble. El buen planchado no solo mejora el aspecto de la ropa;
también ayuda a que dure más y evita volver a empezar.


Temperatura de la plancha según el tejido: la guía que sí
debes seguir

Recuerda que estas temperaturas son orientativas. Siempre
que sea posible, consulta la etiqueta de la prenda, ya que algunas
mezclas de tejidos requieren un cuidado específico. Si tienes
dudas, comienza con la temperatura más baja y aumenta el calor solo
si es necesario.

Tejido

Temperatura recomendada

Cómo plancharlo

Algodón

180-200 °C

Usa vapor y pasadas firmes.

Lino

200-230 °C

Mejor ligeramente húmedo y con abundante vapor.

Seda

110-130 °C

Del revés y evita el vapor intenso.

Poliéster

Hasta 150 °C

Baja temperatura y poca presión.

Lana

140-150 °C

Utiliza un paño húmedo y vapor suave.

Viscosa o rayón

110-150 °C

Sigue siempre la etiqueta y plancha con suavidad.

Acrílico

90-110 °C

Sin vapor y con temperatura baja.

Acetato

Hasta 110 °C

Del revés y con mucho cuidado.

Nailon o lycra

90-110 °C

Evita el vapor y no presiones demasiado.


¿Qué significan los puntos de la plancha
en la etiqueta de la ropa?

Muchas prendas no indican la temperatura en grados,
sino mediante el símbolo de una plancha con uno, dos o tres
puntos.

  • • Un punto: hasta 110 °C (tejidos delicados como seda o
    acetato).
  • •• Dos puntos: hasta
    150 °C (lana, poliéster y algunas
    mezclas).
  • ••• Tres puntos: hasta 200 °C
    (algodón y lino).

Si el símbolo de la plancha aparece tachado,
significa que la prenda no debe
plancharse
.

Algodón y lino, las telas que soportan más calor

El algodón y el lino suelen pedir temperatura alta, porque son
fibras resistentes y responden bien al vapor, sobre todo cuando la
arruga está muy asentada. En camisas, sábanas y manteles, el vapor
ahorra tiempo y deja un acabado más limpio.

Con el lino hay un truco que marca la diferencia: plancharlo un
poco húmedo. Si está seco del todo, la arruga se pone terca y exige
más esfuerzo. Además, si la prenda es oscura, conviene plancharla
del revés o con un paño fino encima para evitar brillos. En colores
claros, puedes hacerlo por el derecho si buscas más definición.

Freepik

Seda, poliéster y otras fibras delicadas, mejor con calor
bajo

La seda no perdona descuidos. Necesita temperatura baja, pasadas
rápidas y poca o ninguna presión. Lo mejor es plancharla del revés,
con la prenda seca y sin vapor fuerte, porque la humedad mal
aplicada deja cercos o marcas.

El poliéster también pide mano suave. Aunque aguanta más que la
seda, el exceso de calor lo deforma y puede dejar zonas brillantes.
Por eso conviene quedarse en un nivel medio-bajo y mover la plancha
sin detenerse.

Acetato, acrílico, nailon y lycra son todavía más sensibles. En
estas telas, el calor alto no solo marca, también puede reblandecer
la fibra. Si dudas, empieza por la mínima potencia.

Lana y viscosa, cómo evitar que se deformen al planchar

La lana agradece el vapor suave, pero no la presión. Si apoyas
demasiado la plancha, el tejido pierde volumen y queda aplastado.
Lo más prudente es colocar un paño húmedo entre la suela y la
prenda, trabajar por el lado interno y levantar la plancha con
frecuencia.

La viscosa, o rayón, merece atención especial. Algunas prendas
admiten calor medio y otras se marcan con facilidad. Por eso debes
mirar la etiqueta antes de subir la temperatura. En ambos casos,
insistir demasiado cambia la forma del tejido y deja zonas
onduladas.

Trucos
para acertar con la plancha sin dañar la ropa

La plancha se calienta rápido, pero tarda en enfriarse. Por eso
conviene arrancar con seda, acetato, acrílico o nailon, seguir con
poliéster y lana, y dejar algodón y lino para el final. Así no
tienes que esperar cada pocos minutos a que baje la
temperatura.

Si subiste demasiado el calor, no pases directo a una prenda
fina. Espera un poco o prueba antes en una zona poco visible, como
un dobladillo o una costura interior. Ese gesto sencillo evita
disgustos.

Cuándo usar vapor, cuándo no y cuándo planchar del revés

El vapor va muy bien en algodón, lino y lana. Ayuda a soltar la
arruga y reduce el número de pasadas. En cambio, en seda, nailon,
lycra o prendas con acabado delicado puede dejar marcas o alterar
la forma.

Planchar del revés también salva mucha ropa y funciona
especialmente bien en colores oscuros, estampados, prendas con
brillo y tejidos finos. Si una costura se marca o aparece ese
efecto satinado tan molesto, coloca un paño de algodón y baja un
punto la temperatura.

Recuerda que leer la etiqueta, ajustar la temperatura y usar

trucos
simples, como el vapor correcto o el planchado del
revés, cambia el resultado desde la primera pasada. La próxima vez
que enchufes la plancha, mira la tela antes que la arruga.

Este
artículo ha sido elaborado con el apoyo de una herramienta de
inteligencia artificial. Posteriormente, ha sido objeto de una
revisión exhaustiva por parte de un periodista profesional y un
redactor jefe, garantizando así su exactitud, relevancia y
conformidad con los estándares editoriales. Aurana se esfuerza por
transmitir el conocimiento sobre
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en un lenguaje accesible para todos. EN NINGÚN CASO la
información proporcionada puede sustituir la opinión de un
profesional sanitario.



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