Jessica Ramos: “No estoy tratando de seguir tendencias, estoy tratando de ayudar a mi gente y gobernar”

0
48


Desde que Jessica Ramos hizo historia tras ser la primera senadora de origen colombiano, hace ya más de 7 años, la legisladora del Distrito 13 de Queens, se ha convertido en una de las líderes más progresistas en Albany.

Aunque su currículo muestra un trabajo destacable desde el Senado, logrando la aprobación de varios proyectos de ley a favor de las comunidades vulnerables, como el fondo de trabajadores excluidos, que con $2,100 millones le dio cheques de más de $15,000 dólares a más de 100,000 trabajadores indocumentados durante la pandemia, hay quienes dudan que la senadora mantenga su curul.

Y es que de cara a las elecciones primarias del próximo 23 de junio, la legisladora tendrá que medirse con dos contendores conocidos en el ruedo político neoyorquino: la asambleísta Jessica González-Rojas, quien asegura que Ramos no ha hecho bien su trabajo y el exlegislador Hiram Monserrate, quien por enésima vez intenta volver a Albany.

Pese al optimismo manifestado por la actual titular de la silla del Distrito 13, que incluye vecindarios de amplia presencia latina, como Jackson Heights, East Elmhurst y Corona, opositores y algunos votantes parecen no perdonarle que de la noche a la mañana decidiera apoyar al exgobernador Andrew Cuomo en los pasado comicios por la alcaldía de la Gran Manzana. Aunque ella defiende su decisión, colegas de su partido la han criticado afirmando que ella se bajó del bus del progresismo al atacar al hoy alcalde, Zohran Mamdani y le saldrá caro política y electoralmente.

En entrevista con El Diario, la senadora Ramos habló de sus logros en la Legislatura, explicó por qué decidió apoyar a Cuomo, a pesar de reconocer que no le gusta y criticó a quienes quieren desbancarla e la curul, destacando que lo hacen por la creación de un casino en Queens, al que ella tanto se opuso.

También dijo que en ella el alcalde Mamdani tiene una aliada en Albany y no duda que va a ganar los comicios, porque es una mujer del barrio, a la que la gente quiere y conoce. En unas semanas, con el llamado a las urnas, se sabrá qué dicen los votantes, si se queda o se va.

Senadora, usted lleva siete años en la Legislatura estatal ¿Cuáles considera que son esos logros que los votantes deben tener en cuenta?
“Orgullosamente les puedo compartir que de los últimos 7 años de mi tarea en Albany, lideré el proyecto de ley para subir el salario mínimo. Lo até al índice de inflación por la primera vez en la historia del Estado. También logré durante la pandemia crear un fondo para los trabajadores excluidos del seguro de desempleo, incluyendo a nuestros vecinos indocumentados. Además he logrado expansiones al acceso a cuidado infantil, hemos cambiado leyes de protección de inmigración, hemos pasado medidas para proteger a trabajadores en industrias varias y hemos podido dar también en el distrito servicios al constituyente, de manera consistente y profesional. Creo que a veces olvidamos esa parte del trabajo. Y por eso tenemos dos oficinas, no solo para ser efectivos en escribir más leyes, pues en los últimos 7 años he escrito 50 leyes y he pasado más de 150 proyectos de ley, sino también en esta temporada hemos ayudado a miles de personas. Y ese trabajo para mí es muy importante siendo nacida y crecida en el barrio (Jackson Heights). Mis padre llegaron de Colombia en los 70′ y yo nací en el hospital Elmhurst. Estoy criando a mis dos hijos ahí mismo, en el barrio. Así que me siento muy comprometida con mi gente, pero también con poder desempeñar un trabajo que refleje que los latinos podemos liderar comunidades diversas, que a pesar de ser mayoría en el distrito, tenemos la responsabilidad de responderle a todos. Somos el distrito más diverso del mundo, hablamos 200 idiomas y a pesar de ser colombo-americana, estoy aquí para trabajar por todos”.

De seguir en su curul ¿cuál van a ser ese proyecto al que le meterá más alma para sacar adelante en Albany?
“Yo estoy impulsando un proyecto de ley muy importante y tengo hasta finales de junio para que se haga realidad, pero con la tardanza del presupuesto actual vamos a ver qué pasa. Se trata del proyecto S8854, que busca proteger a los hijos de padres deportados. En este momento vemos que frecuentemente los niños que quedan solos tienen familiares que hasta son ciudadanos y podrían cuidar de los niños si sus papás son deportados, bien sea la abuela, la tía o un hermano mayor, pero el problema es que el trámite en la corte de familia tiene muchas trabas. Además de ese proyecto estoy trabajando para que se apruebe la iniciativa Nueva York para todos, y otras medidas para proteger la relación de inmigrantes con la policía para garantizar que no se le pueda preguntar sobre su estatus migratorio, a menos que sea una investigación criminal, algo que choca un poco con lo que la gobernadora ha estado hablando últimamente de causa probable. Pero también quiero impulsar una ley de cambio ambiental. Nosotros sufrimos mucho con las inundaciones de huracán Aida, donde perdimos una docena de nuestros vecinos. Y esa es parte de mi oposición del casino, porque lo que necestamos es mejor infraestructura y mapas claros que reflejen planos de inundaciones de cada parte del barrio, especialmente en East Elmhurst y crear trabajos con beneficios dindicales”.

Una de las quejas constantes de vecinos de su distrito es que la Avenida Roosevelt sigue siendo muy desordenada y hay quienes incluso la encuentran un área insegura. ¿Qué puede hacer usted desde el Senado para mejorar las problemáticas que allí se ven?

“Yo me acuerdo del día que asesinaron a Manuel de Dios Unanue. Me acuerdo como si fuera ayer. Me acuerdo que tenia 8 años y vi la noticia en la televisión y en esa época eran los carteles los que lideraban muchos de los problemas que teníamos sobre la Roosevelt. Y a través del tiempo eso se le ha pasado a muchas pandillas trasnacionales, más que todo centroamericanas, que han aprovechado los espacios que deja el gobierno federal y su inacción hacia una reforma migratoria comprensiva. Es que cuando no hay acceso a permisos de trabajo y cuando se ignora y se deja la población indocumentada operar en las sombras, es fácil que las mujeres sean traficadas, que los hombres también sean traficados para ser albañiles. Y ese ha sido el reto que hemos visto, por lo que necesitamos mucha colaboración federal, pero no contamos con el tipo de administración federal enfocada en ayudar a la población migrante. Por el contrario, en las redadas que hemos visto en mi distrito durante la administración del presidente Trump, vemos que los de ICE se enamoran de ciertas esquinas, particularmente en Corona y en East Elmhurst y se llevan a esas personas que trabajan, que son padres de familia, y separan familias. Tenemos razón para desconfiar del Departamento de Seguridad Nacional y si no pueden ser nuestros aliados tenemos que ver cómo el Departamento de Justicia puede responsabilizar a quienes explotan a los inmigrantes, porque solo así se puede recuperar la Roosevelt en términos de crimen”.

¿Y en otros asuntos?

“En temas que se categorizan como calidad de vida y sanidad, una vez más, debido a que no hay acceso claro a permisos de trabajo, tenemos muchos vendedores ambulantes. Gente que se está tratando de rebuscar haciendo lo que sabe hacer, haciendo lo que puede. Y desafortunadamente hemos tenido alcaldías en donde se ha ignorado y no se le ha puesto orden a la situación. Muchas veces comparo la falta de reforma migratoria con la falta de permisos. No es que los vendedores no quieran tener permisos, pero debe de haber un proceso y normas y el Departamento de Sanidad debe suplir las necesidades. Y si se necesita recoger la basura con más frecuencia, hay que hacerlo. Esas son muchas de las cosas por las que he luchado los últimos años. Y aunque no está en mi jurisdicción es parte de mi frustración a nivel estatal. Tengo un proyecto de ley sobre permisos a vendedores que es imposible pasar sin el apoyo de la Alcaldía y ellos no van a acceder. Lo bueno es que he trabajado con la MTA, que juega un papel grande. Hemos mejorado estaciones de tren, hemos terminado de renovar casi todas, pero nos faltan todavía más ascensores y accesibilidad para personas de la tercera edad y mamás con coches”.

Te podría interesar:
La senadora Jessica Ramos en entrevista en El Diario NY
Crédito: Edwin Martinez | Impremedia

¿Como ha visto primeros los primeros días del alcalde Mamdani, a quien usted criticaba como candidato?
“Creo que todavía es muy temprano para decirlo en muchas formas. Y lo digo como alguien que trabajó en la Alcaldía hace dos administraciones. Por lo regular, el primer año es una época de transición, de comenzar a implementar muchos de los planes, pero mentiría si no compartó que me dolió mucho la pérdida de las dos docenas de neoyorquinos que murieron por el frio, entre ellos dos de nuestros vecinos. Pero falta ver cómo se desarrolla su relación con el presidente Trump. ¿se quieren? ¿no se quieren?. No se sabe y dependemos mucho del gobierno federal para infraestructura y educación. Vamos a esperar a ver que pasa”.

¿El alcalde Mamdani puede encontrar en usted a una aliada en Albany?
“Si, sí. Creo que nuestras diferencias no son muy grandes con respecto a que los más pudientes en nuestras sociedad paguen su justa parte de impuestos. Yo diría que el impuesto a las segundas propiedades de los millonarios que está proponiendo es demasiado poco para poder cerrar la brecha de la Ciudad y del Estado. Da muchas escapatorias para millonarios de otros países que pueden esconder una segunda casa. No nos va a ayudar sino con $500 millones que vienen de ese impuesto. Yo tengo un proyecto de impuestos sobre las ganancias no capitales de los multimillonarios, que en vez de meter dinero completamente al banco compran arte y carros antiguos que se aprecian de valor, pero esas ganancias no tienen impuestos aquí en Estados Unidos. Pero si implementaramos una ley aquí en Nueva York, donde hay 135 millonarios, reuniríamos unos $25,000 millones y puede ser que sea más. Tampoco tenemos impuestos sobre anuncios digitales”.

Senadora, usted ha sido una figura y una voz bastante progresista en Albany, algo que nadie puede dejar de reconocer. Pero cuando apoyó al exgobernador Cuomo para la Alcaldía, solo días después de haberlo criticado, muchos se desencantaron y vieron eso como una contradicción. ¿Se equivocó usted en esa movida?

“Creo que en ese momento en las primarias, yo escogi a quien tenia experiencia. Yo fui senadora por cuatro años con Cuomo de gobernador y cuatro años de compañera del ahora Alcalde en la Asamblea. Y no es que me guste Cuomo sino que en él pude encontrar alguien que me dio una ooprtunidad de crear el Fondo de trabajoderes excluidos. También de pasar leyes progresistas. Mis mayores logros legislativos fueron durante el gobierno de Cumo, pero ninguno de los dos está en mi línea. Yo me considero una progresista pragmática, alquien que busca comprobar que el buen gobierno es posible y que estamos trabajando con la urgencia que nuestra gente merece”.

¿Pero considera que esa decisión podría afectarla en su reelección? ¿Se arrepiente?
“Creo que uno aprende de decisiones que toma, pero uno no debe arrepentirse de lo que hay. Tal vez estoy hablando como mujer divorciada que no me arrepiento, porque tengo dos hijos hermosos. Creo que hay mucho que criticarle al gobernador Cuomo, pero nunca pedí disculpas por mis críticas. De mí siempre deben esperar honestidad en cómo tomo mis decisiones. Me considero una pensante independiente. No estoy tratando de seguir tendencias, estoy tratando de ayudar a mi gente y gobernar. Fue lo mismo con la decisión de no apoyar el casino en Queens, que es la verdadera raíz de esta contienda. Es por eso que tengo dos personas que están corriendo por esta misma curul. No es fácil ir en contra de la corriente a pesar de que oficiales electos a mi alrededor se tildan de progresistas, pero pudieron votar por un multimillonario que ha cometido crímenes”.

Su principal contendora, la asambleista Jessica González dice que no hay que volverla a elegir a usted porque no ha hecho el trabajo que debe hacer por la comunidad. ¿Qué le responde?
“Creo que de pronto mi aval a Cuomo les dio una excusa perfecta para entablar su candidatura, pero la verdad es que yo nada más le llevo un término a ella en la Legislatura. Así que las cosas por las que ella dice que va a luchar en el Senado debían ser cosas por las que debió haber luchado en la Asamblea. Entonces la pregunta aquí es ¿por qué ella ha perdido el tiempo? Además, no sé cómo ella se va a comunicar con la mayoría de nuestros vecinos, que hablan español. No veo que lo que dice de mí sean los verdaderos motivos para correr. Creo que se trata de las divisiones sobre el casino. Ella y Steve Cohen (dueño de los Mets y promotor del casino en Queens) comparten los mismos asesores”.

¿Senadora, ve positivo que una latina esté tratando de desbancar a otra latina por esta curul suya en el Senado. O qué mensaje envía eso a nuestra comunidad?

“Creo que siempre entre mujeres, cuando nos atacamos, me parece algo muy negativo, jugando con los estereotipos de que siempre estamos en competencia las unas con las otras. Pero creo que mi récord legislativo y de trabajo habla por si solo. Ella (Jessica González)no ha hecho más que yo estando en la Asamblea. Creo que ella solo ha pasado tres proyectos de ley en lo que lleva allí. Yo he pasado casi 10 solo en este año. Siento que mi récord me va a alcanzar no solo contra ella sino contra el tercer candidato, Hiran Monserrate, quien también cuenta como candidato aquí. Y no es solamente mi récord legislativo sino mi cercanía con mis vecinos. No soy alguien que entró a esta curul sin haber hecho la tarea primero. Yo no solo ya tenía experiencia gubernamental sino que había sido miembro de la Junta Comunal Local. Yo siempre he estado conectada con mi barrio y cuando tocamos puertas y tocamos eventos, nos va muy bien. Yo me siento confiada”.

PARTICIPA EN ESTA ENCUESTA



Source link