Los partidos Socialdemócrata (PSD) y Democristiano (CDS-PP), principales fuerzas de la coalición conservadora en Portugal, han propuesto la creación de un programa de voluntariado militar de corta duración dirigido a jóvenes de entre 18 y 23 años, con incentivos económicos y beneficios … como la obtención gratuita del carné de conducir.
La iniciativa, denominada Defender Portugal, contempla estancias de entre tres y seis semanas en las Fuerzas Armadas, durante las cuales los participantes recibirían una compensación de 439,21 euros y formación teórico-práctica en contexto militar. Según adelantó el diario ‘Público’, el programa permitiría también a los jóvenes acceder al carné de conducir sin coste en instalaciones militares habilitadas.
El proyecto, presentado en el Parlamento como una propuesta de resolución —sin carácter vinculante—, busca reforzar el vínculo entre la juventud portuguesa y las Fuerzas Armadas en un contexto de pérdida de efectivos y de menor atractivo de la carrera militar. El Gobierno está evaluando su posible implementación. El programa combinaría formación militar básica con actividades de servicio cívico.
Atraer a los jóvenes a la carrera militar
Los jóvenes acompañarían a militares en tareas de apoyo a comunidades locales, en línea con el papel creciente de las Fuerzas Armadas en misiones de protección civil y asistencia a la población. El objetivo, según los promotores, es proporcionar competencias en liderazgo, disciplina y autonomía, en un momento marcado por los «desafíos de seguridad en Europa».
El presidente de la Juventud Social Demócrata (JSD), João Pedro Louro, ha defendido la propuesta como una alternativa al servicio militar obligatorio. «Se trata de una propuesta responsable, porque no cede a la tentación de la obligatoriedad, pero es pertinente», afirmó, subrayando la necesidad de atraer a los jóvenes a un ámbito que actualmente perciben como poco atractivo. Según Louro, el programa permitiría ofrecer «un primer contacto con las Fuerzas Armadas tanto a quienes desconocen esta salida profesional como a quienes consideran la carrera militar pero no han tenido experiencia previa».
«El objetivo es reestablecer una relación entre las Fuerzas Armadas y la juventud portuguesa»
Bruno Ventura
Diputado del PSD
En la misma línea, el diputado del PSD Bruno Ventura explicó en el Parlamento que la iniciativa pretende «reestablecer una relación entre las Fuerzas Armadas y la juventud portuguesa», así como presentar el servicio al país como una alternativa viable para las nuevas generaciones.
El número de plazas disponibles no ha sido definido y dependerá de la capacidad operativa y formativa de las Fuerzas Armadas.
La propuesta ha suscitado críticas desde la oposición. El exsecretario general de la Juventud Socialista (JS), Miguel Costa Matos, considera que «ya no vivimos en un mundo en el que necesitamos una generación militarizada para defender Portugal; necesitamos un ejército especializado y profesionalizado», afirmó.
Asimismo, cuestionó que la iniciativa provenga de partidos políticos y no directamente del Gobierno o de las propias Fuerzas Armadas. Algunos sectores también han expresado reservas sobre el carácter del programa, señalando que podría interpretarse como un paso intermedio hacia fórmulas más próximas a la obligatoriedad, aunque el propio Costa Matos admitió que, como experiencia de primer contacto, podría tener «utilidad» si se integra en una estrategia más amplia.
Preocupación por la defensa en Europa
El debate se produce en un contexto de creciente preocupación en Europa por la capacidad militar del continente. En este sentido, el mayor general portugués Arnaut Moreira defendió recientemente el regreso del servicio militar obligatorio, advirtiendo de que Europa tendría dificultades para sustituir una eventual reducción de tropas estadounidenses. Según explicó, por cada soldado estadounidense serían necesarios cinco europeos para alcanzar un nivel equivalente de capacidad operativa, lo que evidencia la brecha existente en medios y preparación.
El servicio militar obligatorio en Portugal finalizó oficialmente el 19 de noviembre de 2004, marcando la transición hacia un modelo basado en el voluntariado y la profesionalización de las Fuerzas Armadas. En su lugar se instauró el Día de la Defensa Nacional, obligatorio para los ciudadanos que cumplen 18 años y extendido a las mujeres en 2010. Aun así, los dos partidos que forman parte del Ejecutivo conservador consideran que un día «no es suficiente» para que los jóvenes portugueses vean la carrera militar como una alternativa profesional.
El programa Defender Portugal costaría 4,5 millones de euros por cada 2.000 jóvenes. Por participar en el mismo, los portugueses ganarían 439 euros, la mitad del valor que se paga durante el período de instrucción en las Fuerzas Armadas.


