Carolina Barrero (La Habana, 1986) cree que Cuba tiene futuro. En 2021 fundó la organización civil Ciudadanía y Libertad para dar voz a quienes quieren ver caer al régimen castrista. Exiliada en España, recorre el mundo para reivindicar la democracia para su país y se ha sentado en Bruselas con 20minutos junto a Amelia Calzadilla, otra de las voces clave de su organización para reclamar un rol más activo de la UE, desmontar las “mentiras” de la dictadura, insistir en que la Rusia de Putin es el sostén de los Castro y pedir que el Gobierno de España se desmarque de ellos. Ambas aseguran que, con todo, el castrismo está “en su peor momento”.
¿Cómo definirían ahora mismo el régimen cubano?
Es un régimen familiar y militar. Siempre desde el minuto uno ha sido un régimen dictatorial y totalitario, que es el rasgo que lo identifica en su esencia. A día de hoy, te podría decir que se ha recrudecido, pero te mentiría, porque la maldad del régimen ha estado implícita desde los años 59. En los 60 nosotros tuvimos tantos muertos que ni siquiera aún sabemos, los hemos podido contabilizar. Hablamos de miles, si no decenas de miles de personas que fueron fusiladas sin juicio, sin acceso a la justicia, de la que se ha olvidado mucho. Y he querido empezar con esto porque no quiero que haya una idea errónea de que es solo ahora que el régimen está en su estado de debilidad más grande y, por tanto, ejerce la represión de una manera más violenta. Es un régimen militar y familiar corrupto y tiránico.
¿Cómo ha llegado a ese punto que usted dice de máxima debilidad?
Desde 2021 enfrenta protestas masivas que no había tenido antes. Siempre hemos protestado, pero no con esa afluencia. Con el advenimiento del Internet, la información no solo está controlada por la propaganda, sino que hay muchísima más información sobre las violaciones de derechos humanos y sobre la realidad de lo que pasa en Cuba, que antes no se tenía. Y han tenido que lidiar también con un debilitamiento de su imagen, que ellos cuidadosamente diseñaban a través de la propaganda. Y la tercera razón es la mala gestión que ha acompañado al régimen todos estos años y que lo ha hecho llevar a la situación en la que está.
Usted insiste en que hablar de bloqueo por parte de EEUU es parte de la propaganda castrista
En realidad, la crisis energética ha estado en Cuba desde siempre. Cuando nosotras éramos niñas, en los noventas, crecimos con nuestros abuelos abanicándonos en los balcones porque pasábamos doce horas y más sin electricidad y es algo que volvió a pasar el año pasado, aunque nadie habló de ello.
No tiene que ver por tanto con los movimientos de la Administración Trump
No, esto se da porque el régimen cubano nunca quiso restaurar las termoeléctricas. Y ahora tienen un problema imaginativo. Las piezas de las termoeléctricas son tan antiguas, pues son de los 60, de los 70, que no se pueden comprar nuevas piezas en el mercado. Esto ha sido por la mala gestión. Por priorizar y tener prioridades distintas al bienestar de la gente.
Insisten mucho en la incursión de mercenarios cubanos en la guerra de Ucrania, entre otras cosas. Aparte de esto, ¿qué papel juega Rusia en general como sostén, entre comillas, del castrismo?
Es fundamental. Primero, si tú revisas la prensa cubana te vas a dar cuenta de las incontables visitas que pueden realizar líderes militares rusos a Cuba. Y siempre los titulares son ciertamente herméticos, pero te dejan ver que la cooperación es el ámbito militar. Un país que está completamente colapsado, que su economía está destruida, que está enfrentando una crisis humanitaria y la colaboración es militar. Luego, recientemente descubrimos que los rusos van a comenzar a invertir en las industrias cubanas. ¿Con qué finalidad? Hace unos años se hablaba, por ejemplo, del alquiler de la tierra para empresas rusas o para rusos independientes, ¿no? A manera general. Un país, por ejemplo, donde el cubano no puede ser propietario de la tierra, porque por ley eso no está permitido, o sea, toda la tierra está nacionalizada. Entonces, el papel de los rusos es y ha sido fundamental.
La parte de la incursión de los mercenarios en la guerra, ¿es un quid pro quo del castrismo con Putin?
Creo que es bastante evidente. Cuando Vladimir Putin dice que Cuba es su aliado estratégico más importante en Latinoamérica, no miente. Vladimir Putin puede mentir sobre todo, es lo que hacen estos tiranos, pero en eso no miente, y esas han sido sus palabras textuales.

Carolina Barrero
Carolina Barrero (La Habana, 1986) es una historiadora del arte, escritora y activista por los derechos humanos cubana. Destaca por haber participado en las protestas de 2021 contra el régimen totalitario de Cuba como miembro del movimiento 27N, formado por artistas e intelectuales. En 2021 fundó la organización civil Ciudadanía y Libertad.
¿Esos movimientos militares entonces se dan con el visto bueno del régimen?
No puede haber un desplazamiento masivo de ciudadanos cubanos a un conflicto como este sin que el Estado cubano lo sepa. Cuba es un Estado totalitario en el que es difícil viajar de Santiago de Cuba a La Habana. La gente que viaja lo vuelven a su lugar porque se consideran ilegales en La Habana y el Estado tiene control sobre todo. ¿Cómo va a ser que de pronto aparezcan miles de personas en el frente de la guerra y que el Estado cubano no lo sepa? El que se quiera creer eso o el que le quiera dar el beneficio de la duda al Estado cubano es nada menos que un cómplice.
Y en el otro lado estratégico está Estados Unidos. ¿Ven en Cuba una salida como la de Venezuela con la caída de Maduro?
Es que vemos todas las opciones como opciones posibles porque en realidad hay poca información y constantemente varía. Sabemos que existen negociaciones en curso porque es lo que se ha dicho abiertamente, pero realmente el modo o el cómo o el cuándo se desconoce. Si va a ser una salida al estilo Maduro, lo que sí podemos decirte es que la sociedad civil va a estar preparada porque es nuestro objetivo poder completar una transición democrática en nuestro país. Para eso trabajamos.
¿Y cómo lo acogerían?
Te puedo decir que posiblemente el pueblo de Cuba y la sociedad civil lo agradezcan porque sería un impulso en pro de la democracia. No sería la finalización del proceso, pero al menos sería un comienzo. Luego, nosotros no vemos en la figura de Díaz Canel o en la remoción de Díaz Canel una solución a nuestros problemas porque es que Díaz Canel no tiene poder real. Díaz Canel es un títere de la familia Castro. Las soluciones de nuestros problemas tienen que resolverse dentro de Cuba, quitándole el poder a la familia Castro.
¿Y qué opinión les merece que Trump diga textualmente que puede hacer con Cuba lo que quiera?
Obviamente cualquiera que diga eso de tu país es un statement que uno mira de esos lados. Nadie debería poder hacer lo que quiera con un país, porque la democracia consiste precisamente en que la decisión sobre el destino de un país se tome entre todos.
¿Qué papel juega entonces EEUU?
Estados Unidos ha sido un aliado importante en la lucha por los derechos humanos, y ha estado ahí siempre del lado de los cubanos que pelean la libertad. Y nosotros agradecemos la posición de Estados Unidos, de la Unión Europea, de todo el que quiera ayudar en ese camino y el que condene abiertamente a la dictadura cubana, y eso lo está haciendo la Administración Trump como no lo ha hecho ninguna otra.
¿Qué esperan o qué le piden a la UE?
Solo le pedimos que sea coherente. Es bastante sencillo. Si tienen un régimen de sanciones globales contra perpetradores de derechos humanos que usan contra los perpetradores venezolanos y nicaragüenses, ¿por qué dispensar a los jerarcas cubanos, los militares corruptos, que probadamente han violado derechos humanos? Si no tienen un acuerdo de diálogo político y cooperación con Venezuela, y si ustedes han suspendido el acuerdo que tenían con Nicaragua por las violaciones de derechos humanos del régimen de Ortega y Murillo, ¿por qué insisten en defender el acuerdo con La Habana, que da legitimidad al régimen?
Es lamentable que incluso una España que sabe lo que es una dictadura y que ha vivido una dictadura y habla de ello constantemente no reconozca los patrones dictatoriales en mi país
Y dentro de la Unión Europea yo creo que es innegable que el rol que tiene que jugar España es fundamental en términos políticos pero también por coincidencias históricas o culturales. ¿Como valoran la posición española?
España es el principal aliado dentro de la Unión Europea que tiene Cuba y tiene un poco de sentido también porque, como bien dices, hay lazos históricos y lazos culturales muy fuertes. Lo que pasa es que es lamentable que incluso una España que sabe lo que es una dictadura y que ha vivido una dictadura y habla de ello constantemente, no reconozca los patrones dictatoriales en mi país. Pedimos al Gobierno que pare la complicidad con el régimen castrista.
¿Creen que España ha dejado la dictadura cubana en un segundo plano?
Yo creo que hay cierto romanticismo de la lucha cubana. Yo creo que han romantizado la revolución cubana y sienten que Cuba es un país que está buscando su soberanía frente a presiones externas y por eso lo premian. Y eso en realidad es un pensamiento pueril.
¿Consideran que el Gobierno de Sánchez lo ve de esa manera?
España ha decidido estar del lado del dictador y no del lado de las legítimas aspiraciones democráticas de los cubanos, del lado de la sociedad civil. Y eso lo ha demostrado de manera consistente y de manera particular el Gobierno de Pedro Sánchez. Porque el gobierno de Pedro Sánchez nunca ha emitido un comunicado en favor de los presos políticos, por ejemplo.
Ahora, eso sí, el Gobierno sí habla más de Cuba
Ahora hablan del bloqueo energético porque se trata de Estados Unidos y usan su sentimiento antiamericano, su lucha personal contra Trump, que Pedro Sánchez tiene de manera también vergonzosa porque queda muy mal España con estas salidas. Entonces en esa contienda personal que tiene con Donald Trump sí usa a Cuba como baluarte para ejercer su propia propaganda y decide sobre qué temas dar luz y qué temas no. Y esos temas no son los derechos humanos. Esos temas no son la democracia, y me produce bochorno ver esa posición en el Gobierno de España.
¿Qué peso tienen los jóvenes en ese despertar en las esperanzas democráticas del país?
La edad del opositor en Cuba ha bajado cada año y ya obviamente los niños van a nacer opositores a la dictadura. Hay, claro, un cambio generacional. Es impresionante ver a tantos jóvenes usando el lenguaje de las redes sociales y ver cómo movilizan y tienen una respuesta extraordinaria comunicando simplemente la verdad, diciendo la verdad.
¿Qué Cuba visualizan en 5 o 10 años?
Una Cuba democrática, una Cuba libre, una Cuba donde sus ciudadanos puedan tener toma de decisiones, que es tan importante para ellos.
Una Cuba donde las personas podamos retornar, porque además hay toda una comunidad de cubanos que hemos sido forzados a salir de esa Cuba con muchísimos deseos de retornar, con la experiencia de haber vivido en el mundo libre, de conocer la democracia, de conocer el desarrollo y tratar de impulsarlo dentro de nuestro país. Una Cuba donde no haya ruptura familiar. Una Cuba próspera, donde los jóvenes tengan oportunidades y no necesiten pensar en que deben de escapar para vivir una vida digna. Una Cuba en la que nadie sea perseguido por sus ideas políticas. Una Cuba dinámica, abierta, plural que entre en el siglo XXI porque ahora mismo seguimos en el siglo XVIII.


