El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, informó que el gobierno estadounidense analiza levantar sanciones adicionales a Venezuela en los próximos días para facilitar la comercialización de petróleo. La medida incluiría permitir la repatriación de ingresos derivados de las ventas de crudo, actualmente retenidos en buques, hacia Venezuela.
Bessent declaró que “estamos desancionando el petróleo que será vendido” y precisó que el objetivo es que los fondos regresen al país para financiar al gobierno, los servicios de seguridad y programas sociales. No detalló qué sanciones específicas podrían ser modificadas, pero confirmó que la decisión podría implementarse “tan pronto como la próxima semana”.
El Departamento del Tesoro de EE.UU. considera liberar aproximadamente 5.000 millones de dólares en Derechos Especiales de Giro (DEG) del FMI, actualmente congelados. Venezuela posee 3.590 millones de DEG, equivalentes a unos 4.900 millones de dólares según el tipo de cambio del viernes pasado.
Un decreto ejecutivo firmado por el expresidente Donald Trump prohíbe a tribunales o acreedores embargar los ingresos petroleros venezolanos retenidos en cuentas del Tesoro estadounidense, estableciendo que dichos fondos deben preservarse para fomentar “paz, prosperidad y estabilidad” en el país.
Las sanciones vigentes impiden a bancos internacionales y acreedores interactuar con el gobierno venezolano sin una licencia especial, lo que dificulta la reestructuración de la deuda venezolana, estimada en 150.000 millones de dólares.
Bessent también anunció que se reunirá con directivos del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial para discutir la reintegración de Venezuela a estas instituciones. Un portavoz del FMI confirmó que monitorean los desarrollos en el país, pero no proporcionó detalles sobre la reunión. El FMI no mantiene una relación formal con Venezuela desde 2001, y su último informe económico sobre el país data de 2004.
El secretario del Tesoro anticipó que empresas privadas, especialmente las de menor tamaño, podrían reingresar rápidamente al sector petrolero venezolano. “Creo que será la progresión típica: las empresas privadas pueden moverse con rapidez”, afirmó. Chevron, que opera en Venezuela, podría incrementar su participación en el país.
Bessent mencionó además la posibilidad de que el Banco de Exportación e Importación de EE.UU. (Ex-Im Bank) garantice financiamiento para el sector energético venezolano, en línea con declaraciones previas del secretario de Energía, Chris Wright.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


