Un tren de cercanías de Rodalies descarriló y colisionó contra un muro derrumbado entre las localidades de Gelida y Sant Sadurní d’Anoia, en Cataluña, la noche del martes. El accidente causó la muerte del maquinista, quien realizaba prácticas en Renfe, y dejó 37 heridos, cinco de ellos en estado grave. El tren transportaba a cuatro personas en la cabina de mando, según fuentes oficiales citadas por *El País*.
El suceso ocurrió durante fuertes tormentas en el noreste de España, con alertas meteorológicas activas en zonas costeras. Claudi Gallardo, inspector de los Bombers de la Generalitat, confirmó que todos los pasajeros fueron evacuados y que el muro impactó contra el primer vagón, donde se concentró la mayoría de los heridos.
Los servicios de emergencia desplegaron 11 ambulancias y 35 bomberos en el lugar, ubicado a 35 kilómetros al oeste de Barcelona. Un pasajero atrapado fue rescatado, y se verificó que no quedaban más víctimas en la zona. Los heridos fueron trasladados a los hospitales Moisès Broggi, Bellvitge y Vila Franca. El Servicio de Emergencias Médicas detalló que seis personas presentaban lesiones moderadas y 26 leves.
Adif, administrador de infraestructuras ferroviarias, reportó otro descarrilamiento el mismo martes en la vía entre Blanes y Maçanet-Massanes, causado por el desprendimiento de una roca debido al temporal. No se registraron heridos, pero el servicio fue suspendido. Se estima que 400.000 pasajeros resultarán afectados este miércoles por las interrupciones en la red de cercanías, mientras se realizan inspecciones de seguridad.
El sindicato de maquinistas anunció una huelga en protesta por la muerte de dos profesionales en accidentes ferroviarios recientes. Este accidente ocurre dos días después del choque entre dos trenes de alta velocidad en Adamuz, Andalucía, que dejó 42 fallecidos.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


