Pese a su travesía por el desierto desde hace una década, la izquierda francesa conserva una implantación electoral considerable en las grandes ciudades. La primera vuelta de las elecciones municipales en Francia ha reflejado este domingo el dominio de las fuerzas progresistas en las urbes … más pobladas, empezando por París. El socialista Emmanuel Grégoire ha quedado primero en la capital francesa con el 37% de los votos y parte como favorito de cara a la segunda vuelta del próximo domingo, 22 de marzo.
La conservadora Rachida Dati, que ejerció como ministra de Cultura entre 2024 y finales de febrero, ha obtenido un resultado inferior al que habían previsto los sondeos y ha conseguido finalmente el 25% de las papeletas. Con doce puntos de distancia, el progresista Grégoire, que se ha presentado en coalición con los ecologistas y los comunistas, gana puntos como posible sucesor de la alcaldesa parisina, la socialista Anne Hidalgo.
A pesar de ello, los resultados en la segunda vuelta dependerán de las posibles alianzas de cara a la votación del próximo domingo, a la cual también han accedido la insumisa Sophia Chikirou (13,7%) y el centrista Pierre-Yves Bournazel (11,8%). La lista de la ultraderechista Sarah Knafo, según las primeras estimaciones, no podría presentarse el 22 de marzo, lo que beneficiaría las aspiraciones Dati.
El futuro de París sigue en el aire, aunque los socialistas parten como favoritos para seguir al frente del Ayuntamiento de la capital, donde gobiernan desde 2001.
Además de París, los partidos de izquierdas consiguieron buenos resultados en la mayoría de las diez ciudades más pobladas del país vecino. Durante los últimos seis años, han gobernado en ocho de ellas y salen de la primera vuelta con una posición óptima para mantener esas alcaldías.
El alcalde de Marsella, el socialista Benoît Payan, quedó primero con el 38% de los votos y le sacó cuatro puntos de ventaja al ultraderechista Franck Allisio (34%). Los actuales ediles ecologistas de Lyon o Burdeos también consiguieron un mejor resultado de lo que preveían los sondeos y fueron los más votados en sus respectivas localidades, según las primeras estimaciones. Pero deberán confirmar esta ventaja el domingo que viene.
Buen resultado de la extrema derecha
A pesar de que los aspirantes de izquierda o centroizquierda quedaron primeros en la mayoría de las grandes ciudades, la extrema derecha de Marine Le Pen sale reforzada de esta primera vuelta. Pero sus resultados no le garantizan conquistar la alcaldía de una gran ciudad.
El lepenista Louis Aliot, que había sido elegido en 2020, ha vencido con el 51,4% de los votos en Perpiñán, según las primeras estimaciones de los comicios locales. La expareja sentimental de Le Pen seguirá siendo el alcalde de esa localidad del sureste del territorio galo.
Aparte de Perpiñán, la derecha radical no tiene garantizada la victoria en ninguna otra ciudad con más de 100.000 habitantes.
La lepenista Laure Lavalette ha sido la más votada en Toulon con el 39% de los votos y ha quedado por delante de la actual alcaldesa, la conservadora Josée Massi (30,3%), y de Michel Bonnus (16%), de la derecha tradicional de Los Republicanos. Pero la segunda vuelta se augura ajustada en esa ciudad de la Costa Azul, con 180.000 habitantes y también situada en el sureste de Francia, uno de los principales feudos del partido de Le Pen.
«Los candidatos de Agrupación Nacional han quedado primeros o están en buena posición para ganar el domingo que viene», ha destacado el eurodiputado Jordan Bardella, número dos de los lepenistas. Pese a esas declaraciones del probable sucesor de Le Pen de cara a las elecciones presidenciales del año que viene, la extrema derecha no tiene garantizada ninguna victoria en ninguna ciudad con más de 100.000 habitantes más allá de Perpiñán. Su presencia en las localidades pequeñas y medias, tras estos comicios, seguirá siendo limitada, teniendo en cuenta que solo ha presentado listas en 650 municipios de los 35.000 que hay en Francia.
Un accidente de tránsito registrado la mañana de este domingo en la carretera Higüey–Jobo Dulce dejó cuatro personas fallecidas, según informaciones preliminares de autoridades locales. El hecho ocurrió en el municipio de Higüey, provincia La Altagracia, donde equipos de emergencia acudieron al lugar. De acuerdo con los primeros reportes, dos de los jóvenes fallecieron en el sitio del siniestro. Las otras dos personas fueron trasladadas en ambulancias del Sistema Nacional de Emergencias 911 hacia un centro de salud, donde posteriormente se confirmó su deceso. Las autoridades indicaron que se desarrollan investigaciones para determinar las causas del accidente y los factores que pudieron influir. Las víctimas fueron identificadas como Adarbeiro Santana Caraballo, de 17 años; Wilmi Alexander Guerrero Santana, de 20; Alberlin Marino Marte López, de 20; y Harel Javier Martínez, de 21 años. El suceso ha generado mensajes de solidaridad hacia las familias afectadas, así como llamados a mantener la prudencia al conducir. Medios locales compartieron un mensaje: “Lamentamos profundamente la pérdida de estos cuatro jóvenes tan llenos de vida que perdieron sus vidas la mañana de este domingo en la carretera Jobo Dulce-Higüey”. Ciudadanos reiteraron la importancia de manejar con responsabilidad para contribuir a la seguridad vial. **REDACCIÓN FV MEDIOS**
Mientras el mundo observaba la operación estadounidense en Venezuela y cómo la guerra con Irán se hacía inevitable, en Washington se iba fraguando una batalla que advertía que el futuro profetizado durante siglos ya es presente.
Una empresa de Inteligencia Artificial (IA) de Silicon Valley le dijo no al Pentágono y este la trató como si fuera enemiga del Estado. No obstante, su tecnología de IA seguía siendo usada, porque el ejército de EE.UU. no podía darse el lujo de prescindir de ella.
Eso es lo que pasó entre Anthropic y el Departamento de Defensa en las últimas semanas. Y aunque suena a disputa corporativa, es mucho más que eso.
Es la primera vez que una empresa de IA enfrenta a un aparato militar, negándose a eliminar los límites éticos de su tecnología.
El enfrentamiento dejó preguntas en el aire que nos atañen a todos: ¿Hasta dónde ya estamos delegando decisiones irreversibles y letales en las máquinas? ¿Quién decide cómo se usa la IA?
No son preguntas retóricas. Expertos de de la Universidad de Oxford advierten que este episodio “revela brechas de gobernanza de larga data en la integración de la IA en operaciones militares, brechas que preceden a esta administración y sobrevivirán a la controversia actual”.
¿Por qué, si la humanidad lleva tanto tiempo temiendo llegar a este punto, aún hay tal vacío en la gobernanza de la IA?
Se trata de un vacío que Logan Graham, líder del equipo rojo de Anthropic, el cual analiza los peores escenarios de la tecnología, desde ciberataques hasta amenazas de bioseguridad, conoce de cerca.
“La intuición de alguna gente, por haber crecido en un mundo pacífico, es que en algún lugar hay una sala llena de adultos que saben cómo arreglar todo”, le dijo a la revista Time.
“No existen esos grupos de adultos. Ni siquiera existe la sala. Tú eres responsable”.
Retomemos lo que ocurrió.
Una llamada incómoda
En algún momento de la operación que culminó el pasado 3 de enero con la captura del entonces presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, una herramienta de IA llamada Claude estuvo presente, procesando datos y ayudando a tomar decisiones.
Así lo reportaron de manera independiente el diario Wall Street Journal y el sitio web Axios, citando fuentes con conocimiento directo de los hechos, y lo reafirmó posteriormente la revista Time, que publicó un extenso perfil de Anthropic, la empresa de San Francisco que creó Claude.
Ni el Departamento de Defensa ni Anthropic lo confirmaron oficialmente. Pero lo que sucedió después está documentado, y dice más que el hecho mismo.
Getty Images: El operativo para capturar a Nicolás Maduro fue un detonante.
Tras la captura de Maduro, un ejecutivo de Anthropic contactó a Palantir -la empresa de análisis de datos que actúa como intermediaria tecnológica entre Silicon Valley y el gobierno estadounidense- y preguntó: ¿fue usado nuestro software en esa operación?
La pregunta encendió alarmas en Washington.
Emil Michael, el subsecretario de Defensa y jefe de tecnología del Pentágono, explicó que les generó una preocupación profunda: ¿podría Anthropic, en un conflicto futuro, “apagar su modelo en medio de una operación” -activar algún mecanismo de rechazo- “y poner vidas en riesgo”?
Anthropic disputa esa lectura: la empresa dice que jamás intentó limitar el uso del Pentágono en un caso concreto y que la pregunta fue rutinaria.
Lo que siguió fue una escalada a cámara rápida.
El Pentágono exigió que Anthropic entregara acceso irrestricto a su tecnología para “todos los usos legales”. Anthropic se negó.
Pete Hegseth, el secretario de Defensa de Trump, designó a Anthropic como un “riesgo en la cadena de suministro”, una etiqueta que históricamente se reserva para empresas vinculadas a adversarios extranjeros como Huawei o Kaspersky, no para compañías estadounidenses que simplemente discrepan con el gobierno.
Anthropic demandó al Pentágono por exceder su autoridad y sus salvaguardas éticas, violando derechos básicos. Varios expertos legales consideran que la empresa tiene opciones sólidas de ganar en los tribunales.
El presidente Donald Trump, por su lado, ordenó a todas las agencias federales que dejen de usar la tecnología de Anthropic.
Y remató la polémica con un mensaje en la plataforma Truth Social, escrito todo en mayúsculas: “Estados Unidos nunca permitirá que una empresa de izquierda radical y woke dicte cómo combate y gana guerras nuestro gran ejército”.
En su vocabulario y el de sus seguidores, ‘woke‘ es el insulto máximo, una etiqueta despectiva para describir ideas o políticas progresistas sobre identidad, desigualdad o justicia social.
Quizás el calificativo es adecuado: Anthropic, efectivamente, se empeña en ser una empresa ‘virtuosa’.
Líneas rojas
Anthropic tiene una historia sui géneris.
Fue fundada en 2021 por exinvestigadores de OpenAI con la premisa explícita de que la inteligencia artificial representa uno de los mayores riesgos existenciales para la humanidad y que, precisamente por eso, es mejor que quienes la desarrollen sean personas comprometidas con hacerlo de manera segura.
Getty Images: Dario Amodei, el cofundador y director ejecutivo de Anthropic, fue vicepresidente de investigación en OpenAI.
En julio de 2025, firmó un contrato de US$200 millones con el Departamento de Defensa, el primero de su clase: un laboratorio de IA que integra sus modelos en flujos de trabajo de misiones en redes clasificadas.
El CEO de Anthropic, Dario Amodei, lo justificó en un ensayo publicado en enero de este año.
Anthropic, escribió, apoyaba a las fuerzas militares y de inteligencia estadounidenses porque “la única manera de responder a las amenazas autocráticas es igualarlas y superarlas militarmente”.
Y añadió: “La formulación a la que he llegado es que debemos usar la IA para la defensa nacional en todas las formas, excepto en aquellas que nos harían más parecidos a nuestros adversarios autocráticos”.
En concordancia, el contrato con el Pentágono trazaba dos “líneas rojas”: Claude no podría usarse para vigilancia masiva doméstica ni para armas completamente autónomas.
Esos límites infranqueables no son arbitrarios; se sustentan en un documento de la empresa que funciona como su “alma”.
Su objetivo declarado es “evitar catástrofes a gran escala”, incluyendo la posibilidad de que la IA sea usada por un grupo humano para “tomar el poder de manera ilegítima y no colaborativa”.
Amodei también argumentó ante el Pentágono que “los sistemas de IA de vanguardia simplemente no son lo suficientemente confiables como para impulsar armas totalmente autónomas”.
En sentido estricto, no hablamos de armas que decidan por sí solas a quién matar; en este contexto, “autonomía” significa que un sistema pueda cumplir ciertos objetivos por su cuenta -o con mínima supervisión humana- en entornos complejos.
Pero sí existen sistemas automatizados que ayudan a tomar decisiones sobre ataques. Y los expertos en inteligencia artificial advierten de un problema conocido como “sesgo de automatización”: cuando las reglas de uso son vagas, los humanos tendemos a confiar en las recomendaciones de la máquina más de lo que deberíamos.
La IA no reemplaza el juicio humano de golpe: lo va erosionando poco a poco, hasta que el operador deja de cuestionarla.
En una situación tensa, si el sistema -que sabes que analizó una cantidad inmensa de información- señala en la pantalla unos pocos píxeles como un objetivo urgente, es fácil aceptar su recomendación sin dudar lo suficiente.
O si un sistema de reconocimiento facial señala a alguien en medio de la multitud, es probable que un agente de seguridad confíe en el resultado y proceda al arresto.
Hay precedentes concretos: en múltiples ocasiones documentadas, varios departamentos de policía en EE.UU. terminaron arrestando personas equivocadas.
Eso resuena con la otra línea roja que enfureció al gobierno de Trump, la de la vigilancia masiva, que toca la vida cotidiana de personas que no están en ninguna zona de guerra.
Cabe anotar que Anthropic se opuso específicamente a la vigilancia masiva de ciudadanos estadounidenses. Su postura no es universalista. Pero el principio que la sustenta sí tiene un alcance más amplio.
Y cobra urgencia porque, en paralelo a este conflicto, el gobierno estadounidense anunció planes de usar IA a través de Palantir para apoyar las operaciones de ICE -la agencia de inmigración- rastreando ubicaciones en tiempo real e historial financiero de personas indocumentadas.
Getty Images: La agencia estadounidense ICE busca aplicar IA en operaciones de rastreo migratorio.
La vigilancia masiva, en distintos grados y sobre distintas poblaciones, ya existe. La pregunta ya no es si ocurre, sino cuántos controles quedan sobre cómo se usa.
En ese contexto, las “líneas rojas” de Anthropic no son solo filosofía corporativa: son, por ahora, uno de los pocos frenos concretos que existen.
El problema es que las restricciones son tan sólidas como el mecanismo que las hace cumplir.
Y cuando el Pentágono rechazó esos límites y exigió acceso irrestricto, Anthropic se encontró sola sosteniendo su postura, sin un marco legal que la respaldara, sin regulación internacional que la protegiera, con solo sus cláusulas contractuales como escudo.
¿Qué es “legal”?
La reticencia del Departamento de Defensa a que una empresa privada le imponga límites es, para muchos, justificada.
Aunque las operaciones militares recientes en ciudades estadounidenses, Venezuela e Irán se llevaron a cabo con una mínima consulta al Congreso, el uso de la IA es tan crítico que debe estar regulado por leyes aprobadas por representantes elegidos democráticamente, opinan algunos.
Desafortunadamente, el poder legislativo no ha legislado al respecto.
Así, el hecho de que el Pentágono exija la libertad de usar a Claude para “todos los usos legales” suena razonable hasta que se pregunta qué es, exactamente, legal en este ámbito.
No existe una definición consensuada en el derecho internacional sobre qué constituye un arma letal autónoma.
El derecho internacional humanitario -las reglas que rigen los conflictos armados desde los Convenios de Ginebra- fue construido en torno a decisiones humanas: un soldado que aprieta un gatillo, un comandante que da una orden.
Esos marcos no contemplan sistemas que detectan, seleccionan y eliminan objetivos con mínima intervención humana directa o sin ella.
Es lo que los expertos llaman “vacío de responsabilidad”: una deficiencia crítica en la que los marcos legales existentes no logran determinar quién responde cuando un sistema autónomo comete una infracción.
Si un dron con IA mata a civiles, ¿quién responde? ¿El programador? ¿El comandante? ¿La empresa que fabricó el sistema?
El derecho internacional no tiene una respuesta clara. Y en ausencia de esa respuesta, “uso legal” significa, en la práctica, lo que cada Estado decida que significa.
Getty Images: Peter Hegseth, el secretario de Guerra de EE.UU. (oficialmente el secretario de Defensa) es un presentador de televisión, escritor y oficial de la Guardia Nacional del Ejército estadounidense.
En este contexto, surge una pregunta delicada: ¿llega esta discusión a tiempo? La respuesta quizás es: a tiempo para ser preventiva, no; a tiempo para ser útil, todavía sí.
El debate formal sobre las armas autónomas comenzó en 2013. Once años después, el resultado son guías voluntarias.
En 2024, durante una conferencia internacional en Viena, el ministro de Exteriores de Austria urgió a avanzar con una frase inquietante: “Este es el momento Oppenheimer de nuestra generación”.
Aludía al momento en el que la humanidad tomó conciencia del poder destructivo de la bomba atómica: como entonces, la tecnología ya existe y ahora toca decidir cómo controlarla.
Solo que, a diferencia de las armas nucleares -caras, escasas y con una firma inequívoca- los sistemas autónomos son baratos, masificables y difíciles de atribuir. Por lo tanto, son estructuralmente más difíciles de controlar mediante tratados.
Ese mismo año, la Asamblea General de la ONU aprobó una resolución sobre armas autónomas con 166 votos a favor. Solo tres países votaron en contra: Rusia, Corea del Norte y Bielorrusia.
Hay un consenso moral casi universal. Lo que no hay es un tratado vinculante ni mecanismos de cumplimiento, algo que el Secretario General de la ONU pidió para 2026.
Algunos expertos, sin embargo, temen que, como con otras armas, ese tratado solo llegue después de una catástrofe.
La lógica de la velocidad
Mientras los abogados y los diplomáticos debaten, los ingenieros construyen. Y lo que construyen ya está siendo usado.
El general estadounidense Stanley McChrystal, excomandante de las fuerzas de EE.UU. y la OTAN en Afganistán, lo resumió una vez con crudeza: nunca antes en la historia alguien había podido ver, decidir y matar a una persona al otro lado del mundo en cuestión de minutos.
Esa frase ya requiere actualización.
La cuestión ya no es solo ver, decidir y matar, sino cuánto de esa decisión estamos dispuestos a delegarle a una máquina.
Esa transición ya se está probando en el campo de batalla. En Ucrania, en diciembre de 2024, las fuerzas del país llevaron a cabo la primera operación completamente no tripulada cerca de Járkiv: decenas de vehículos terrestres autónomos y drones atacaron posiciones rusas sin soldados en el terreno.
La lógica táctica es iluminadora. Los operadores lanzan los drones y vehículos autónomos sabiendo que la comunicación con ellos será bloqueada en minutos. El éxito depende de cuán bien estén programados para actuar solos cuando eso ocurra.
Navegan de forma autónoma, evaden interferencias electrónicas y continúan la misión incluso sin supervisión humana.
No es un detalle menor: en ese frente, los drones ya provocan entre el 70% y el 80 % de las bajas, según estimaciones de inteligencia europeas.
Getty Images: Apenas Anthopic perdió el contrato, su rival Open AI lo tomó… y no era la única esperando entre bambalinas.
En la región del Golfo la tendencia apunta en la misma dirección.
El almirante estadounidense Brad Cooper, jefe del Comando Central de EE.UU., reconoció que la inteligencia artificial es una herramienta clave para identificar objetivos, al permitir “tamizar vastas cantidades de datos en segundos para que nuestros líderes puedan tomar decisiones más inteligentes más rápido que el enemigo”.
Más rápido que el enemigo. Esa frase contiene toda la lógica que hace tan difícil frenar este proceso. En un contexto competitivo, quien se detiene a revisar pierde. La presión estructural empuja siempre hacia menos supervisión humana, no hacia más.
Tecnología divina
La historia tiene un desenlace paradójico. Dario Amodei declaró, refiriéndose a las exigencias del Pentágono: “No podemos, en conciencia, acceder a su solicitud”. Anthropic perdió el contrato.
Horas después del anuncio, OpenAI llegó un acuerdo con el Departamento de Defensa.
Y entonces ocurrió algo inesperado.
El día después de que el Pentágono anunciara el nuevo acuerdo, la aplicación de Claude superó a ChatGPT de OpenAI en el App Store de Apple por primera vez en su historia.
Esa semana, más de un millón de personas se registraron cada día en Claude, llevándola al primer puesto en más de 20 países. Las ventas de la empresa se dispararon entre el público general.
Hay más. Dos coaliciones de trabajadores de Amazon, Google, Microsoft y OpenAI les pidieron públicamente a sus empresas que siguieran el ejemplo de Anthropic.
Decenas de científicos e investigadores de compañías rivales firmaron un amicus brief en apoyo a Anthropic.
Un general retirado de la Fuerza Aérea, que estuvo al frente del Proyecto Maven -el polémico programa de IA para drones que en 2018 provocó protestas masivas de empleados de Google hasta que la empresa abandonó el contrato- escribió en redes sociales que, aunque se esperaría que apoyara al Pentágono, simpatizaba más con la postura de Anthropic.
Y quizás igual de importante: Anthropic consolidó el apoyo de sus propios ingenieros, algunos de los profesionales más cotizados de Silicon Valley, en uno de los mercados de talento más competitivos del planeta, donde los contratos para atraer o retener a estas personas pueden valer decenas de millones de dólares.
No todos en ese mundo se sienten cómodos construyendo tecnología para matar. Anthropic, al trazar sus líneas, les dijo que trabajar allí no requería ignorar esa incomodidad.
En un mundo en el que la IA puede facilitar la captura de alguien al otro lado del mundo y nadie tiene claro cómo juzgar esas acciones, una empresa privada en San Francisco se convirtió en uno de los pocos actores dispuestos a poner límites.
Aun así, no podemos depender de los escrúpulos de una firma de Silicon Valley.
Seguimos lidiando con lo que el biólogo Edward O. Wilson definió como “el verdadero problema de la humanidad”.
“Tenemos emociones paleolíticas, instituciones medievales y tecnología casi divina”.
BBC:
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República Dominicana.—La Policía Nacional informó el esclarecimiento de un atraco a mano armada cometido dentro de una residencia en el distrito municipal Los Hatillos, provincia Hato Mayor, donde una banda criminal utilizó uniformes similares a los de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) para engañar a sus víctimas y perpetrar el asalto.
En el marco de las investigaciones, agentes de la División de Investigaciones de la Policía Nacional en Hato Mayor, junto a la Subdirección Regional Sureste de Investigación (DICRIM) en San Pedro de Macorís, lograron apresar a cuatro presuntos implicados, todos mediante órdenes judiciales emitidas por el Juzgado de la Instrucción del Distrito Judicial de Hato Mayor.
Los detenidos fueron identificados como: Yendris Peguero Mercedes (a) “Memo”, de 26 años; Enrique Aníbal Matos Saladín (a) “Pericle”, de 53; Ismael Elnez Martínez (a) “Ismael y/o El Flaco”, de 25; y Adriano Frías Reyes (a) “El Sastre”, de 34.
Por este caso, se continúan las labores de búsqueda de un quinto implicado identificado como Pedro Reyes Santana (a) “Pedro el Grande”.
Detalles del caso
De acuerdo con la denuncia presentada por el comerciante, de 25 años, el hecho ocurrió la mañana del 10 de marzo, cuando cuatro individuos armados, vestidos con uniformes alusivos a la DNCD, llegaron a su residencia a bordo de un vehículo Kia Seltos, color blanco.
Los asaltantes encañonaron a la víctima y a su esposa, los amarraron con de manos y pies y, bajo amenazas, sustrajeron US$15,000 dólares, RD$1,800,000 pesos en efectivo, joyas de alto valor, relojes de lujo, celulares, bocinas, documentos personales y otros artículos.
Investigación y rastreo
Las investigaciones permitieron rastrear a los implicados, identificando los vehículos utilizados por la banda, incluyendo dos jeepetas Honda CR-V, con las cuales se desplazaron hacia el sector Andrés, Boca Chica, donde intentaron vender en una joyería parte de las prendas robadas.
Posteriormente, Pericle e Ismael fueron arrestados en el sector 24 de Abril de San Pedro de Macorís, cuando se desplazaban en una Honda CR-V color blanco, año 2016, propiedad del prófugo Reyes Santana (a) “Pedro el Grande”.
Evidencias ocupadas
Durante los arrestos y allanamientos fueron ocupadas importantes evidencias vinculadas al caso, entre ellas: tres relojes de lujo, dinero en efectivo, el vehículo Kia Seltos 2026 color blanco, utilizado para cometer el atraco, recuperado posteriormente; dos pistolas, calibre 9mm (una Glock y una Ruger), con cargadores y cápsulas, utilizadas en el asalto.
Asimismo, chalecos, gorras, sueras y pasamontañas con insignias de la DNCD, utilizados para simular operativos; guantes, prendas robadas y equipos de música propiedad de la víctima.
Además, en operativos posteriores fueron recuperadas otras prendas sustraídas, incluyendo un guillo de oro con piedra, entregado voluntariamente por un comerciante que lo había comprado sin conocer su procedencia. De igual manera, los agentes también recuperaron prendas, vestimentas y otros objetos utilizados durante el atraco, los cuales fueron entregados voluntariamente por terceros o localizados en distintos puntos del país.
Estructura criminal
Las autoridades indicaron que Pericle, considerado un delincuente reincidente, posee varias órdenes de arresto en distintas provincias por robo, asociación de malhechores y heridas de arma de fuego, y presuntamente reclutaba personas para integrar estructuras criminales dedicadas a atracos, secuestros, extorsiones y otros delitos, utilizando uniformes falsos de organismos de seguridad.
Según las declaraciones preliminares de los detenidos, la banda habría obtenido información interna sobre la víctima, lo que también forma parte de las investigaciones en curso.
Proceso judicial
Los detenidos serán puestos a disposición del Ministerio Público, mientras las autoridades continúan la búsqueda de otros implicados, incluyendo Pedro Reyes Santana (a) “Pedro el Grande”, quien permanece prófugo.
La Policía Nacional reiteró que mantiene activas las labores de investigación para desmantelar por completo esta estructura criminal que operaba en varias provincias del país.
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El Mundial 2026 promete ser uno de los más espectaculares de la historia del fútbol. Será el primero con 48 selecciones, el primero organizado por tres países y el primero que se disputará en 16 ciudades diferentes. Pero además de la emoción deportiva, hay un factor que ya empieza a generar conversación entre jugadores, técnicos y aficionados: el clima.
El torneo se jugará entre junio y julio, en pleno verano del hemisferio norte. En varias sedes del sur de Estados Unidos y del norte de México, el calor puede ser intenso. En algunos días, las temperaturas superan los 95 °F (35 °C), lo que podría convertir ciertos partidos en verdaderas pruebas físicas.
Mientras tanto, en la costa este del país, Nueva York y Nueva Jersey se preparan para recibir la final del Mundial, el partido que coronará al campeón del torneo más grande del fútbol.
Las ciudades donde el calor podría ser protagonista
En varias sedes del Mundial 2026 el clima veraniego puede ser fuerte, especialmente en el sur de Estados Unidos.
Entre las ciudades donde el calor podría sentirse más se encuentran:
Dallas (Texas): Es una de las sedes donde el calor suele ser más intenso. Durante junio y julio las temperaturas máximas pueden oscilar entre 95-102 °F (35-38 °C).
Houston (Texas): El calor combinado con la humedad del Golfo de México puede hacer que la sensación térmica sea aún mayor. La temperatura puede oscilar entre 93-102 °F (34-38 °C) durante los partidos.
Miami (Florida): Aunque las temperaturas rondan los 88-93 °F (31-34 °C), la humedad puede hacer que el clima se sienta más pesado para jugadores y aficionados.
Atlanta (Georgia): Los veranos suelen ser calurosos y húmedos, con máximas cercanas a 88-92 °F (31-33 °C).
Monterrey (México): Será probablemente una de las sedes más calurosas del torneo, con temperaturas que pueden superar los 95-104 °F (35-39 °C).
No todo el Mundial se jugará bajo temperaturas extremas. Algunas ciudades tienen veranos mucho más templados.
Vancouver (Canadá): Una de las sedes más frescas, con temperaturas entre 68-73 °F (20-23 °C).
Seattle (Estados Unidos): Clima templado del Pacífico, con máximas cercanas a 70-77 °F (21-25 °C).
San Francisco / Santa Clara (California): El aire del océano Pacífico mantiene temperaturas moderadas entre 68-75 °F (20-24 °C).
Ciudad de México: Gracias a su altitud, suele tener temperaturas más suaves, alrededor de 72-75 °F (22-24 °C).
Nueva York se prepara para la gran final
Mientras muchas sedes se preparan para lidiar con el calor, Nueva York y Nueva Jersey ya trabajan en la organización del partido más importante del torneo.
La final del Mundial 2026 se disputará en el MetLife Stadium, ubicado en East Rutherford, a pocos minutos de Manhattan. El estadio, hogar de los equipos de la NFL New York Giants y New York Jets, tiene capacidad para más de 80,000 espectadores y será el escenario donde se definirá el campeón del mundo.
Allí el clima de verano suele ubicarse cerca de 86 °F (30 °C), una temperatura alta pero más manejable que en Texas o el norte de México.
Las autoridades locales ya comenzaron a planificar un enorme operativo logístico y turístico. Se espera que cientos de miles de visitantes lleguen al área metropolitana durante los días de la final.
Actividades culturales en Manhattan y otras zonas de la ciudad.
La final del Mundial suele ser uno de los eventos deportivos más vistos del planeta, con audiencias que superan los mil millones de espectadores.
Un Mundial con climas muy diferentes
El Mundial 2026 será también un torneo marcado por contrastes climáticos. En un mismo campeonato habrá partidos con calor intenso en Texas o México y otros con temperaturas mucho más frescas en Canadá o la costa del Pacífico.
Ese contraste obligará a las selecciones a adaptarse rápidamente a condiciones muy distintas a lo largo del torneo.
Para muchos aficionados, sin embargo, el clima será solo un detalle. Con 48 selecciones, 104 partidos y tres países anfitriones, el Mundial 2026 promete ser uno de los espectáculos deportivos más grandes de la historia.
Moscú.- Un joven futbolista ruso, Danil Sekach, admitió haber asesinado a una empresaria en su domicilio en Moscú por orden de unos estafadores, según informó este domingo el Comité de Instrucción de Rusia (CIR).
«Por orden de los estafadores, (el asaltante) llegó (al apartamento) para abrir la caja fuerte. Seguidamente, estos le ordenaron matar a la dueña del piso«, señaló en su declaración, según informó el CIR en su canal de Telegram.
El Comité incoó contra Sekach, de 20 años, un caso penal en virtud del artículo 105 del Código Penal de Rusia (asesinato) y podría ser condenado a 15 años de cárcel.
Detalles del crimen
Al parecer, el asesinato se produjo el viernes cuando la empresaria en cuestión recibió varios puñetazos y puñaladas a manos del futbolista por negarse a revelar el código de la caja fuerte.
Engaño a la hija
El asalto tuvo lugar en presencia de su hija de 16 años, quien también había sido engañada telefónicamente por los estafadores que se hicieron pasar por policías.
Robo y retención
Seguidamente, siguiendo indicaciones, el criminal lanzó por la ventana el botín, que incluía 2.000 dólares, joyas y monedas de colección, y mantuvo retenida a la hija hasta el día siguiente.
Detención y antecedentes
Sekach fue detenido el sábado en un hotel situado a unos 14 kilómetros del lugar del siniestro.
«Lo admito todo y me arrepiento», añadió Sekach, quien llegó a jugar en las secciones inferiores de la selección rusa y ahora militaba en el equipo B del club Ural de Yekaterimburgo.
En ese club informaron a la agencia RIA Nóvosti de que el defensa había abandonado hace días la disciplina del equipo supuestamente para cursar estudios en Moscú
Anteriormente, Sekach jugó en las academias del Lokomotiv Moscú, Rostov, Stroguinó y Saturn.
La Casa Blanca publicó en su red social X un video titulado “UNDEFEATED” que generó una fuerte polémica en internet al hacer referencia a los ataques militares de Estados Unidos contra Irán y compararlos con un videojuego de deportes.
El alcalde Zohran Mamdani se reunirá este lunes con líderes judíos, en un intento por abordar las crecientes preocupaciones sobre su postura y la de su esposa frente a la retórica antiisraelí. Críticos han calificado el encuentro, programado para durar solo entre 15 y 20 minutos, como una mera “sesión fotográfica”.
La reunión incluirá principalmente a representantes de la comunidad judía ortodoxa. Entre los asistentes confirmados está el rabino Moshe Indig, líder de una secta Satmar en Williamsburg, Brooklyn, quien el año pasado generó controversia al respaldar la candidatura de Mamdani. “Es una reunión con líderes de la comunidad judía. No sé el tema. Ya veremos”, declaró Indig.
También se espera la presencia del rabino David Niederman, presidente de la Organización Judía Unida de Williamsburg. En contraste, grupos principales de defensa judía como la Liga Antidifamación (ADL), el Consejo de Relaciones de la Comunidad Judía y el Comité Judío Americano no recibieron invitación. “No fuimos invitados”, afirmó Scott Richman, director regional de la ADL.
Un líder judío, al conocer la brevedad del encuentro, declinó asistir y lo calificó de “insulto” y “sesión fotográfica”. La oficina del alcalde no ha emitido comentarios al respecto.
Las tensiones entre Mamdani y sectores de la comunidad judía se remontan a su campaña electoral, marcada por posturas críticas hacia Israel. Recientemente, el alcalde enfrentó fuertes críticas por recibir en Gracie Mansion a Mahmoud Khalil, activista acusado de simpatizar con Hamás, durante una cena de Ramadán.
Las críticas se extendieron a su esposa, Rama Duwaji, tras revelarse que dio “me gusta” a publicaciones en Instagram que cuestionaban las violaciones cometidas por Hamás el 7 de octubre y compartían imágenes del ataque. Además, Duwaji colaboró con una obra de arte para un libro de ensayos de Susan Abulhawa, activista antiisraelí acusada de utilizar retórica antisemita.
La ADL ha sido particularmente crítica, señalando que “colaborar en un proyecto con Susan Abulhawa va más allá del preocupante ‘me gusta’ de la primera dama Duwaji […] y demuestra un patrón preocupante”. Sobre la invitación a Khalil, la organización afirmó que “recibir a alguien conocido por justificar los ataques terroristas del 7 de octubre […] envía un mensaje profundamente preocupante”.
En un contexto de mayor tensión internacional, la gobernadora Kathy Hochul informó que tropas de la Guardia Nacional han sido desplegadas en sinagogas y otros puntos sensibles de la ciudad, mientras Estados Unidos e Israel llevan a cabo acciones contra Irán.
República Dominicana se enfrenta este domingo a Estados Unidos en las semifinales del Clásico Mundial de Béisbol 2026, tras un recorrido marcado por una ofensiva poderosa y victorias contundentes en cada etapa del torneo.
El equipo dominicano inició su camino en el Grupo D, donde rápidamente mostró su fortaleza ofensiva. En su primer partido venció 12-3 a Nicaragua, marcando el ritmo de lo que sería su desempeño en el campeonato.
En su segundo encuentro, la selección dominicana volvió a dominar al imponerse 12-1 sobre Países Bajos, con una actuación sólida tanto en el bateo como en el pitcheo.
El tercer compromiso llegó ante Israel, partido que también terminó en una clara victoria 10-1 para el conjunto caribeño.
La fase de grupos cerró con uno de los partidos más exigentes del equipo, cuando República Dominicana derrotó 7-5 a Venezuela, resultado que aseguró su avance a la siguiente ronda.
Ya en los cuartos de final, el equipo dominicano enfrentó a Corea del Sur, logrando una de las actuaciones más contundentes del torneo al ganar 10-0 por regla de nocaut en siete entradas, resultado que selló su clasificación a las semifinales.
Ahora, tras superar cada etapa del campeonato, República Dominicana se prepara para enfrentar a Estados Unidos en Miami, en un partido que definirá uno de los finalistas del Clásico Mundial de Béisbol 2026.
El ganador avanzará a la gran final del torneo, donde se medirá al vencedor del duelo entre Venezuela e Italia.
San Francisco de Macorís.- Un hombre narró una situación personal ocurrida en la vivienda de su pareja, donde aseguró haber encontrado a otra persona dentro de la casa al llegar al lugar.
El protagonista del relato explicó que el momento ocurrió mientras conversaba con su pareja a través de WhatsApp, cuando observó movimientos inesperados cerca de la vivienda.
“Llegué a su casa y cuando estaba hablando con ella por WhatsApp, veo que de un momento a otro llega un hombre en un motor, después abre su puerta con llave y de todo, ella siendo pareja mía. Entró, tocó la puerta de ella y cuando yo entro lo hallo sentado en una silla y le pregunté qué era de ella”, relató.
Según su versión, decidió entrar a la casa para entender lo que ocurría y preguntó directamente al otro hombre cuál era su relación con la mujer.
“Esa es novia mía, yo vivo con ella y de todo”, continuó narrando el hombre en el momento en que abordó a la persona en cuestión que estaba con su pareja.
El joven explicó que, tras su llegada, la mujer se retiró rápidamente hacia una habitación dentro de la vivienda.
“En ese momento cuando ella vio que yo entré, ella se metió corriendo para la habitación. Ella paga la casa pero yo también la ayudaba”, dijo.
Durante la conversación, el hombre indicó que la otra persona interpretó la situación como una posible amenaza, algo que él negó rotundamente.
“Él dijo como que yo lo estaba amenazando, pero yo en ningún momento lo amenacé a él”, afirmó el hombre en una entrevista sobre la reacción del otro hombre.
El entrevistado aprovechó la ocasión para hacer un llamado a manejar este tipo de situaciones con calma, recordando que en San Francisco de Macorís han ocurrido hechos lamentables derivados de conflictos personales.
Según expresó, mantener el control en momentos de tensión puede evitar consecuencias graves y ayudar a que los desacuerdos se resuelvan sin incidentes mayores.