La fragilidad en las uñas, manifestada mediante roturas, descamación o crecimiento lento, se asocia a deficiencias de vitaminas y minerales, así como a la exposición a agentes externos como detergentes, agua caliente, quitaesmaltes con acetona o manicuras agresivas. La queratina, proteína estructural de las uñas, depende de un aporte nutricional adecuado, aunque su resistencia también se ve comprometida por factores ambientales.
Indicadores como descamación en capas, crecimiento lento, palidez o debilidad pueden señalar un déficit nutricional. La biotina (vitamina B7) es esencial para la producción de queratina. Otras vitaminas relevantes incluyen:
– Vitamina C: participa en la síntesis de colágeno.
– Vitamina D: vinculada a la salud de la piel y anexos cutáneos.
– Vitamina E: actúa como antioxidante.
– Folato (vitamina B9): necesario para el recambio celular.
Minerales como el hierro —particularmente en casos de menstruaciones abundantes o dietas bajas en este nutriente— y el zinc, que influye en el grosor y crecimiento, son fundamentales. Los ácidos grasos omega-3 mejoran la hidratación y flexibilidad.
Para fortalecer las uñas, se sugiere una dieta que incorpore:
– Biotina: huevos, frutos secos y aguacate.
– Vitamina C: cítricos, kiwi y pimientos.
– Vitamina E: almendras, semillas y aceite de oliva.
– Vitamina D: pescado azul y exposición solar moderada.
– Folato: hojas verdes y legumbres.
– Hierro y zinc: carnes magras, mariscos, legumbres y semillas.
En cuanto a cuidados diarios, se recomienda:
– Hidratar manos y cutículas tras el lavado.
– Utilizar guantes durante tareas de limpieza.
– Limitar el uso de acetona.
– Evitar esmaltes en caso de daño visible.
Los suplementos, como la biotina, pueden ser útiles en déficits confirmados, pero requieren supervisión médica, especialmente en embarazo, tratamientos o problemas de tiroides. Dosis elevadas de biotina pueden alterar resultados de análisis clínicos.
Los efectos de cambios en la dieta y hábitos suelen observarse tras varias semanas. Ante síntomas como dolor, cambios de color marcados, surcos profundos o infecciones, se aconseja consultar a un especialista.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**