WASHINGTON — Los titulares de las agencias que ejecutan la agenda migratoria del presidente Donald Trump testificarán este martes ante el Congreso, donde enfrentarán interrogantes sobre la aplicación de las leyes de inmigración en ciudades estadounidenses.
La comparecencia se produce en un contexto de creciente escrutinio a la campaña de inmigración de Trump, luego de que dos manifestantes fueran abatidos por agentes del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) en Minneapolis. Las agencias también han sido criticadas por implementar políticas que, según detractores, vulneran los derechos tanto de inmigrantes sujetos a arresto como de ciudadanos que protestan contra estas acciones.
Los funcionarios convocados son Todd Lyons, director interino de Inmigración y Control de Aduanas (ICE); Rodney Scott, jefe de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP); y Joseph Edlow, director del Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS). Su declaración ante el Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes ocurre en un momento de descenso en el apoyo público a la ejecución de la visión migratoria de Trump, pese a que las agencias cuentan con amplios fondos aprobados el año pasado para expandir sus operaciones.
La administración sostiene que son los activistas y manifestantes quienes han escalado los ataques contra sus oficiales, y que sus operaciones buscan hacer el país más seguro al localizar y deportar a personas que han cometido delitos o representan una amenaza.
Bajo el liderazgo de Lyons, el ICE ha experimentado una expansión masiva en su personal —financiada por el Congreso— y ha desplegado operativos reforzados en múltiples ciudades para incrementar arrestos y deportaciones. Su testimonio probablemente incluirá preguntas sobre un memorándum que firmó en 2025, el cual indicaba que los agentes no necesitaban una orden judicial para ingresar por la fuerza a un domicilio y arrestar a un deportado, una directiva que contradice prácticas anteriores y protecciones de la Cuarta Enmienda.
Por su parte, la CBP —bajo el mando de Scott— ha ampliado su rol en la detención y remoción de inmigrantes indocumentados dentro del territorio nacional, un cambio que ha generado controversia al distanciarse de su función tradicional de vigilancia fronteriza.
La Patrulla Fronteriza, dirigida por el comandante Gregory Bovino, ha realizado operativos en ciudades como Los Ángeles, Chicago, Charlotte y Nueva Orleans, donde se le ha acusado de realizar interrogatorios y arrestos indiscriminados. Bovino defiende que sus objetivos son legítimos y basados en inteligencia, y que el uso de la fuerza solo ocurre cuando está justificado.
Los tiroteos de Minneapolis, donde fallecieron los manifestantes Alex Pretti y Renee Good a manos de agentes del ICE y la CBP, han intensificado el debate. Tras el incidente, Bovino fue reasignado y el zar fronterizo de Trump, Tom Homan, fue enviado a Minneapolis para tomar el control de la situación.
Mientras tanto, el USCIS también ha sido cuestionado por medidas como someter a refugiados ya admitidos a revisiones adicionales y congelar las decisiones sobre solicitudes de asilo.
La audiencia congresional se da en medio de un tenso debate legislativo sobre la financiación del DHS y los límites a la actuación de sus agentes.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


