La extraña pareja de la política de EE.UU. volvió a reunirse este jueves: Donald Trump y Zohran Mamdani, presidente de EE.UU. y alcalde de Nueva York, se encontraron en la Casa Blanca en una visita que no había sido anunciada por ninguno de … ellos.
El motivo de la visita, según anunció el equipo de Mamdani una vez que se había revelado, era hablar sobre vivienda, la gran prioridad para el regidor de la mayor ciudad del país. Pero la reunión acabó teniendo otro resultado inesperado: la liberación de una estudiante internacional de la Universidad de Columbia, el centro de educación superior más prestigioso de la Gran Manzana, que había sido detenida por la policía migratoria esa misma mañana.
Trump y Mamdani han mostrado una afinidad inesperada entre un presidente republicano al que la izquierda de EE.UU. califica de forma rutinaria de «dictador» y «racista» y un joven político socialista y musulmán que es la gran estrella actual de esa misma izquierda de EE.UU.
Ambos se reunieron por primera vez el pasado diciembre, tras la victoria histórica de Mamdani en las elecciones locales de Nueva York: a sus 34 años, se convirtió en el alcalde más joven de la ciudad desde finales del siglo XIX, y en el primero de confesión musulmana para cualquier gran ciudad del país. Muchos esperaban que fuera una reunión explosiva entre figuras políticas antagónicas, a las que solo une su tendencia populista. Todo lo contrario: mostraron sintonía, conexión y se comprometieron a mantener la relación.
La reunión de este jueves fue cerrada a la prensa y solo se pudo ver una foto que ambos se tomaron en el Despacho Oval. En ella, Trump posaba con dos portadas del ‘Daily News’, un histórico periódico local de Nueva York, la ciudad en la que se crió. Una de las portadas es real, de la década de 1970, sobre el día en el que el presidente Gerald Ford dejó que Nueva York cayera en bancarrota. La otra portada, falsa, lleva la imagen de Trump y un titular: ‘Trump a la ciudad: construyamos’. Se presume que fue Mamdani quien entregó al presidente esas portadas como un gesto de amistad.
Mamdani aseguró después en un mensaje escueto en redes sociales que la reunión había sido «productiva» y en el que mostraba su disposición a «construir más vivienda en la ciudad de Nueva York». Es una de las claves para abaratar los precios en el mercado inmobiliario, disparado en Nueva York, como en tantos otros lugares de EE.UU.
Es un sector que Trump conoce bien: su fortuna en el ladrillo se forjó en la herencia que recibió de su padre, Fred Trump, que levantó un pequeño imperio con las viviendas asequibles.
Una reunión marcada por lo ocurrido en Columbia
Pero la reunión quedó sacudida por los acontecimientos vividos en Columbia esa misma mañana. Elmina Aghayeva, una estudiante internacional de Azerbaiyán, fue detenida en un edificio residencial de la universidad por agentes federales de la policía de inmigración y aduanas (ICE, en sus siglas en inglés).
Según la rectora interina de la universidad, Claire Shipman, los agentes se valieron de engaños para entrar en el recinto del centro educativo diciendo que estaban buscando a «una persona desaparecida» y que nunca enseñaron una orden judicial para la detención.
El arresto puso en vilo a la comunidad de Columbia y de las decenas de universidades de Nueva York, donde hay una abundante presencia de estudiantes internacionales.
El Departamento de Seguridad Nacional, del que depende ICE, reconoció en un comunicado la detención de Aghayeva, a la que calificó como «una extranjera ilegal de Azerbaiyán, cuyo visado de estudiante fue rescindido en 2016 bajo la Administración Obama por no asistir a clase».
La detención ocurría con las turbulencias de las redadas masivas y trágicas en Mineápolis (Minnesota) todavía calientes, y en medio de protestas en la propia Columbia para que la universidad dé más protección a sus estudiantes internacionales.
En un segundo mensaje en redes sociales, tras la reunión, Mamdani dijo que había mostrado su «preocupación» por la situación de Aghayeva en la reunión con Trump. «Acabo de colgar el teléfono con el presidente Trump», anunció. «Me ha informado de que ella será liberada de forma inminente».
Y así ocurrió. Poco después, la propia Aghayeva informó de que había sido liberada y daba las gracias a quienes le habían mostrado apoyo.


