Así lo ha expresado el multimillonario en un mensaje en su red social, a menos de 24 horas de que se cumpla la primera semana de la campaña militar conjunta de EE.UU. e Israel contra Irán.
«¡No habrá acuerdo con Irán, salvo una rendición incondicional!», aseguró Trump, mientras las bombas siguen cayendo en Oriente Próximo. En la víspera, el presidente de EE.UU. aseguró que los iraníes querían negociar, pero que ya era tarde. «Están llamando y dicen ‘¿cómo podemos llegar a un acuerdo?’», aseguró a la prensa. «Pero llegan un poco tarde y ahora nosotros queremos pelear más que ellos». Irán, a través de su ministro de Exteriores, Abás Araqchi, ha defendido que no busca un alto el fuego ni negociar con EE.UU.
Trump defendió que el ejército de EE.UU. está arrollando a Irán, la misma posición que detalló horas antes su secretario de Defensa, Pete Hegseth: «No tienen Armada, está noqueada. No tienen fuerzas aéreas, están noqueadas. No tienen sistemas de detección aérea, están noqueados. Todo ha sido noqueado», aseguró el líder del Pentágono, que avisó que las operaciones serían a partir de ahora todavía más destructivas porque EE.UU. «tiene ya un control total del cielo de Irán».
Todo esto forma parte de la presión militar y comunicativa de Trump para conseguir una victoria rápida, algo decisivo de cara a su electorado. La guerra no es popular en EE.UU., donde el presidente y los republicanos se juegan sus mayorías en el Congreso en las elecciones legislativas de este otoño. Y será más impopular si se alarga, con el coste añadido de más bajas estadounidense.
Además de la rendición incondicional, Trump ha dejado claro que exige dar su beneplácito a la transición política que emerja de los bombardeos, que ya han acabado con buena parte de la cúpula de la República Islámica. Incluido su Líder Supremo, el ayatatolá Alí Jamenei.
«Tras eso y la elección de un líder grande y aceptable, nosotros, junto con muchos de nuestros maravillosos y valientes aliados y socios, trabajaremos incansablemente para rescatar a Irán del borde de la destrucción y hacerlo económicamente más grande, mejor y más fuerte que nunca», escribió.
Trump ha defendido que lo «perfecto» sería seguir el modelo de Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro: un Gobierno salido del régimen pero que opere a favor de los intereses de EE.UU. «Yo tengo que estar implicado en el nombramiento, como con Dely», aseguró un día antes en referencia a la actual presidenta venezolana, Delcy Rodríguez. También defendió que la elevación a Líder Supremo del hijo de Jamaneí, Mojtaba Jamenei, sería «inaceptable».
«Irán tendrá un gran futuro. ‘¡Hagamos a Irán grande de nuevo (MIGA)!’», defendió al final de su mensaje. Es una referencia a su gran lema político, MAGA (‘Make America Great Again’, ‘Hacer a EE.UU. grande otra vez’).


