Después de haber bombardeado este viernes la estratégica isla de Jarg, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha instado a otras potencias mundiales a ayudar a garantizar la seguridad del estrecho de Ormuz, una ruta marítima vital bloqueada por la guerra con Irán. … En este sentido, ha afirmado que «muchos países» enviarán buques de guerra.
«Esperemos que China, Francia, Japón, Corea del Sur, Reino Unido y otros países afectados por esta restricción artificial envíen buques a la zona para que el estrecho de Ormuz deje de ser una amenaza de una nación totalmente descabezada», ha afirmado el dirigente norteamericano en una publicación en su perfil de Truth Social.

Junto a este anuncio, Trump ha asegurado que Estados Unidos ha destruido el 100% de la capacidad militar de Irán, pero ha justificado la necesidad de esta flota internacional por la «facilidad» para la república islámica de «enviar uno o dos drones, lanzar una mina o disparar un misil de corto alcance en algún punto de este estrecho».
Asimismo, el mandatario estadounidense ha señalado que su país bombardeará «sin cesar» la costa de Irán y «hundirá constantemente» barcos del régimen de los ayatolás. «De una forma u otra, pronto lograremos que el estrecho de Ormuz esté abierto, seguro y libre», ha sentenciado.
Los líderes iraníes ya advirtieron de que atacar la isla de Jarg era una línea roja y de que, si eso ocurría, sus fuerzas armadas responderían con ataques a la infraestructura energética de los países del Golfo. Así, el ataque contra este enclave estratégico puede complicar todavía más el flujo de petróleo a través del estrecho.
Desde el inicio de la guerra hace dos semanas, los precios del crudo se han disparado ya un 40% después de que Irán bloqueara el estrecho de Ormuz y atacara instalaciones energéticas del Golfo. Este escenario ha llevado incluso a la Agencia Internacional de la Energía a liberar casi 400 millones de barriles de petróleo para tratar de contener la situación.


