Cuba vive una situación límite por el desabastecimiento energético, como se ha visto este lunes en un apagón total en la isla, afectada por el bloqueo de suministro de petróleo forzado por el Gobierno de Donald Trump. Poco después de que ocurriera el corte … eléctrico, el segundo en un mes, y en medio de protestas ciudadanas contra el régimen castrista, el presidente de EE.UU. volvió a mostrar su intención de poner a la isla bajo su control.
«Creo que Cuba ya ve el final», dijo Trump en una conversación con la prensa en el Despacho Oval. «Toda mi vida he estado escuchando todo eso sobre EE.UU. y Cuba… ¿cuándo lo haría EE.UU.?», se preguntó en una referencia a una intervención de la primera potencia mundial en la isla, cuyo territorio está a apenas 150 kilómetros de la costa de Florida.
«Creo que yo tendré el gran honor de tomar Cuba, es un gran honor», se respondió a sí mismo. «¿Tomar Cuba?», le interpeló un reportero. «Sí, tomar Cuba, de alguna manera. Ya sea que yo la libero o me la apodero. Creo que yo podría hacer lo que quisiera con ella».
«Ahora mismo son una nación muy débil», prosiguió el multimillonario neoyorquino, para explicar su postura. «Durante mucho tiempo, tuvieron líderes muy violentes. Castro fue un líder muy violento», dijo sobre el líder revolucionario y dictador cubano durante décadas, Fidel Castro. «Así fue como gobernaron, gobernaron con violencia. Pero hay mucha gente que quiere volver».

Como era de esperar, Trump no dio ningún detalle específico sobre sus planes de intervención en Cuba. Pero sus palabras llegan en un momento de especial sensibilidad: en una situación límite para muchos cubanos en la isla y en medio de esfuerzos diplomáticos por parte del régimen comunista para apaciguar al presidente de EE.UU.
Esa misma mañana, el viceprimer ministro de Cuba, Óscar Pérez-Oliva Fraga, que controla la política económica del país, anunció en una entrevista en la cadena estadounidense NBC que su Gobierno empezará a permitir a los cubanos residentes en el exterior la inversión en el sector privado y ser propietarios de negocios en la isla.
Cuba está en el punto de mira de Trump desde el mismo día de la intervención militar en Venezuela que acabó con la captura de Nicolás Maduro y que ha abierto un proceso de transición política en el país sudamericano. Entonces, el presidente estadounidense avisó de que Cuba sería la siguiente. La presión hacia el régimen cubano se ha orquestado desde el bloque económico. Venezuela era el gran abastecedor energético de Cuba y Trump forzó a la sucesora de Maduro, Delcy Rodríguez, a que dejara de enviar crudo a la isla, lo mismo que ha hecho con otros países suministradores, como México.
Además de la crisis económica que arrastra desde hace años y de los fracasos acumulados de su política económica, la presión de Trump ha convertido la situación en Cuba en desesperante.
Las referencias de Trump a Cuba son constantes. Hace unas semanas, dijo que ejecutaría una «toma amistosa» de la isla. Después dijo que podría ser «amistosa o no amistosa». En la misma mañana del lunes, defendió que «algo va a ocurrir con Cuba bastante rápido».
«No está en zona de huracanes»
«Están hablando con nosotros», dijo después en el Oval sobre los líderes cubanos. «Es una nación fallida. No tienen dinero, no tienen petróleo, no tienen nada. Tienen paisajes hermosos. Ya saben, es una isla hermosa. Creo que tienen gente estupenda. Conozco a muchas personas de Cuba que fueron tratadas terriblemente y ahora están aquí. Se hicieron ricas», explicó el presidente de EE.UU.
Añadió que es una gran isla para el turismo. «Muy bonita, con muy buen tiempo», dijo, aunque no pareció ser un gran experto en la meteorología de la zona. «No está en una zona de huracanes, lo que es algo bueno, para variar», aseguró. «Así que no nos estarán pidiendo dinero por los huracanes cada semana», añadió en referencia a una situación en la que Cuba esté bajo control estadounidense.
Cuba, como el resto del Caribe, está en una zona muy afectada por huracanes. Más de media docena de huracanes han impacto a la isla solo en la última década, incluidos algunos devastadores, como Irma en 2017 y Matthew en 2016. El año pasado, Cuba fue afectada por el huracán Melissa, mientras que en 2024 recibió dos, Óscar y Rafael.

