Después de haber pasado buena parte de 2025 subiendo y bajando el porcentaje de los aranceles aplicados a los diferentes países con los que comercia, vuelven los vaivenes con los impuestos de Donald Trump. El presidente de Estados Unidos, en respuesta a la decisión … del Tribunal Supremo de tumbarle la mayoría de estas tasas, anunció el viernes un nuevo gravamen global y temporal del 10%, que este sábado ha aumentado al 15%.
«Con base en una revisión exhaustiva, detallada y completa de la ridícula, mal redactada y extraordinariamente antiamericana decisión sobre aranceles emitida este viernes por el Tribunal Supremo, tras muchos meses de reflexión, les ruego que esta declaración sirva para indicar que yo (…) aumentaré con efecto inmediato el arancel mundial del 10% a los países, muchos de los cuales han estado ‘estafando’ a los Estados Unidos durante décadas sin represalias (¡hasta mi llegada!), al nivel totalmente permitido y legalmente comprobado del 15%», ha escrito el presidente en su cuenta de Truth Social.
En su publicación, ha comunicado que la Administración Trump determinará y emitirá en los próximos meses los nuevos aranceles «legalmente permisibles»: «Continuarán nuestro extraordinario proceso de hacer a Estados Unidos grande de nuevo, ¡más grande que nunca!».
El Tribunal Supremo de Estados Unidos anuló este viernes los aranceles globales que el presidente Trump había impuesto al amparo de una ley de poderes de emergencia de 1977, en una decisión que afecta al núcleo de su política comercial. El fallo alcanza de forma directa a las llamadas tasas «recíprocas» aplicadas en abril de 2025 a la mayoría de los países, después de que la Casa Blanca declarara una emergencia nacional por los déficits comerciales.
Indignado por la decisión del Alto Tribunal, Trump ordenó unas horas después en una rueda de prensa la aplicación de un arancel inmediato del 10% sobre todas las importaciones, además de los existentes. La ley le permite imponer un gravamen de hasta el 15% durante 150 días, aunque puede enfrentarse a impugnaciones legales. Pasado ese tiempo, solo podrán ser prorrogados con el consentimiento del Congreso de EE.UU.
El anuncio de este sábado es el último de una serie de medidas precipitadas en las que, durante el último año, el equipo de Trump ha establecido y luego modificado o revocado una multitud de niveles arancelarios para los países que envían mercancías a Estados Unidos.
Esta decisión de Trump de imponer estos nuevos aranceles parece un intento de eludir la última sentencia del Tribunal Supremo, que ha supuesto la reprimenda más firme hasta la fecha a los gravámenes generales y a menudo arbitrarios del líder republicano.


