El Gobierno de Estados Unidos presentó las nuevas *Dietary Guidelines for Americans*, que priorizan el consumo de proteínas de alta calidad —como carnes rojas, aves, legumbres y huevos— y grasas saludables, al tiempo que limitan alimentos ultraprocesados y carbohidratos refinados. Las directrices fueron anunciadas en una rueda de prensa por el secretario de Salud y Servicios Humanos, Robert F. Kennedy Jr., y la secretaria de Agricultura, Brooke Rollins.
Las recomendaciones incluyen frutas, verduras, granos enteros, lácteos y fuentes de proteínas magras, mientras restringen pan blanco, galletas, bebidas azucaradas, snacks empaquetados y comida rápida. Según el documento oficial, el objetivo es reducir los costos en salud pública vinculados a enfermedades crónicas como obesidad y diabetes tipo 2, que generan un gasto anual estimado en 600.000 millones de dólares.
Aunque las guías no modifican directamente el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP), que beneficia a más de 40 millones de personas, servirán como referencia para más de 100 programas gubernamentales, incluyendo comedores escolares, bases militares y servicios para veteranos. El 78% de los participantes en SNAP también reciben Medicaid.
El secretario Kennedy Jr. ha señalado en declaraciones públicas los beneficios de dietas ricas en proteínas. En marzo de 2025, durante una visita a Virginia Occidental, mencionó la posibilidad de implementar un régimen basado en carne para mejorar la salud pública.
La Asociación Médica Estadounidense (AMA) respaldó las nuevas guías. “La AMA aplaude que se destaquen los riesgos asociados a alimentos ultraprocesados, bebidas azucaradas y el exceso de sodio”, afirmó su presidente, el doctor Bobby Mukkamala. La organización colaborará con el Congreso para implementar cambios nutricionales y ofrecerá recursos educativos a médicos y estudiantes.
En 2011, el Departamento de Agricultura reemplazó la pirámide alimenticia por el modelo *MyPlate* durante la administración de Barack Obama, reduciendo el énfasis en los carbohidratos. La administración actual criticó el enfoque previo por priorizar la equidad como eje central de las guías nutricionales, argumentando que un enfoque basado en evidencia científica es esencial para reformar los programas de alimentación.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


