Un programador musical de Brooklyn, que sobrevivió a un empujón en las vías del metro en Nochevieja, acusa a la ciudad y a la Autoridad de Transporte Metropolitano (MTA) de ignorar ‘temerariamente’ la amenaza de estos ataques, según una demanda presentada en la Corte Suprema de Manhattan. Joseph Lynskey, de 46 años, interpuso la acción legal más de un año después de ser empujado frente a un tren de la línea 1 en Chelsea, el 31 de diciembre de 2024.
La demanda argumenta que la agencia y la municipalidad tuvieron años para implementar medidas preventivas y califica las barreras fijas instaladas recientemente en algunas estaciones como ‘una solución más barata que las puertas completas de andén que se abren automáticamente’.
Lynskey sufrió fractura de cráneo, costillas rotas, ruptura del bazo y trastorno de estrés postraumático (TEPT). Su reclamo no solo busca compensación económica, sino que también cuestiona la presunta negligencia en la seguridad de los pasajeros.
El documento legal sostiene que la ‘horrible estela de cadáveres y vidas arruinadas’ continuará hasta que la MTA y la ciudad sean consideradas ‘responsables de su negligencia, negligencia grave y conducta temeraria’.
Aunque medios como The Post ya habían informado sobre su supervivencia, la demanda de Lynskey enfatiza que el incidente no fue aislado. ‘La NYCTA/MTA, sus ingenieros y su departamento legal estaban al tanto, basándose en más de 15-20 años de sus propias estadísticas internas anteriores al incidente, de que era una certeza moral que personas inocentes, como el demandante, resultarían heridas si no instalaban barreras en el borde del andén o protecciones similares en su sistema de metro’, señala el texto.
El presunto agresor, Kamel Hawkins, fue arrestado el mismo día y enfrenta un juicio penal por intento de asesinato.
Esta nueva demanda llega meses después de que un jurado otorgara una indemnización récord de 82 millones de dólares a una mujer que perdió un brazo y una pierna en un empujón similar, caso que también alegó fallas en la instalación de barreras.
En aquel juicio, se revelaron documentos internos de la MTA de 2011 que mostraban propuestas para instalar puertas en los andenes sin costo, a cambio de ingresos por publicidad.
La demanda de Lynskey alega que la omisión de la agencia en instalar barreras respondió a ‘consideraciones políticas y no de seguridad’. La MTA declinó comentar sobre el nuevo caso, pero anteriormente había afirmado que las barreras de tamaño completo son ‘físicamente inviables’ en la mayoría de las estaciones.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


