El Tribunal Supremo de Estados Unidos ha anulado los aranceles globales que el presidente Donald Trump había impuesto al amparo de una ley de poderes de emergencia de 1977, en una decisión que afecta al núcleo de su política comercial. El fallo alcanza … de forma directa a las llamadas tasas «recíprocas» aplicadas en abril de 2025 a la mayoría de los países, después de que la Casa Blanca declarara una emergencia nacional por los déficits comerciales.
Antes de esa medida, Trump había gravado importaciones procedentes de Canadá, China y México, para lo que había invocado otra emergencia vinculada al narcotráfico. La Administración ha sostenido ante los tribunales que la ley de 1977 autoriza al presidente a regular las importaciones en situaciones excepcionales y que esa facultad incluía la imposición de aranceles. La Constitución, sin embargo, atribuye al Congreso la potestad de fijar impuestos y derechos aduaneros.
La norma en cuestión había sido utilizada en decenas de ocasiones por presidentes de ambos partidos, principalmente para imponer sanciones económicas. Trump fue el primero en emplearla para establecer gravámenes generalizados a las importaciones.
La sentencia supone el primer gran revés ante el Supremo para un elemento central de la agenda económica del presidente. El litigio fue impulsado por una docena de estados mayoritariamente demócratas y por pequeñas empresas afectadas por el encarecimiento de productos importados. A la oposición se sumaron grupos libertarios y organizaciones empresariales.
La Oficina Presupuestaria del Congreso estimó que el impacto acumulado de los aranceles podría alcanzar los tres billones de dólares en la próxima década. Según datos federales de diciembre, el Tesoro había recaudado más de 133.000 millones por los gravámenes aplicados bajo la ley de emergencia. Varias compañías, incluida la cadena Costco, acudieron a los tribunales para reclamar devoluciones.
El fallo no impide que el presidente recurra a otras leyes comerciales para imponer aranceles, aunque estas establecen límites más estrictos en cuanto a procedimiento, alcance y rapidez. Trump calificó el caso como uno de los más importantes de la historia del país y advirtió de que una decisión en su contra supondría un golpe económico. Las encuestas citadas en el proceso reflejan que las tasas no cuentan con un respaldo amplio en la opinión pública, en un contexto de preocupación por el coste de la vida.

