Suiza celebrará el 14 de junio un referéndum para decidir si limita su población residente a 10 millones de personas para 2050. La votación ha sido impulsada por el Partido Popular Suizo (SVP), conservador nacionalista, que sostiene que el rápido crecimiento demográfico está provocando … una sobrecarga de las infraestructuras, el encarecimiento de los alquileres, una pérdida de identidad nacional y daños medioambientales.
La población residente incluye tanto a los ciudadanos suizos con domicilio en el país como a los extranjeros con permiso de estancia superior a 12 meses o que hayan vivido en Suiza durante más de un año. El SVP argumenta que desde el año 2000 la población ha aumentado alrededor de un 25%, en su mayor parte por la inmigración.
Actualmente, los extranjeros ya representan cerca del 27% de la población en Suiza, por lo que si se aprueba la limitación demográfica, la medida implicaría en la práctica dejar de aceptar nuevos inmigrantes.
El SVP propone, si antes de 2050 la población residente supera los 9,5 millones de personas, dificultar la obtención de permisos de residencia permanente para extranjeros y volver a negociar el Acuerdo de Libre Circulación de Personas (ALCP), firmado con la Unión Europea en 1999.
Tanto el Gobierno como el Parlamento se han opuesto a esta iniciativa, argumentando que dificultar la llegada de trabajadores extranjeros cualificados y reducir los intercambios con la UE tendría un grave impacto económico.
«Nunca hemos visto una propuesta de límite fijo tan extrema»
Rudolf Minsch
Economista jefe de la patronal Economiesuisse
En diciembre, la patronal Economiesuisse ya la había calificado de «iniciativa caótica» y afirmó que las empresas suizas dependen de trabajadores de la UE y de la Asociación Europea de Libre Comercio (AELC) para cubrir puestos de trabajo. Sin ellos, las empresas podrían reubicarse en el extranjero, perder ingresos fiscales, ver ralentizada la innovación y disminuir los niveles de servicio.
El economista jefe de la patronal, Rudolf Minsch, critica que «ha habido algunas iniciativas antiinmigración antes, pero nunca hemos visto una propuesta de límite fijo tan extrema». El documento de investigación sobre la propuesta destaca que los trabajadores de la UE/AELC contribuyen «desproporcionadamente» al sistema de pensiones suizo en relación con los beneficios que reciben, lo que significa que frenar la inmigración también presionaría las finanzas del seguro social.
Referéndum, la principal herramienta del SVP
El sistema de democracia directa suizo permite a los ciudadanos proponer las llamadas iniciativas populares, que se someten a plebiscito si reúnen 100.000 firmas en un plazo de 18 meses. En este caso, la propuesta superó ese umbral y fue automáticamente convocada a referéndum. Se trata de una herramienta frecuentemente utilizada por el SVP, aunque solo alrededor del 10% de estas iniciativas prosperan.
Sin embargo, una encuesta realizada en diciembre pasado por la firma suiza LeeWas mostró que el 48% de los encuestados estaba a favor de limitar la población, frente al 41% que se declaraba en contra.


