El presidente de la Sociedad Dominicana de Geriatría, doctor Jhonatan Abreu, advirtió sobre la grave carencia de infraestructuras hospitalarias y personal especializado para atender a la población adulta mayor, que en República Dominicana supera el millón 400 mil personas y continúa en crecimiento.
Abreu lamentó que el país no cuente con un hospital geriátrico, limitándose a los denominados ‘hospitales de agudo’, centros convencionales donde los pacientes acuden por condiciones agudas o seguimiento de enfermedades crónicas. Explicó que existen tres escuelas de geriatría: en el Hospital José María Cabral y Báez de Santiago; y en la capital, el Vinicio Calventi y el Hospital Militar Ramón de Lara, incorporado el año pasado.

En entrevista con Héctor Herrera Cabral en el programa D´AGENDA, el especialista aclaró que no todos los centros hospitalarios de la red pública cuentan con especialistas en geriatría. ‘Reconocemos algunos avances, pero aún hay hospitales en Santo Domingo y el interior que carecen de personal especializado en esta materia’, señaló.
El galeno destacó que la sociedad que preside dispone de más de 120 médicos distribuidos a nivel nacional, disponibles para cualquier adulto mayor o familiar que requiera un geriatra como médico de cabecera.
‘La pirámide poblacional se está invirtiendo. La geriatría es la especialidad del futuro: el 11.4% de la población dominicana es adulto mayor, y para 2050 se proyecta que esta cifra alcance el 24%’, detalló Abreu, subrayando el envejecimiento acelerado y la baja natalidad.
Insistió en la necesidad de fortalecer políticas públicas y estructuras sanitarias para mejorar el seguimiento de la salud del adulto mayor, incrementar el número de especialistas y, en un futuro, contar con un hospital geriátrico o unidades especializadas en los centros existentes.
**Atención a las caídas: un riesgo letal**
El doctor Abreu alertó sobre la peligrosidad de las caídas en personas de la tercera edad, instando a tomar precauciones para prevenirlas. ‘Las caídas son uno de los grandes síndromes geriátricos. Sus causas son múltiples, incluyendo barreras arquitectónicas en el hogar, como alfombras mal colocadas, bañeras con obstáculos o poca iluminación’, explicó.
Además, recomendó evaluar los medicamentos que consumen los adultos mayores, especialmente aquellos que causan sedación, como hipnóticos o antipsicóticos. ‘Si el paciente tiene alto riesgo de caídas, es crucial ajustar o suspender estas dosis, ya que la hospitalización por una caída y el posterior encamamiento tienen consecuencias devastadoras’, advirtió.
Detalló que el encamamiento puede provocar pérdida de masa muscular, úlceras por presión e infecciones que podrían llevar a la muerte, incluso si la caída inicial no fue mortal. ‘La caída desencadena una cascada de eventos que pueden culminar en la pérdida de la vida’, remarcó.
**Evaluación integral: clínica, funcional y mental**
El presidente de la Sociedad Dominicana de Geriatría enfatizó que la evaluación de los adultos mayores debe abarcar los aspectos clínicos, funcionales, mentales y sociales. ‘El geriatra no solo aborda la parte clínica, sino que evalúa la funcionalidad, la salud mental —incluyendo enfermedades neurodegenerativas como alzhéimer, párkinson, demencia vascular, depresión y ansiedad— y el contexto social del paciente’, indicó.
Esto incluye conocer si el adulto mayor vive solo, su dependencia económica, estado civil y situación pensionaria. Abreu también resaltó la importancia de la evaluación nutricional, adaptada a las necesidades del envejeciente.
‘Un adulto mayor quema menos calorías debido al sedentarismo, por lo que debe consumir porciones más pequeñas pero con mayor frecuencia: cinco comidas al día, incluyendo meriendas entre el desayuno y el almuerzo, y antes de la cena’, recomendó.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**



