La demócrata Sheila Cherfilus-McCormick enfrenta el riesgo de ser expulsada de la Cámara de Representantes debido a acusaciones planteadas en su contra sobre el uso indebido de recursos para impulsar su campaña al Congreso.
Desde noviembre del año pasado, a la representante por Florida se le señala como responsable de haber desviado $5,000,000 de dólares de fondos federales destinados para ayudar a la ciudadanía durante la pandemia.
Después de analizar una declaración de 59 páginas sobre infracciones ligadas a Cherfilus-McCormick donde se detallaba un supuesto esquema de financiación de campañas, el Comité de Ética de la Cámara de Representantes determinó que 25 de las 27 violaciones acreditadas a la representante demócrata fueron probadas.
De hecho, se detectó que en 2021 impulsó su campaña al Congreso tras dos intentos fallidos en 2018 y 2020.
Lo complejo del asunto es que los fiscales federales acusan a Sheila y a varios cómplices de haber tomado fondos de ayuda para desastres y con ese dinero financiar una campaña que le permitió ser elegida para representar al distrito congresional número 20 de Florida a través de un proceso de votación especial organizado para determinar al reemplazo de Alcee Hastings, demócrata fallecido días atrás.
Para realizar el fraude la demócrata echó mano de su madre, así como de su padrastro, pues entre ambos crearon una compañía que obtuvo un contrato del estado para colaborar en el registro de la vacuna contra la COVID-19.
Después, la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) le designó a esa empresa $5,000,000 de dólares de fondos y la mayoría de ese dinero terminó siendo transferido a la campaña electoral de Cherfilus-McCormick, lo cual terminó siendo descubierto.
Por ello, después del receso que habrá en el Congreso, la afroamericana de 47 años conocerá su sanción con una elevada probabilidad de que termine siendo destituida como representante.
En caso de que la Cámara de Representantes vote a favor de destituir a Cherfilus-McCormick, sería la séptima representante en ser expulsada siguiendo un proceso similar al del republicano George Santos, en 2023.
A la postre ese representante por Nueva York terminó unos meses en prisión tras ser encontrado culpable de haberse aprovechado de varios ciudadanos que le aportaron donativos a su campaña para convertirlo en congresista sin imaginar que meses después el número de sus tarjetas de crédito sería utilizado para costearle una vida de lujos y gastos banales.
Varios políticos, incluso de su partido, están exigiendo la expulsión de Cherfilus-McCormick, como es el caso de Marie Gluesenkamp Perez representante por Washington.
“No se puede acceder al poder legítimo mediante el crimen. Dado que fue declarada culpable, debería dimitir o ser destituida”, escribió en sus redes sociales.
No obstante, para evitar que el escándalo resulte más grande, Hakeem Jeffries, líder demócrata de la Cámara de Representantes, pide ser cauteloso.
“Tiene un último paso en su proceso, así que no voy a adelantarme al proceso del Comité de Ética, que se completará a nuestro regreso”, expresó recientemente.
Sigue leyendo:
• George Santos, exrepresentante republicano, es sentenciado a más de siete años de prisión
• Bob Menéndez, exsenador condenado por 16 cargos de soborno, ingresa a prisión a los 71 años
• Esposa Bob Menéndez pasará más de cuatro años en prisión por ser parte de su red de sobornos


