Composición nutricional de la sandía y sus efectos comprobados en la salud

0
27

La sandía (*Citrullus lanatus*), fruta de origen tropical, está compuesta por un 92% de agua y aporta 30 kilocalorías por cada 100 gramos. Su contenido de fibra dietética (0,4 g/100 g) contribuye a la saciedad y al tránsito intestinal.

Entre sus micronutrientes destacan:
– Vitamina C (8,1 mg/100 g): participa en la síntesis de colágeno, la absorción de hierro no hemo y el mantenimiento del sistema inmunológico.
– Vitamina A (28 µg/100 g, en forma de betacaroteno): esencial para la función visual, la diferenciación celular y la integridad de las mucosas.
– Potasio (112 mg/100 g): regula el equilibrio electrolítico y la función neuromuscular.
– Magnesio (10 mg/100 g): involucrado en más de 300 reacciones enzimáticas, incluyendo la síntesis de proteínas y la contracción muscular.

La sandía contiene licopeno, un carotenoide con actividad antioxidante asociado a la reducción del colesterol LDL oxidado, según estudios epidemiológicos publicados en *The American Journal of Clinical Nutrition* (2002). Además, aporta citrulina, un aminoácido no proteico que, tras metabolizarse a arginina, incrementa la producción de óxido nítrico, molécula vasodilatadora que mejora la circulación sanguínea y regula la presión arterial.

Investigaciones como las del *Journal of Agricultural and Food Chemistry* (2013) indican que la suplementación con citrulina malato (derivado de la citrulina) puede reducir la percepción de fatiga muscular y acelerar la recuperación post-ejercicio, aunque se requieren más estudios para confirmar estos efectos en el consumo directo de sandía.

El licopeno y la vitamina C presentes en la sandía ejercen efectos antiinflamatorios. Una revisión en *Nutrients* (2018) señala que estos compuestos modulan vías proinflamatorias como la NF-κB, reduciendo marcadores de inflamación crónica como la proteína C reactiva (PCR).

Te podría interesar:

En dermatología, estudios *in vitro* y en modelos animales han demostrado que la combinación de vitamina C y licopeno neutraliza especies reactivas de oxígeno (ROS) generadas por la exposición a radiación UV, lo que podría contribuir a la prevención del fotoenvejecimiento. Estos efectos no sustituyen el uso de protectores solares tópicos.

Recomendaciones de consumo:
– Seleccionar sandías con cáscara firme, sonido hueco al percutir y coloración uniforme.
– Personas con diabetes mellitus tipo 2 deben moderar su ingesta debido a su índice glucémico moderado-alto (72) y contenido de fructosa (6 g/100 g).
– No existen contraindicaciones específicas, salvo alergias documentadas a cucurbitáceas.

Fuentes científicas citadas:
1. *The American Journal of Clinical Nutrition* (2002). “Lycopene and cardiovascular disease.”
2. *Journal of Agricultural and Food Chemistry* (2013). “Watermelon juice: potential functional drink for sore muscle relief.”
3. *Nutrients* (2018). “Dietary Antioxidants and Inflammation.”

**REDACCIÓN FV MEDIOS**