#Salud: un gramo al día retrasa el envejecimiento

0
147


El envejecimiento biológico es inevitable, pero recientes
estudios han revelado que los ácidos grasos
omega-3
pueden jugar un rol importante en reducir su
velocidad. ¿Qué nos dice la ciencia y cómo podemos incorporarlo en
nuestra rutina diaria para aprovechar al máximo sus beneficios?

Los omega-3 son
ácidos grasos
esenciales que nuestro cuerpo no produce por sí
mismo y se encuentran principalmente en pescados grasos como el
salmón, las sardinas y el atún, así como en fuentes vegetales como
las semillas de chía, las nueces y el aceite de linaza. Asimismo,
son conocidos por sus beneficios antiinflamatorios y por mejorar la
salud cardiovascular, pero su impacto en el envejecimiento es una
área que ha capturado la atención de los investigadores.

Un reciente estudio de Nature Aging
investigó cómo el consumo de estos ácidos grasos afecta el
envejecimiento biológico de los adultos mayores, utilizando un
método novedoso conocido como relojes epigenéticos. Este método
mide el envejecimiento biológico a través de patrones en el ADN,
proporcionando una visión más precisa sobre cómo envejecemos.

Omega-3 y el
envejecimiento biológico

El estudio, realizado con 777 participantes de más de 70 años,
mostró que una dosis diaria de un gramo de omega-3 durante
tres años
ralentizó el envejecimiento biológico en un
promedio de tres a cuatro meses. Si bien este tiempo puede parecer
pequeño, cuando se aplica a una población grande, podría traducirse
en una mejora considerable en la calidad de vida y en la prevención
de enfermedades asociadas al envejecimiento.

Más sorprendente aún fue el impacto combinado del omega-3 con
la vitamina D y el ejercicio regular. Según los
resultados, esta combinación no solo ralentizó el envejecimiento,
sino que redujo el riesgo de cáncer en un 61% y de
fragilidad en un 39%, lo que sugiere que un enfoque integral para
la salud puede ser la mejor estrategia contra el
envejecimiento.

¿Cómo actúa
el omega-3 en nuestro cuerpo?

La inflamación crónica es uno de los principales motores del
envejecimiento y de muchas enfermedades, desde las cardiovasculares
hasta las neurodegenerativas. Al incluir omega-3 en nuestra dieta,
ayudamos a reducir los niveles de inflamación, minimizando el daño
celular que contribuye al envejecimiento.

Además, los ácidos grasos omega-3 mejoran la salud de las
membranas celulares, lo que es crucial para mantener tejidos y
órganos funcionales a medida que envejecemos. También juegan un
papel en la regulación del estrés oxidativo, otro
factor importante en el deterioro biológico.

Foto Freepik

Omega-3,
ejercicio y vitamina D: La fórmula ganadora

El estudio resalto que los mejores resultados se obtuvieron al
combinar el consumo de omega-3 con vitamina D y
ejercicio regular. Durante el experimento, los participantes
realizaron entrenamiento de fuerza tres veces por semana durante 30
minutos. Este tipo de ejercicio no solo ayuda a mantener la masa
muscular y la densidad ósea en la tercera edad, sino que también
potencia los efectos del omega-3 y la vitamina D.

La vitamina D, que suele obtenerse a través del sol o
suplementos, es esencial para la salud ósea y el sistema
inmunológico. Su combinación con los omega-3 parece ofrecer una
protección doble, reduciendo aún más los riesgos asociados al
envejecimiento.

Cómo incorporar
omega-3 en tu dieta diaria

Incluir omega-3 en tu rutina diaria no tiene por qué ser
complicado. Aquí te dejamos algunas ideas sencillas:

Asegúrate de consultar con un médico antes de comenzar cualquier
suplemento, especialmente si ya tomas medicamentos o tienes
condiciones preexistentes.

Aunque todavía se necesitan más estudios para confirmar estos
hallazgos en diferentes poblaciones, los resultados actuales ya son
alentadores. Considera integrar estos hábitos en tu día a día. Tu
futuro yo te lo agradecerá.

video
play-sharp-fill



Source link