El arroz, alimento básico en la dieta global por su aporte de carbohidratos y proteínas vegetales, puede representar un riesgo para la salud si no se manipula adecuadamente tras su cocción. La bacteria *Bacillus cereus* produce esporas resistentes al calor que, al mantenerse el arroz a temperatura ambiente, proliferan y generan toxinas. Estas toxinas pueden causar dos tipos de enfermedades transmitidas por alimentos: síndromes diarreico y emético, con síntomas que aparecen entre 6 y 12 horas después del consumo.
Personas con sistemas inmunitarios debilitados pueden presentar cuadros más graves. Para prevenir la contaminación, las autoridades sanitarias recomiendan:
– Enfriar rápidamente el arroz cocido y refrigerarlo de inmediato.
– Recalentar el arroz sobrante hasta alcanzar una temperatura interna mínima de 74°C (165°F).
– Almacenar en recipientes herméticos y consumir en un plazo de 3 a 5 días. Estas precauciones son aplicables a otros alimentos cocinados, como pasta y papas, que también pueden albergar *Bacillus cereus*.
El arroz crudo debe almacenarse en un lugar fresco, seco y alejado de la luz solar directa para preservar su calidad.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


