El hígado y los riñones desempeñan funciones esenciales en la desintoxicación del organismo. Nutricionistas señalan que su rendimiento puede optimizarse mediante hábitos como hidratación adecuada, consumo de fibra y antioxidantes, y la reducción de alimentos ultraprocesados y alcohol.
Estas frutas aportan componentes asociados a beneficios para estos órganos:
1. Sandía: Su alto contenido de agua y antioxidantes como licopeno y glutatión favorece la hidratación y tiene efecto diurético suave.
2. Piña: Contiene vitamina C y bromelina, enzima vinculada a la digestión.
3. Arándanos: Ricos en antioxidantes, contribuyen a reducir el estrés oxidativo y protegen las vías urinarias.
4. Manzana: Aporta pectina, fibra que facilita el tránsito intestinal y la eliminación de desechos.
5. Uvas: Incluyen polifenoles como el resveratrol, con propiedades antiinflamatorias.
6. Limón: Fuente de vitamina C y antioxidantes, utilizado para aromatizar alimentos.
7. Naranja: Aporta vitamina C y se recomienda consumirla entera para aprovechar su fibra.
Los especialistas recomiendan priorizar el consumo de frutas enteras en lugar de jugos para conservar su fibra. La diversidad de colores en la dieta permite acceder a distintos antioxidantes. En casos de enfermedades hepáticas, renales, embarazo o condiciones médicas específicas, se sugiere consultar a un profesional antes de modificar la alimentación.
Pacientes con enfermedad renal avanzada deben moderar el consumo de frutas con alto contenido de potasio. Quienes padecen gastritis o reflujo podrían experimentar molestias con cítricos. Las frutas complementan, pero no reemplazan, tratamientos médicos en patologías diagnosticadas.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


