Claves para distinguir frutas y verduras según criterios botánicos y culinarios

0
62

La clasificación de frutas y verduras varía según el enfoque científico o gastronómico. En botánica, una fruta es el órgano maduro que se desarrolla a partir de una flor tras la polinización y contiene semillas. Ejemplos como el tomate, la manzana o el pepino cumplen esta definición, independientemente de su uso culinario.

En el ámbito culinario, las verduras abarcan partes comestibles de plantas —hojas, tallos, raíces, bulbos o flores— utilizadas predominantemente en preparaciones saladas. Algunas frutas botánicas, como el aguacate, el pimiento o la berenjena, se clasifican como verduras en la cocina debido a su incorporación en platos no dulces.

El sabor no es un criterio determinante para la clasificación. Existen frutas ácidas, como el limón, o de sabor neutro, mientras que verduras como la zanahoria, la remolacha o la cebolla no son necesariamente verdes. Alimentos como el tomate o el calabacín, que son frutas desde el punto de vista botánico, se emplean como verduras en gastronomía.

Te podría interesar:

Un método para diferenciarlas consiste en identificar la presencia de semillas y su origen floral, así como su uso culinario habitual. Ambas clasificaciones —botánica y culinaria— son válidas y complementarias.

**REDACCIÓN FV MEDIOS**