El cannabidiol (CBD) ha sido estudiado por su posible impacto en la pérdida de peso, incluyendo la reducción del apetito y la modificación de la grasa corporal. La evidencia en humanos es limitada y los resultados son inconsistentes, sin conclusiones definitivas hasta el momento.
La mayoría de los estudios que respaldan estos efectos se han realizado en células o animales, donde se observan cambios metabólicos. En humanos, los ensayos clínicos disponibles presentan muestras reducidas y períodos de seguimiento breves. Algunos participantes reportan mayor saciedad y menor ingesta calórica, aunque estos efectos no garantizan una pérdida de peso significativa o sostenida.
El CBD interactúa con el sistema endocannabinoide, que regula señales asociadas al hambre y el balance energético. Su impacto varía según factores individuales como el sueño, el estrés, los hábitos alimenticios y el entorno. No existe evidencia suficiente para considerarlo un método confiable y universal para la reducción de peso.
En relación con la grasa blanca, investigaciones de laboratorio sugieren que el CBD podría favorecer su transformación en grasa marrón, un tipo que quema más calorías. Estos hallazgos no se han replicado en humanos, donde intervienen múltiples variables biológicas y hormonales. Por ello, no se puede afirmar que el CBD tenga un efecto directo en la eliminación de grasa blanca.
El uso del CBD como complemento para la pérdida de peso requiere expectativas realistas. Podría contribuir indirectamente al mejorar el descanso o reducir el estrés, factores que influyen en la alimentación impulsiva. Sin cambios en la dieta y la actividad física, no se esperan resultados relevantes. Además, su consumo puede generar efectos secundarios como somnolencia, fatiga o molestias digestivas, y existe riesgo de interacciones con medicamentos metabolizados por el hígado.
La calidad y el etiquetado de los productos de CBD representan un desafío, ya que no siempre reflejan con precisión su contenido. Se recomienda consultar a un profesional de la salud antes de su uso, especialmente en casos de enfermedades crónicas, embarazo, lactancia o tratamiento con medicación.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


