El jugo de remolacha contiene nitratos naturales que el organismo transforma en óxido nítrico, una molécula asociada a la mejora del flujo sanguíneo. Estudios clínicos indican que su consumo puede reducir la presión arterial sistólica entre 4 y 10 mmHg, con efectos que persisten hasta 24 horas. Este mecanismo favorece la circulación, beneficiando al sistema cardiovascular y al riego cerebral.
La remolacha aporta betalaínas y antioxidantes con propiedades antiinflamatorias documentadas. La evidencia científica sobre sus efectos directos en la salud bucal es limitada. La cavidad oral participa en la conversión de nitratos a nitritos, etapa previa a la formación de óxido nítrico, pero no existen estudios concluyentes que respalden beneficios específicos para dientes o encías. Se recomienda su consumo con pajilla y posterior enjuague con agua para minimizar el riesgo de manchas en el esmalte dental.
En el ámbito cognitivo, investigaciones preliminares sugieren que el aumento del flujo sanguíneo cerebral podría contribuir a una mayor claridad mental, particularmente en adultos mayores. Los expertos señalan que estos hallazgos no constituyen un tratamiento para patologías como la demencia.
La porción diaria recomendada oscila entre 150 y 250 ml, preferiblemente sin azúcar añadido. Algunos consumidores pueden experimentar cambios temporales en el color de la orina o heces, un efecto inocuo. Se aconseja precaución en personas con hipotensión, enfermedades renales o que consuman medicamentos para afecciones cardíacas, debido a posibles interacciones con los nitratos.
Fuentes: Estudios publicados en revistas científicas sobre nitratos, óxido nítrico y salud cardiovascular.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


