La ecoterapia es un enfoque terapéutico que utiliza entornos naturales para mejorar el bienestar físico y mental, respaldado por evidencia científica. Este método incluye actividades como caminatas sin dispositivos electrónicos, diferenciándose de las prácticas al aire libre convencionales por su enfoque en la conexión sensorial e intencionalidad.
Investigaciones indican que 20 minutos de exposición a espacios verdes reducen los niveles de cortisol, asociado al estrés, y mejoran la capacidad de atención. Un total de 120 minutos semanales en entornos naturales genera beneficios sostenidos, como la disminución de síntomas de ansiedad, mayor concentración y reducción de la rumiación en casos de depresión leve. Estos resultados se obtienen como complemento a tratamientos profesionales.
En el ámbito físico, el contacto con la naturaleza se vincula con la reducción de la presión arterial y menor inflamación. Estudios sobre *baños de bosque* (shinrin-yoku) destacan el papel de los fitoncidas —compuestos orgánicos emitidos por los árboles— en la posible activación de células NK, relacionadas con la respuesta inmunológica.
La efectividad de la ecoterapia no depende del tipo de entorno, sino de su calidad. Parques urbanos, bosques o zonas costeras pueden ser igualmente efectivos si ofrecen condiciones como tranquilidad, aire limpio y bajo nivel de ruido. Para incorporarla a la rutina, se sugieren actividades como jardinería, caminatas breves o permanecer en espacios naturales sin distracciones tecnológicas.
Se recomienda considerar factores como condiciones climáticas, hidratación y posibles alergias al practicar ecoterapia. En casos de ansiedad intensa o depresión, debe utilizarse como complemento a tratamientos profesionales, no como sustituto. Los indicadores de mejora incluyen mayor sensación de calma, sueño reparador y atención más estable.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


