El microondas es un electrodoméstico de uso cotidiano que facilita el calentamiento de alimentos. Su manejo incorrecto puede afectar la calidad de los alimentos y la durabilidad del aparato. A continuación, se detallan cinco prácticas inadecuadas y sus soluciones, basadas en recomendaciones de seguridad doméstica:
1. Calentar alimentos sin protección: No cubrir los platos durante el proceso provoca salpicaduras en las paredes internas del microondas y una cocción desigual. Se recomienda utilizar tapas plásticas aptas para microondas o recipientes con cubierta.
2. Uso de recipientes no autorizados: Materiales como melamina, terracota o plásticos de baja calidad pueden liberar sustancias tóxicas, sobrecalentarse o deformarse. Los recipientes recomendados son aquellos de cerámica, vidrio o plásticos certificados para microondas.
3. Descongelar carne de forma incorrecta: Este método puede generar zonas crudas o secas en el alimento. La función de descongelación del microondas, que ajusta automáticamente el tiempo y la potencia, es la alternativa adecuada.
4. Falta de limpieza periódica: La acumulación de residuos de comida y grasa dificulta el mantenimiento del aparato y puede generar malos olores. Un método efectivo consiste en calentar un recipiente con agua y zumo de limón durante 1-2 minutos para facilitar la limpieza mediante vapor.
5. Introducir objetos metálicos: Utensilios, recipientes con bordes metálicos o decoraciones brillantes pueden generar chispas y dañar el electrodoméstico. Se deben utilizar materiales seguros como Pyrex, vidrio o cerámica.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


