Dermatólogos señalan que el envejecimiento cutáneo puede manifestarse en etapas iniciales mediante cambios en la textura, hidratación y tono de la piel. Las cinco señales tempranas más comunes incluyen: textura irregular en áreas como mejillas, contorno de ojos y frente, asociada a una renovación celular más lenta y una barrera cutánea debilitada; sequedad y tirantez persistente, vinculada a alteraciones en la barrera lipídica; tono apagado o desigual, con apariencia grisácea o amarillenta debido a la acumulación de células muertas, exposición solar acumulada o estrés oxidativo; pigmentación irregular en zonas como pómulos, labio superior o frente, relacionada con exposición solar, cambios hormonales o procesos inflamatorios; y poros más visibles por pérdida de elasticidad cutánea.
Los especialistas recomiendan el uso de limpiadores suaves, exfoliación moderada, cremas con ceramidas aplicadas sobre piel ligeramente húmeda y protector solar de amplio espectro para prevenir el fotodaño. Ante síntomas como enrojecimiento persistente, escozor o cambios en manchas (forma, color o bordes), se aconseja consultar a un dermatólogo.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


