#Salud: Este es el tipo de foto de perfil de WhatsApp que eligen las personas con baja autoestima según la psicología

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Basta abrir WhatsApp y mirar la lista de contactos para ver un pequeño museo de elecciones: perfiles sin foto, imágenes borrosas, filtros que cambian la cara o fotos de grupo donde cuesta encontrar a la persona. Aunque parezca un detalle menor, la foto de perfil funciona como una tarjeta de presentación que se repite muchas veces al día. Por eso, a veces refleja cómo alguien intenta protegerse del juicio ajeno. Aun así, conviene decirlo desde el inicio, esto no es un diagnóstico. La misma elección también puede responder a privacidad, trabajo, costumbres o simple preferencia estética.

¿Por qué una foto tan pequeña puede decir tanto sobre la seguridad personal?

Cuando la autoestima es frágil, la mente busca atajos para evitar el malestar. En ese contexto, aparece una lógica defensiva muy común: si no se expone, no pueden rechazarle. La evitación reduce la ansiedad a corto plazo, pero también limita la posibilidad de recibir señales positivas reales.

En mensajería, además, la presión se multiplica. Esa imagen se ve en chats, grupos y notificaciones; se convierte en un recordatorio constante de “cómo se está mostrando”. Escalas como la Rosenberg evalúan la sensación de valía personal, y cuando esa autovaloración baja, suelen aparecer conductas protectoras en muchos ámbitos, también en lo visual.

Cuando elegir una foto se vuelve estresante: la trampa de la validación externa

Hay quien pasa horas probando fotos, cambia la imagen con frecuencia o teme comentarios incluso amables. En esos casos, el problema no es “poner filtro” o “salir serio”, sino el nivel de tensión que acompaña la decisión. Si la elección empieza a interferir en relaciones, por ejemplo evitando agregar a alguien hasta “tener la foto perfecta”, conviene mirar más allá de la pantalla.

Patrones de foto de perfil asociados a baja autoestima (y qué podrían estar intentando evitar)

Un patrón habitual es el “perfil fantasma”, la cuenta sin foto. Puede ser una forma de estar sin exponerse, como entrar a una fiesta con la luz apagada. Otro caso es el camuflaje: foto borrosa, de espaldas o con gafas oscuras. La imagen “cumple”, pero protege rasgos que suelen activar inseguridad, sobre todo la mirada.

También aparece la foto de grupo, útil para diluir la atención. En psicología social se habla de difusión de responsabilidad; cuando hay más gente en el encuadre, se siente menos foco personal. Por último, están los filtros muy intensos, que actúan como máscara. En divulgación sobre redes se ha citado una correlación negativa moderada (r cercana a -0,48) entre autoestima y cambios drásticos del propio aspecto, sin que eso convierta el dato en una regla para todos.

Foto Freepik

La expresión neutra tipo foto de carnet: protegerse evitando mostrar emoción

Una cara demasiado neutra puede funcionar como barrera. Sonreír implica apertura y, para algunas personas, esa apertura se vive como riesgo. La expresión “congelada” permite mostrarse sin entregar pistas emocionales. No desaparece del todo, pero tampoco invita a interpretar demasiado.

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No siempre es baja autoestima: privacidad, trabajo e introversión también cuentan

Algunas personas eligen discreción por motivos sanos: separar vida personal y laboral, evitar que cualquiera reconozca su cara o reducir exposición en grupos grandes. También existen riesgos reales, como suplantación de identidad, uso indebido de imágenes o deepfakes, sin necesidad de caer en alarmismos. Además, la introversión no equivale a inseguridad; a veces solo indica preferencia por límites claros. Sin contexto, interpretar la foto de otro suele llevar a errores.

¿Cómo dar un paso hacia una imagen más auténtica sin depender de likes?

Si la motivación principal es el miedo, puede ayudar un enfoque gradual. Cambiar a una foto un poco más clara y observar qué emociones aparecen ya es un ejercicio útil. También vale sostener la privacidad si esa es la prioridad.

Le sirve preguntarse, en voz baja y con honestidad, si evita mostrar la cara por temor al juicio, si se compara con fotos ajenas y sale perdiendo, o si siente ansiedad al actualizar la imagen. Cuando esa ansiedad se vuelve constante, pedir apoyo profesional puede ser una buena decisión.

Al final, la foto de WhatsApp es un cuadrado pequeño, pero a veces señala una conversación interna más grande. Si el gesto de ocultarse trae alivio inmediato, también puede estar pidiendo atención a una necesidad más profunda. En ocasiones, el cambio más útil no está en la galería, sino en la relación con la propia imagen, con menos examen y más calma.

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