Nutricionistas y especialistas en salud señalan que un plan de pérdida de peso sostenible debe basarse en metas claras y hábitos repetibles. A continuación, las claves principales:
1. Definir objetivos medibles, como la reducción gradual de peso, vinculados a necesidades personales como mejorar la salud o disminuir molestias físicas. La motivación debe evitar presiones externas.
2. Establecer metas realistas que prioricen hábitos sostenibles en el tiempo. Se recomienda evitar objetivos basados en culpa o urgencia y redactar el motivo principal en una frase breve.
3. Adoptar acciones simples y repetibles: mantener un déficit calórico moderado, caminar diariamente, realizar ejercicios de fuerza, dormir lo suficiente y priorizar alimentos saciantes.
4. Incorporar proteína y fibra en la alimentación para favorecer la saciedad y estabilizar los niveles de energía. Ejemplos incluyen yogur con frutas y frutos secos, legumbres con verduras o tortillas con ensalada y pan integral.
5. Anticipar obstáculos como estrés o comidas fuera de casa y diseñar planes alternativos. Simplificar la compra de alimentos puede reducir decisiones impulsivas.
6. Evaluar el progreso mediante indicadores como niveles de energía, fuerza, calidad del descanso y ajuste de la ropa, además del peso. El apoyo de personas de confianza o seguimientos semanales mejora la adherencia.
Un sistema de seguimiento sencillo, como revisiones semanales de hábitos, facilita ajustes. La estrategia consiste en elegir una acción, mantenerla durante un período determinado y repetir el proceso de manera consistente.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


