Las personas tóxicas pueden aparecer en cualquier contexto: en
el trabajo, entre amigos o incluso en la familia. Pero interactuar
con ellas puede ser agotador y afectar nuestra salud emocional si
no sabemos cómo actuar. Afortunadamente, existen estrategias para
manejar estas situaciones de manera saludable y proteger nuestro
bienestar.
Identificar estos comportamientos es clave para saber responder
con eficacia, porque una persona tóxica suele ser manipuladora,
crítica de manera constante, e insensible hacia los sentimientos de
los demás. Asimismo, puede intentar invalidar tus emociones,
culparte por cosas fuera de tu control, o usar comentarios para
disminuir tu
autoestima. Reconocer estas actitudes te dará claridad sobre
cómo enfrentarlas.
Respuestas que
desactivan la toxicidad
Frente a comentarios negativos o provocaciones, mantener la
calma es fundamental. Usar frases que limiten la conversación puede
ayudarte a evitar caer en discusiones improductivas. Por ejemplo,
cuando alguien busca desestabilizarte, responde con “Esa es
tu opinión” o “Entiendo cómo lo ves, pero no estoy
de acuerdo”. Estas respuestas neutralizan el conflicto sin
dar espacio a más manipulación.
Además, proteger tu energía emocional implica no
personalizar sus comentarios y muchas veces, sus palabras
reflejan sus propios conflictos internos y no tienen nada que ver
contigo.
Establece límites
claros
Las personas tóxicas carecen de respeto por los límites, por lo
que es esencial defenderlos con firmeza pero sin agresividad, por
lo que debes comunicar de forma clara qué comportamientos no
tolerarás. Por ejemplo, si alguien insiste en criticarte, di algo
como: “No voy a continuar esta conversación si sigues
hablando de esa manera”. Ser consistente con estos límites
evitará que el comportamiento se repita.
Si estás en un entorno laboral, establecer límites puede
implicar llevar pruebas a un superior o al departamento de recursos
humanos. En relaciones personales, podría significar reducir el
tiempo que pasas con esa persona.

Aprende a manejar tus
emociones
Las personas tóxicas suelen buscar una reacción emocional. Por
eso, mantener la calma es tu mejor herramienta. Respira
profundamente si sientes que estás perdiendo el control. Recuerda
que no tienes que responder inmediatamente:
tomarte un momento para pensar qué quieres decir puede ser más
beneficioso que reaccionar impulsivamente.
Además, evita caer en su juego. Si la conversación se vuelve
demasiado negativa, puedes intentar cambiar el tema o simplemente
retirarte de la situación. Por ejemplo: “No tengo ganas de
hablar de esto ahora. Volvemos a hablar otro día”.
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Rodéate de apoyo
positivo
Busca amigos, compañeros de trabajo o familiares confiables con
quienes puedas compartir tus sentimientos y experiencias, porque
hablar con alguien que te escuche y valide tus emociones te ayudará
a manejar el estrés causado por interacciones tóxicas.
Por otro lado, dedica tiempo a actividades que te hagan sentir
bien, como leer, hacer ejercicio o practicar mindfulness. Estar
emocionalmente fuerte te permite lidiar mejor con situaciones
complicadas.
Cuándo es mejor
alejarse
Aunque establecer límites y manejar las emociones son
estrategias efectivas, algunas situaciones ameritan cortar
definitivamente el contacto con una persona. Esto puede ser
doloroso, especialmente si se trata de un familiar o amigo cercano,
pero en algunos casos es necesario para proteger tu salud
mental.
Si sientes que alguien continuamente afecta tu felicidad y no
está dispuesto a cambiar, prioriza tu paz mental
por encima de mantener la relación. No necesitas justificar tus
decisiones; saber que estás actuando en tu propio interés es
suficiente.
Recuerda que cuando priorizas tu salud mental, contribuyes a una
vida más plena y equilibrada.