Tras períodos de celebraciones, especialistas en nutrición recomiendan recuperar una alimentación equilibrada de manera gradual. Advierten que las dietas restrictivas o medidas drásticas pueden generar efectos rebote, aumento de ansiedad y mayor apetito.
Las pautas iniciales incluyen normalizar horarios y porciones, así como preparar comidas en el hogar. La hidratación con agua e infusiones sin azúcar, un descanso adecuado y actividad física moderada, como caminatas, contribuyen a regular el apetito y reducir la hinchazón. Comer con atención, masticar despacio y evitar distracciones facilita distinguir el hambre real de impulsos emocionales.
La estructura del plato debe contemplar:
– Fibra: verduras, frutas, legumbres y cereales integrales.
– Proteínas en cada comida: huevos, pescado, tofu o yogur natural.
– Alimentos mínimamente procesados.
Los fermentados, como kéfir y kimchi, junto con grasas saludables (aceite de oliva, aguacate), favorecen la digestión y la saciedad. Para reducir el consumo de ultraprocesados, se sugieren alternativas como fruta con frutos secos o pan integral.
Los expertos señalan que el equilibrio alimenticio se logra mediante cambios progresivos y sostenibles, sin presiones ni restricciones excesivas.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


