Estudios científicos, incluyendo investigaciones de la Universidad de Harvard, vinculan el consumo regular de frutas y verduras ricas en flavonoides y carotenoides con una reducción de hasta un 20% en el riesgo de deterioro cognitivo. Estos compuestos, presentes en alimentos como frutos rojos, cítricos, verduras de hoja verde, cacao y té, actúan como antioxidantes y reducen la inflamación relacionada con el envejecimiento cerebral.
En análisis de cohortes con seguimiento prolongado, se observó que un mayor consumo de alimentos con alto contenido de flavonoides se relacionó con un 19% menos de probabilidades de reportar quejas subjetivas de memoria. Los expertos aclararon que estos hallazgos muestran una asociación estadística, sin establecer causalidad directa.
Fitonutrientes como el licopeno (tomate) y los carotenoides (zanahorias, espinacas y brócoli) también aportan protección celular. Su efecto es más efectivo cuando se integran en una dieta equilibrada y sostenida, en lugar de consumirse como suplementos. Se recomienda priorizar el consumo de fruta entera sobre zumos para aprovechar su fibra y nutrientes.
Para incorporar estos alimentos, se sugiere incluir variedad de colores en cada comida: bayas en desayunos, pimientos y tomates en ensaladas, o cremas de calabaza y aguacate en cenas. La constancia en estos hábitos, junto con sueño adecuado y actividad física, se asocia con una mejor salud cerebral a mediano y largo plazo.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


