Composición nutricional y aportes del agua de coco en la dieta semanal

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El agua de coco es el líquido extraído del coco verde, utilizado como alternativa de hidratación sin los aditivos presentes en bebidas industriales. A diferencia de la leche de coco, contiene menor contenido graso y se recomienda optar por versiones sin azúcar añadido para preservar sus propiedades nutricionales.

Esta bebida está compuesta por un 94% de agua y aporta electrolitos como potasio, magnesio y calcio. Una porción de 240 mililitros proporciona aproximadamente 60 calorías, 15 gramos de carbohidratos y 8 gramos de azúcar natural. Además, cubre el 15% del valor diario recomendado de potasio, junto con un 4% de calcio, 4% de magnesio y 2% de fósforo.

En comparación con el agua simple, el agua de coco incluye minerales adicionales como potasio y magnesio, que pueden ser útiles tras la actividad física o la exposición al calor. Frente a las bebidas deportivas, representa una opción más natural si se evitan los azúcares añadidos. Para la hidratación diaria sin esfuerzo físico, el agua corriente sigue siendo la opción más adecuada.

El consumo semanal de agua de coco puede aportar los siguientes beneficios:
– Contribuir a la hidratación, especialmente en personas con dificultad para ingerir líquidos.
– Favorecer la función muscular y reducir la fatiga tras la exposición a altas temperaturas.
– Aportar antioxidantes que ayudan a mitigar el estrés oxidativo vinculado al ejercicio intenso o dietas desequilibradas.

El potasio, presente en alrededor de 500 miligramos por 227 mililitros, puede contribuir al equilibrio de líquidos y, en algunos casos, apoyar una presión arterial estable. No sustituye tratamientos médicos en personas con hipertensión.

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Respecto a la salud renal, un consumo adecuado de líquidos, incluido el agua de coco, podría reducir la formación de cálculos al diluir minerales en la orina. No reemplaza tratamientos específicos en casos diagnosticados.

Para un consumo seguro, se recomienda:
– Limitar la ingesta a una porción moderada diaria, preferiblemente durante el día o después del ejercicio.
– No exceder un coco fresco al día en caso de consumo frecuente.
– Personas con diabetes o prediabetes deben controlar las porciones y optar por versiones sin azúcar añadido.
– Revisar las etiquetas de productos embotellados para evitar azúcares o conservantes adicionales.
– Pacientes con enfermedad renal deben consultar a un médico debido a su contenido de potasio.

**REDACCIÓN FV MEDIOS**