La irritación por afeitado se manifiesta con síntomas como enrojecimiento, ardor, picazón o la aparición de granos. Estos efectos suelen estar asociados a microcortes, piel seca, vellos encarnados o el uso de productos con alcohol y fragancias. Tras el afeitado, se recomienda enjuagar la zona con agua fresca para reducir la inflamación y evitar pasar la cuchilla repetidamente sobre la misma área.
La aplicación de compresas frías o hielo envuelto en un paño durante 5 a 10 minutos puede disminuir el enrojecimiento y el ardor, especialmente en zonas como el cuello, axilas e ingle. Para la limpieza posterior, se sugiere utilizar agua tibia y un limpiador sin perfumes, secando la piel con toques suaves.
Entre los remedios naturales para aliviar la irritación se incluyen:
– Aloe vera puro: aplicar gel sin alcohol ni fragancias para hidratar y reducir el enrojecimiento.
– Pepino frío: colocar rodajas refrigeradas sobre la piel durante 10 a 15 minutos.
– Mascarilla de avena y yogur natural: mezclar avena molida con yogur, aplicar durante 20 a 30 minutos y enjuagar con agua tibia.
– Manzanilla o caléndula: aplicar infusiones frías con gasa durante 10 a 15 minutos para calmar pieles sensibles.
– Manteca de karité o aceites vegetales: usar en pequeñas cantidades para sellar la hidratación.
Para tratar granos o vellos encarnados, se pueden emplear:
– Vinagre de manzana diluido: aplicar con algodón en proporción 1:3 o 1:4 (vinagre-agua).
– Aceite de árbol de té: diluir una gota en una cucharadita de aceite portador y aplicar en zonas específicas.
Como medidas preventivas, se recomienda el uso de cuchillas limpias y afiladas, productos específicos para afeitar, reducir el número de pasadas de la cuchilla y optar por ropa holgada tras el procedimiento.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


