#Salud: 10 consejos para evitar accidentes de tráfico según expertos

0
47


La seguridad vial sigue siendo un problema real en España. En 2025 se registraron 1.119 fallecidos en 1.028 siniestros mortales en carreteras interurbanas, según los datos provisionales de la DGT. A eso se sumaron 4.936 personas hospitalizadas por heridas graves.

Detrás de muchas de esas tragedias aparecen errores evitables. Por eso, los expertos en tráfico insisten en una idea simple: conducir bien no depende de un gesto heroico, sino de una cadena de decisiones pequeñas y correctas.

La atención al volante y las decisiones que más reducen el riesgo

La primera barrera contra los accidentes de tráfico es la atención. El móvil rompe esa barrera en segundos. Mirar una pantalla, leer un mensaje o tocar el navegador aparta la vista, la mente y las manos de lo importante. No se trata solo de no escribir. También distrae revisar una notificación, buscar una canción o ajustar una aplicación mientras el coche sigue avanzando.

La distracción no siempre viene de un dispositivo. También aparece con el cansancio, una discusión, la prisa o esa falsa sensación de control que lleva a pensar que “no pasa nada” por unos metros. Ahí está uno de los consejos más repetidos por los expertos: la conducción segura exige una atención limpia, sin ruido mental.

Junto a la distracción, el alcohol y las drogas siguen estando entre los factores más peligrosos. La recomendación profesional es tajante: si se ha bebido o consumido, no se conduce. No hay margen para medias tintas. El deterioro puede parecer pequeño, pero altera el tiempo de reacción, la distancia de frenado y la capacidad de decidir bajo presión.

La velocidad también pesa mucho en los siniestros graves. Respetar el límite no basta si el entorno cambia. Una carretera mojada, la niebla, la noche o un firme en mal estado exigen bajar más. Ir “dentro del límite” y, aun así, circular demasiado rápido para las condiciones es un error común. Por eso la DGT insiste en adaptar la marcha a lo que ocurre alrededor, no solo a la señal.

Este punto importa aún más en las carreteras convencionales. Los datos de 2025 muestran que siguen concentrando una parte muy importante de los accidentes graves, y en ellas murieron 232 motoristas. Son vías con cruces, cambios de rasante, arcenes estrechos y adelantamientos delicados. En ese escenario, una distracción o unos kilómetros por hora de más pueden convertir un fallo menor en un impacto irreversible.

Foto Freepik

¿Cómo preparar el vehículo y el cuerpo antes de salir a la carretera?

Muchos accidentes empiezan antes de arrancar. Un neumático gastado, una luz que no funciona o un limpiaparabrisas en mal estado reducen margen justo cuando más hace falta. Los expertos recomiendan revisar con frecuencia neumáticos, frenos, luces y escobillas, sobre todo antes de un viaje largo o si cambia el tiempo. No hace falta esperar a una avería para comprobar lo básico.

La visibilidad merece una atención especial. Un parabrisas sucio, unos faros mal regulados o unas escobillas que dejan franjas dificultan ver y ser visto. En lluvia o de noche, ese detalle pesa mucho. Lo mismo ocurre con la carga del vehículo. Si va mal repartida, cambia el comportamiento del coche en curva y en frenada.

El uso correcto del cinturón de seguridad sigue siendo otro punto básico. Debe ir bien ajustado, sin holguras ni dobleces, y nunca por debajo del brazo. En moto o ciclomotor, el casco debe estar homologado y correctamente abrochado. Puede parecer obvio, pero en los siniestros reales lo obvio falla más de lo que debería. La DGT recuerda año tras año que los sistemas de protección reducen de forma clara la gravedad de las lesiones.

También conviene mirar al conductor, no solo al vehículo. Salir con sueño, con fatiga acumulada o después de muchas horas sin descansar es abrir la puerta al error. La recomendación de los especialistas es sencilla: dormir bien antes del viaje y hacer pausas cada dos horas aproximadamente, o antes si aparece cansancio. El cuerpo avisa, aunque a veces se intente ignorarlo.

Te podría interesar:

A todo eso se suma la planificación. Preparar la ruta, revisar el tráfico y salir con margen ayuda a evitar prisas, atascos y giros bruscos de última hora. La prisa es mala copilota. Empuja a acelerar de más, a cambiar de carril sin tiempo y a asumir riesgos que, en frío, nadie aceptaría.

Hábitos de conducción segura que protegen en ciudad, carretera y fin de semana

Una conducción segura no consiste solo en reaccionar bien, también en anticiparse. Mantener distancia de seguridad da tiempo para frenar sin golpear al vehículo de delante. Ese margen debe crecer con lluvia, niebla, oscuridad o tráfico denso. Circular pegado reduce opciones y multiplica el efecto de cualquier imprevisto.

La anticipación también implica leer la vía. Un paso de peatones, una bici cerca del arcén, una moto entre coches o un vehículo que duda en un cruce ya están avisando. Quien conduce de forma previsible, sin volantazos ni frenazos innecesarios, protege a los demás y se protege a sí mismo. En 2025 murieron 304 motoristas y 103 peatones en carretera, y los usuarios vulnerables representaron el 40% de las víctimas mortales. Ese dato explica por qué los expertos piden más respeto hacia motoristas, ciclistas y peatones.

En ciudad, ver y ser visto marca la diferencia. En moto o bicicleta, llevar equipamiento visible ayuda. En coche, mantener lunas limpias y alumbrado en buen estado también. Y cuando aparece una avería, hay que extremar el cuidado. La DGT recuerda que cada año mueren personas al salir del vehículo para señalizar una incidencia. La visibilidad y la señalización no son un trámite, son protección real.

Los fines de semana añaden un riesgo conocido. Se mezclan ocio, trayectos cortos, vuelta a casa, cansancio y, a veces, alcohol. Esa combinación empuja a bajar la guardia justo cuando habría que hacer lo contrario. En esos momentos, la conducción más segura es la más serena, la que evita impulsos y acepta llegar unos minutos después.

Pequeñas decisiones, repetidas una y otra vez, cambian el resultado de un viaje. Prestar atención, respetar la velocidad, descansar, revisar el vehículo y usar bien los sistemas de protección reduce mucho el riesgo. La carretera no suele castigar un solo error aislado, sino la suma de varios. Por eso los expertos insisten tanto en los hábitos: porque ahí es donde se evita, de verdad, una gran parte de los accidentes de tráfico.

¿Le resultó útil este artículo?


💬

Únete al canal de WhatsApp ahora y no te pierdas ninguna novedad

Este artículo fue elaborado con el apoyo de una herramienta de inteligencia artificial.
Posteriormente, fue objeto de una revisión exhaustiva por parte de un periodista profesional
y un redactor jefe, garantizando así su exactitud, su pertinencia y su conformidad con los
estándares editoriales.



Source link